Hay personas demasiado sociables, extrovertidas, lanzadas y arriesgadas a ir tras su objetivo, cuando en cuestión de atracción por alguien se trata. No esperan a que otros se arriesguen en la conquista y se queden con esa persona que tenían en la mira. Al otro lado está la persona tímida que guarda sus sentimientos, que esconde el gusto por alguien y que al final se queda viendo un chispero y enoj

Publicado por: PAOLA BERNAL LEÓN
En cualquier grupo de amigas o de amigos siempre habrá alguien más extrovertido, más lanzado, más sociable, que será capaz de propiciar un romance si así lo quiere, para acercarse a alguien.
Es probable que en ese mismo grupo se encuentre una persona tímida, que pueda sentirse atraída por alguien pero no lo manifieste, que todo se lo guarde y que por no ser capaz de emitir ninguna señal termine viendo un romance desde la barrera, por parte de esa persona que le movía el piso y su amiga o amigo extrovertido, entrón y amigable.
No es fácil romper el hielo, acercarse, pero sí es importante que usted desarrolle habilidades sociales para que logre una cercanía que propicie la conquista.
De no hacerlo, podrá llegar alguien más ágil y quedarse con esa persona que le atrae demasiado.
Vanguardia Liberal habla con expertos en el tema sobre esas situaciones incómodas que pueden dejar a alguien enamorado en silencio, mientras otra persona se lanza a la conquista sin pensarlo dos veces y se queda con el trofeo.
¿Hay razones para molestarse?
Entre amigos muchos respetan los gustos por alguien o la simple atracción. Si es evidente que hay un gusto, más de uno se retira y no interfiere en esa posible relación que pueda contemplarse o que se siente en el aire, sin necesidad de detalles.
Pero a veces no son evidentes esas señales y ahí es cuando aparece el lanzado o la mujer altamente sociable y le pregunta a su amigo o amiga: “¿Te gusta?”
Si la persona tímida no es capaz de abrirse si quiera a su amigo o amiga y exteriorizar su gusto, es probable que la persona sociable salga al acecho y le diga de frente: “si no lo quieres, me lo quedo”. Y ahí empezará a utilizar todas las estrategias y habilidades sociales posibles para acercarse, para conquistar, para coquetear, sin que usted pueda decir una sola palabra.
¿Por qué? Porque usted no fue sincera y ahora no puede hacer una pataleta, decir “cómo pudiste ser capaz de hacerlo”, “te quedaste con él, te metiste entre los dos”.
Pero lo cierto es que en la realidad a más de una persona que le ha pasado termina ofendida o incluso odiando a su amiga del alma, porque le arrebató el hombre que tanto le fascinaba.
¿Qué decir al respecto? Para el terapeuta Carlos Salazar, “no hablar es sinónimo de no existir”, por eso reitera que “no podemos molestarnos jamás por no decir las cosas en todo sentido, más aún en lo sentimental o emocional. Debemos molestarnos es con nosotros mismos por no superar temores”.
Salazar afirma que si la persona no entiende que necesita ayuda para mejorar su autoestima, terminará perdiendo amigos, amigas y la oportunidad de disfrutar de un buen amor.
“La primera decisión a tomar es si quiere seguir frustrado siempre o superar un amor y vivir”, enfatizó Salazar.
Preguntas y respuestas
Carlos Salazar
Terapeuta de pareja y familia
¿Cómo podemos describir a ese chico o chica sociable que no siente pena, que es lanzado, que se arriesga y dice lo que
siente abiertamente, es coqueta, que va tras su objetivo si alguien le gusta, que no se pone con rodeos? Como una persona decidida y definida, siempre que su soltura sea atractiva y no intimidante, porque en el segundo caso estaríamos hablando de una persona obsesiva más que coqueta. Por lo demás esta persona decidida siempre será bien vista y atractiva desde cualquier punto de vista, lo único que debe guardar es ese hilo delgado que por su misma extroversión no transmita seriedad.
¿Cómo analizar al tímido o la mujer recatada o sumisa que no exterioriza lo que siente y que se queda esperando que ese alguien algún día note ese gusto, adivine las señales, y que incluso no es capaz de decirle a su amiga o amigo que le gusta esa persona a la cual el otro quiere coquetearle? Aquí una vez más vamos al tema de autoestima. Una cosa es ser reservado, que nos guste que la otra persona dé las primeras señales y otra que no diga ni hola, porque se siente y le hacen creer que es menos, física, social o intelectual a comparación de los demás. Estas personas tienen que trabajar primero en sí mismas.
Felipe Andrés Moreno S.
