Espiritualidad
Jueves 27 de septiembre de 2012 - 12:00 AM

Formas de ver y de ayudar

Algunas personas son demasiado miopes; tienen el defecto de que no ven sino lo que está muy cerca y no observan la vida más allá de sus narices.

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Publicado por: EUCLIDES ARDILA RUEDA

Hay otras que solo ven de lejos y, por ende, no identifican las cosas buenas que tienen al lado.
Hay quienes sufren de astigmatismo y escasamente ven imágenes deformadas. ¡De esos abundan en todas partes!
No faltan los que utilizan lupas, esos artefactos que lo único que hacen es ayudarles a ver sus problemas más grandes de lo que realmente son.
No podemos dejar de mencionar a los que ven el vaso ‘medio vacío’ porque, según ellos, “nada sirve”, “nada funciona”, “nada es suficiente”...
Claro está que los peores son los que no quieren ver.  
Hablamos de los ciegos espirituales.
Son esas personas que no se fijan sino en sus problemas, sin detenerse a pensar en las angustias de sus familiares, amigos o vecinos.
El egoísmo es, a mi juicio, una imperfección del corazón y, por qué no decirlo, también de la inteligencia.
Todos debemos manifestar consideración hacia los demás y mirar la vida de una forma  humana. Hay que servir más porque, de esta forma podemos brillar. Todos, de alguna forma, tenemos que ser luces para los demás. Esas chispas no son más que los deseos de ser una mejor persona, de ayudar a quien nos pide una mano y, sobre todo, jamás hacerle daño a nadie.
Los que brillan no son los que más alumbran, sino los que siempre tienen energía para colaborar.
Hay miles de luces en el universo; pero hay un astro que tiene su propio brillo: ¡Ese es usted!
El solo hecho de que usted respire es un resplandor que va más allá del planeta. Hay que agradecerle a Dios que todos los seres humanos seamos unas auténticas ‘estrellas’.
También hay que tener presente que debemos ayudar a nuestros semejantes a levantar su carga, pero no nos consideremos obligados a llevárselas. Tampoco hay que ser ‘bobos’.
¡No se trata de hacer grandes sacrificios!
Lo que se debe hacer es respetar los derechos de los demás, ser misericordiosos con todos y conservarnos limpios de corazón.

FRASES SEGUIDAS
Sea generoso al elogiar y cauteloso al criticar / Tenga en cuenta la opinión de los demás / Todo lo que haga, hágalo con gusto / ¿Por qué no darle una ‘manita’ a quien lo necesita? / En el trabajo siempre debe ofrecer un excelente servicio a los clientes / Nada hay tan agradable y animado  como una palabra de saludo, pues todos necesitamos al menos una ‘gota’ de amabilidad / Por último, crea en los hombres de buena voluntad, en las mujeres que  aman de verdad, en los niños que ríen y en los jóvenes que estudian.

10 CONSEJOS
1 Mire la mañana llena de luz y fuerza,
y respire el aire puro que viene con el amanecer. Usted es parte de la fuerza de la vida. ¡Despiértese, camine, luche y decídase! Solo así triunfará.
2 A veces nuestro espíritu se contrae y se encoge. Es ahí cuando el ánimo se asemeja a un papel arrugado, con grietas que nos frenan. Si se siente así, pídale a Dios, para que la resequedad de su alma se vaya pronto.
3 Use el ventilador, no solo para espantar el calor sino para renovar el aire que está respirando. Para ello, cerciórese de que lo que más quiere no se le vaya. Después, deje que las ráfagas de viento se lleven esos temores absurdos que tanto lo atormentan.
4 ¡Bájele al acelerador! No tiene porqué imprimirle tanta velocidad a su vida. Disfrute el día a día y aprenda a conducir por los caminos que lo conduzcan hacia la anhelada felicidad.
5 Llorar no es del todo malo; tenga el coraje de hacerlo. Si alguien se le fue, hágale el duelo respectivo. El dolor es un proceso. Acepte la pérdida y comprométase a crear una vida nueva y llena en otras circunstancias. Además, ¡no tiene de otra!
6 Sonríales a las personas. Evite llamarlos por sus apodos, sobre todo,
si ellos odian tales apelativos. Nada de ‘gordo’, ni de ‘loco’. La música más suave para muchos sigue siendo el oír su propio nombre.
7 Desempeñe sus actividades de manera creativa y con entusiasmo. Siempre mantenga la calma, para que la lucidez mental jamás se le extravíe.
8 Recuerde que hacia el lado al que el árbol esté ladeado, hacia ese lado se verán sus obras. Si alguien está inclinado hacia las cosas buenas, llenará sus días de grandes momentos; pero si se inclina por los vicios, terminará ‘embadurnado’ de miseria.
9 La competencia de la vida no siempre la gana el hombre más fuerte o el más ligero. Tarde o temprano el hombre que gana es aquel que cree poder hacerlo.
10 Aunque sienta cansancio, aunque el triunfo lo abandone, aunque un error lo lastime, aunque le llegue la quiebra financiera, aunque alguien lo traicione, aunque una ilusión se apague, aunque ignoren sus esfuerzos y aunque todo parezca nada, le damos un consejo: ¡Vuelva a empezar!

Una palabra
Una palabra puede ocasionar una discordia, una palabra cruel puede destruir una vida, una palabra amarga puede crear odio y, en general, una palabra brutal puede golpear.
Pero, también, hay palabras agradables que suavizan el camino. Hay palabras dichas
a tiempo que ahorran esfuerzos, hay palabras alegres que iluminan el día y, además, hay palabras de amor y cariño que pueden curar y bendecir.
Veamos algunos ejemplos prácticos que ratifican estas palabras.
¿La palabra de 2 letras más egoísta? Yo
¿La palabra de 3 letras que no nos dejan ver los valores de los demás? Ego
¿La palabra de 4 letras más bella? Dios
¿La palabra de 5 letras más rápida? Rumor
¿La palabra de 6 letras más necesaria? Perdón
¿La palabra de 7 letras más satisfactoria? Nosotros
¿La palabra de 8 letras
que más debemos irradiar? Humildad
¿La palabra de 9 letras más esencial? Confianza
¿La palabra de 10 letras que nos abre más puertas?  Amabilidad 

Publicado por: EUCLIDES ARDILA RUEDA

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