Llorar con la almohada, con el amigo, con la mamá, desahogarse escribiendo un par de líneas y sacando a flote sentimientos, perdonando, haciendo ejercicio a diario, cantando a todo pulmón, pueden ser parte de las estrategias a seguir si quiere exteriorizar sentimientos que le generan un gran peso en el alma.

Publicado por: PAOLA BERNAL LEÓN
Los pañuelitos, la almohada, su mascota, un papel, su blog, su diario, se convierten en testigos continuos de sus lágrimas cuando quiere soltarse en llanto. Y es que es importante sacar a flote de alguna forma esos sentimientos de impotencia, de tristeza, de dolor y dar paso a la fase del duelo, pues un ser humano no está acostumbrado a perder y cuando algo se le va de las manos y no puede remediarlo, siente un fuerte dolor en su alma.
Con este artículo, los expertos intentan darles pautas a los lectores para que aprendan a exteriorizar tanto dolor y no se carcoman por dentro con sentimientos de dureza, de rencor o de odio.
De lo que se trata es de liberarse, de sanar y por eso es tan importante desahogarse.
Además del llanto, que es sano durante determinado tiempo, existen otras alternativas que usted puede seguir para que deje salir el dolor y se sienta más liviano, en este camino por la vida. Recuerde que no se trata de engañarse a sí mismo y creer que es fuerte como un súper héroe, sino reconocer que usted es un ser humano que siente, llora y necesita desahogarse.
LA VOZ DEL EXPERTO
Carlos Alberto Salazar Zarate
Terapeuta de familia
“Una primera opción sería un retiro voluntario, a un lugar tranquilo sin lujos y donde nadie nos conozca, con el único objetivo de reflexionar cada etapa de su vida, con un ejercicio simple que es evaluar lo que más le hizo feliz y lo que más le hizo triste, en cada etapa, de niño, adolescente, joven, adulto, reflexionar y perdonar cada cosa negativa y optimizar las cosas bonitas.
Definitivamente sea hombre o mujer, el llanto no es sinónimo de debilidad, menos en privado, simplemente es un desahogo al alma muy importante si se quiere fortalecer el espíritu”.
Preguntas y respuestas
Ruth Carmenza Ramírez Sequeda
Psicóloga especialista en Neuropsicología
¿Por qué es necesario llorar las pérdidas, los duelos, los fracasos?
Es necesario llorar porque es el ejercicio primario del desahogo, siempre que lloramos desde bebés expresamos y comunicamos los sentimientos y las percepciones que para cada uno es negativo; nuestro cerebro está hecho para la ganancia y la felicidad, por tanto toda pérdida genera duelo y si no se trabaja la sensación de fracaso cada vez que un humano vive una experiencia negativa, se consuela a sí mismo con el llanto y transmite socialmente lo que le disgusta y no quiere para sí.
Además dicen nuestros científicos que después de llorar nuestro cerebro se oxigena doblemente, por esto queda el suspiro con el que se toma el oxígeno que se necesita para ver con claridad el problema.
¿Hasta qué punto hay qué llorar y hasta qué punto no?
Reitero que siempre se debe llorar cuando se manifiesta como deseo, lo importante o el límite está en no quedarse llorando, no llorar delante de quien espera que lo hagamos, es decir de quien nos quiere ver mal o cuando se llama la atención en un lenguaje sin sentido.
Existen personas que lloran por costumbre y se justifican creyendo que son llorones, sensibles o emotivos; la emoción es un componente humano para conocerse y darse a conocer, la emotividad es instintiva y casi siempre genera consecuencias como la culpa o la vergüenza.
Otras alternativas además del llanto
La psicóloga Ruth Carmenza Ramírez explica las alternativas de desahogo que pueden funcionar perfectamente, además de las lágrimas, que en su primer momento, son necesarias.
1La reflexión: Ese diálogo consigo mismo utilizando la razón, que permite un ejercicio humanizador y que trae como resultado ser mejor hoy que ayer pero peor que mañana. Se requiere un aprendizaje continuo.
2La meditación: Es la habilidad que permite que se vea el problema desde una dimensión diferente a la personal, es decir, ver el problema con los ojos de otro o lo que es más eficaz con los ojos sobrenaturales de Dios.
3Escribir: Escribir es un ejercicio que permite objetivizar y hacer conscientes muchas cosas que se sienten. Hacer un relato de vida es muy importante para darse cuenta de cuántos nodos pueden estar anclados convirtiéndose en representaciones que moldean las conductas humanas y que pueden perpetuar el dolor. Por eso sería aconsejable hacerlo con la ayuda de un profesional que influencie un cambio de estructura mental negativo hacia otro positivo que permita otra lectura de mundo y realidad.
4El ejercicio o el canto pueden funcionar en algunas personas. Pero es importante evaluar si se hace como ejercicio de desahogo o con esto solo se está desviando la situación y desde ahí perpetuar un duelo, pérdida o fracaso.
Consecuencias de no desahogarse.
1. Enfermarse anímicamente al punto de que muchas personas no matan su cuerpo sino su alma, entonces no superviven sino que sobreviven.
2. El acorazamiento o desconocimiento del dolor propio puede somatizar en múltiples enfermedades físicas como consecuencia de superar el límite de adrenalina y otras sustancias que en exceso son nocivas para el organismo.
3. Anclarse en una situación y momento en el tiempo que anula todas las demás, se puede pasar la vida sufriendo, el dolor no pasa pero la vida sí. El dolor es humano y el sufrimiento es opcional.
4. Desconocimiento de lo que se es y lo que se tiene; existen personas que lloran, sufren, se amargan, se aíslan por una cosa y no se dan cuenta que tienen mil por qué reír y dar gracias. Cuando no hay un buen desahogo puede haber pérdida de gratitud; sin gratitud no hay felicidad.
¿Qué beneficios nos da el desahogo?
Existen múltiples beneficios al desahogarnos de manera emocionalmente inteligente:
1. Conocernos a nosotros mismos: qué queremos, qué no queremos para nuestras vidas y qué no le haríamos a otros porque se sabe en carne propia cuánto duele.
2. Comunicarnos asertivamente con los demás, que nos reconozcan y acepten tal cual somos.
3. Sacar de nuestro cuerpo sentimientos o emociones negativas, al reconocer que el problema personal o es vivido por muchos o lo que es más importante no es el problema más grande, todo problema tiene solución y hay muchos que no se desesperan ni siquiera ante un designio
4. Por medio del desahogo sobre todo dirigido o bien acompañado se consiguen cambios estructurales en nuestros esquemas mentales que permiten ver todo problema como forma de superarse, confirmarse y aceptarse. Todo es reto y no fracaso.