Psicólogo
¿Cómo podemos describir a ese chico o chica sociable que no siente pena, que es lanzado, que se arriesga y dice lo que
siente abiertamente, que es coqueto, que va tras su objetivo si alguien le gusta, que no se pone con rodeos?
Este tipo de personas se caracterizan por tener una gran confianza en sí mismos y una autoestima muy alta. Son personas que hace tiempo dejaron la timidez, pero también tienden a temer enamorarse.
¿Cómo analizar al tímido o la mujer recatada o sumisa, que no exterioriza lo que siente y que se queda esperando que ese alguien algún día note ese gusto, adivine las señales, y que incluso no es capaz de decirle a su amiga o amigo que le gusta esa persona a la cual el otro quiere coquetearle?
Estas personas por el contrario son demasiado inseguras, no tienen esa fuerza interior que los impulsa a arriesgarse y a luchar por lo que desean, siempre están creyendo que no llaman la atención, que esa persona no se fijaría en ellos, y en el fondo creen que no merecen tanto. En pocas palabras baja autoestima.
¿Qué debería ser lo más correcto respecto a la situación expuesta? ¿Si alguien nos gusta pero nos quedamos callados y cuando ese amigo sociable logra su objetivo, tenemos derecho a molestarnos?
No deberíamos molestarnos ya que nunca tuvimos el valor de decirlo, de expresarlo. Si nosotros no fuimos capaces de lograr ese objetivo, mal haríamos en disgustarnos con el que si lo logró.
Lo más prudente es no decir nada y esperar a que pase el tiempo y los sentimientos estén en calma.
¿Qué pasa con la persona que se irrita, deja de hablarle a su amigo porque logró su objetivo con alguien que le atraía considerablemente?
Irritarnos sólo demuestra nuestra inmadurez y nuestra falta de lógica, aparte perderíamos una buena amistad y nos alejaríamos del amigo extrovertido que ya tenemos, al final solo nos haríamos daño.
Ruth Carmenza Ramírez Sequeda
Psicóloga
¿Cómo podemos describir a ese chico o chica sociable que no siente pena, que es lanzado, que se arriesga y dice lo que siente abiertamente, es coqueta, que va tras su objetivo si alguien le gusta, que no se pone con rodeos?
Si la persona sociable, arriesgada, coqueta, que va tras su objetivo ha indagado antes por el sentir del contexto y no entra a maltratar o ignorar a los o las demás podemos describirla como una persona segura de sí misma, que sabe lo que quiere y lo que no quiere. Esto marcaría el límite de lo correcto o incorrecto de la actitud manifestada en un grupo social. Seguridad es un componente de alta autoestima pero autoestima es amor propio que nunca desconoce al otro.
¿Cómo analizar al tímido o la mujer recatada o sumisa, que no exterioriza lo que siente y que se queda esperando que ese alguien algún día note ese gusto, adivine las señales, y que incluso no es capaz de decirle a su amiga o amigo que le gusta esa persona a la cual el otro quiere coquetearle?
Una persona que no exterioriza su sentir, su emoción, que deja en manos de otros las elecciones propias, muy seguramente enmascara una persona con dificultades en el reconocimiento de su autoestima, puede ser que las experiencias vividas, frustraciones, equivocaciones, su historia, la lleven a vivir anclada a un pasado no superado en el que puede parecer como resistente, fuerte, como si no sintiera o fuera tímido, con temor a asumir la realidad o sobre todo a no luchar por lo que quiere. El entorno que percibe eso así lo codificará y reforzará ese papel, hasta el punto de que pase la vida sin tomar decisiones. Puede pasar desapercibido en cualquier contexto social, situación que lo podría llenar de resentimiento y dolor perpetuado.
Ellos se cuadraron y ¿ahora?
¿Qué hago conmigo y esa atracción que experimenté? ¿Si los dos ya se ennoviaron y yo me quedé mirando desde la barrera qué actitud debo tomar?
Para el psicólogo Felipe Andrés Moreno Sánchez, “como un acto de grandeza debemos aceptar la derrota, mostrar nuestra madurez respetando y deseándole lo mejor a nuestro amigo y a su pareja”.
Moreno Sánchez agrega que en el caso de que esa nueva relación nos afecte más de lo debido, es aconsejable alejarse por un tiempo prudente hasta que vuelva todo a la normalidad en lo personal.
“Como sugerencia debemos creer que en esta vida hay circunstancias por las que vale la pena arriesgarse y lanzarse a lo desconocido. Siempre existirá el miedo al rechazo, pero también se pueden estar perdiendo la oportunidad de vivir una experiencia inolvidable”, concluyó Moreno Sánchez.















