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Domingo 08 de Enero de 2012 - 12:01 AM

El pudor al amanecer

Hay mujeres que disfrutan su sexualidad mínimamente porque sienten pena de su corporalidad. Tanto así que después del acto sexual se cubren con las sábanas de los pies a las orejas.
Archivo/VANGUARDIA LIBERAL
El pudor al amanecer
(Foto: Archivo/VANGUARDIA LIBERAL)

Mejor totalmente a oscuras. La luz apagada para ellas es su mejor aliada, pues el simple hecho de que vean su cuerpo sin curvas y grupos de grasa en ciertas partes, las atemoriza hasta el punto de bloquearlas.
Incluso si están muy delgadas y sienten que son solo huesos.
Ellas están más pendientes de que la pareja no se quede apreciando ninguna parte de su cuerpo, que no disfrutan de su sexualidad. Eso hace que la concentración esté en la mirada de ellos y por su mente solo pasen pensamientos como “qué horror, estoy gorda” o “parezco un esqueleto”.
Muchas consideran este tipo de inseguridades en sí mismas, pudor del amanecer. Y es así, pues apenas empieza a asomarse unos rayos de sol, se envuelven con las sábanas como si se tratara de momias petrificadas.
Más de una teme que las ojeras y el cabello despeinado se evidencien fuera de lugar. Pero deben recordar que solo las actrices en las películas y novelas, son las que pueden despertar radiantes después de un momento íntimo, con cada cabello en su lugar y el maquillaje perfecto.
Lo cierto es que esa excesiva preocupación por la imagen, por la estría que quedó después del parto del bebé, por los kilitos que ya no son tan fáciles de bajar, les aterra.
Conozca hasta qué punto puede estar bloqueando su deseo sexual y convirtiéndose en la piedra en el zapato de su disfrute en la intimidad.

Cuidado con los comentarios
Está en usted fortalecerse respecto a su imagen, de tal forma que nadie pueda acabar con ese concepto. Pero lo cierto es que los comentarios mal intencionados o poco sutiles de las parejas sí pueden hacer meollo en el inconsciente de la mujer y lesionar.
Si usted ve a su pareja subida de peso, encuentre estrategias para que se logre el resultado sin lastimarla. Según explicó la profesional consultada, debe invitarla a caminar, a trotar, evite las comidas chatarras, buscar otras alternativas, más allá de un simple “estás deforme o estás obesa”.
Lo primero que debe tener en cuenta son las palabras que utilizará, el tono y la forma y el lugar dónde las dirá.
Y la recomendación para ellas frente a esas palabras es: “si no se acepta como es, con lo primero que le digan se sentirá lastimada, fea, se deprimirá y acabará por darle la razón a los demás”.

Tapadas hasta las orejas
Los hombres disfrutan viendo a la mujer natural, sin introversiones, que se dejan llevar por el momento, que se proyectan seguras y que después de la intimidad pueden caminar desnudas hacia la ducha, sentarse en la cama a hablar con ellos, sin la molestia o pena de taparse hasta las orejas con la sábana.
Además, es claro que quien más se quiere tapar genera en el otro un interés por ver qué es lo que esconde.
“Cuando me tapo con la blusa el gordito, cuando siento que tengo mucha grasa en mis senos, cuando le digo a mi pareja “mira esta estría tan horrible o qué morado el que tengo”, lo único que estoy haciendo es que se fije en ese defecto y acabando con todo el romance del momento y con toda la sensualidad”, dijo la profesional Vargas Orduz.
Por eso invitó a las mujeres a dejar esa pena y mostrarse seguras, a ser buenas conversadoras, a sonreír, a ser naturales y a no tener inhibiciones mentales.

La sensualidad no se la da un cuerpo escultural
Es probable que una mujer que tenga un cuerpo escultural se vea sexy, pero eso no es garantía de que sea sensual. Puede ser una mujer sexy por fuera pero en la intimidad ser seria, parca, o no dejar salir a flote su sensualidad.
Así lo explicó la psicóloga especialista en sexualidad, Liceth Patricia Vargas Orduz, al indicar que “así tenga panza, sea bajita, gordita, delgada, puede ser sensual, puesto que todo depende de los parámetros mentales que tengamos de la belleza. La sensualidad es no sentir temor a expresarnos en nuestro yo, es reflejar alegría y movimientos que no son forzados. Es saber que se puede ser gordita pero que tiene un cabello hermoso o unos senos voluptuosos, que su mirada es sensual, que disfruta con su naturalidad muchas emociones.
Además, enfatizó que no hay nada más sensual que sentirse una mujer integral, que complementa su corporalidad con su esencia y personalidad. La sensualidad está en ese coqueteo innato.
Recuerde que alguien que finge nunca será sensual. Mucho menos si vive retocándose una cosa y otra pero dejando atrás su esencia.

“Recuerde que la sensualidad se da con las caricias, con el tacto, con los sentidos y no se limita porque tenga gorditos, sea demasiado delgada, con arrugas, o con canas. Todo está en saber explorar nuestros sentimientos”, Liceth Patricia Vargas Orduz, psicóloga.

Preguntas y respuestas
Liceth Patricia Vargas Orduz
Psicóloga especialista en temas de sexualidad y pareja
¿Qué se debe tener claro para disfrutar plenamente la sexualidad?
Lo primero es tener claro el concepto de la belleza, y ese concepto depende de cómo me miro, qué tanto me acepto y cuáles son los estándares que utilizo para esa autocrítica. Muchas mujeres sienten miedo de las críticas en la intimidad, y de lo que se trata es de empezar a vencer ese miedo al comentario, a lo que los demás piensen de mí. Debo empezar por tener claro qué pienso de mí.
Cuando siento las bases con mi yo interno, con esa parte íntima como mujer, no importa lo que piense mi pareja.
¿De qué forma evaluar qué tanto nos aceptamos a nosotras mismas respecto a nuestro cuerpo?
Es ser capaz de mirarme al espejo y encontrar esa identidad de mujer, de lo que soy, de amarme. Después de ese amor a mí misma viene la aceptación, y si yo me respeto, me amo. Debemos decirnos, ¿por qué voy a tener pena o vergüenza de lo que soy, de mis cachetes, de mi molde, si mis padres son obesos o muy delgados, si me quedaron unas estrías del embarazo, si tengo caderas anchas?
Hay que tenerlo claro, saber que hace parte de la naturalidad de mi cuerpo, que alguna enfermedad relacionada con el sistema endocrino me hizo subir de peso,  es el primer paso para aceptarme como soy. No tengo por qué pelear con mi hueso, con mis cachetes, con mis senos pequeños, con una hernia, porque me acepto como soy.

Es bueno saberlo
Acéptese como es y ame lo que tiene.
Si tiene una autoestima sana, así será su salud mental y emocional. Poco a poco restaurará su seguridad en sí misma.
Si no se acepta como es, no aceptará las críticas constructivas de su pareja. Requiere habilidades de afrontamiento para que no le ganen los comentarios ajenos a su percepción.
Qué importa que su círculo cercano esté conformado por personas que se hayan practicado liposucciones y demás cirugías estéticas. Recuerde que la sensualidad está en su interior y en la forma como usted se expresa mediante movimientos, palabras, gestos y caricias. La cirugía no le dará eso.

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