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Miércoles 11 de Enero de 2012 - 12:01 AM

¿Qué hacer con los que le declaran la guerra?

Que le quieran hacer la vida de cuadritos requiere un plan de contingencia. No es fácil tener de frente a su enemigo buscándole la caída a todo momento y queriendo verlo derrotado. Es hora de que se arme, pero de valor, para superar esos molestos momentos.

“Lo divertido es saber que aquellos que te desean lo peor, tengan que soportar que te suceda lo mejor”.
A este tipo de conclusiones llegan muchas personas cuando se dan cuenta que hay personas que respiran envidia cada vez que se acercan a ellos.
Al parecer son tan importantes para los demás, que a su alrededor solo viven pendientes de qué les sucede, cómo, cuándo y dónde.
Ese tipo de personas quieren hacerle siempre la ‘caída’ y por eso se empecinan en declararle la guerra de frente, sin titubeos; las miradas desafiantes van y vienen, prácticamente les respiran en la nuca y de frente le declaran la guerra.
Es por eso que usted tiene que ser estratégico, como ocurre en todo combate bélico, armarse pero sólo de buenos propósitos, para que al final, la persona tenga que caer derrotada por sí sola, pues no hubo forma de que usted se dejara derribar ante sus constantes ataques.

Preguntas y respuestas

Felipe Andrés Moreno Sánchez
Psicólogo
¿Cuál es la mejor estrategia para doblegar a ese tipo de personas?
Hablar solo lo necesario con ellos, no brindarles mucha importancia  y no dar pie para discusiones, ya que eso podría detonar en una posible polémica muy molesta.
 Si aplicamos la frase “para pelear se necesitan dos” pero esa persona se empeña en hablar pestes y generar un entorno desfavorable, ¿qué hacer?
Ignorar a este tipo de personas para no igualarnos a tan bajo nivel.
Las personas sensatas fácilmente se dan cuenta de quién o qué clase de persona es uno. Ahora yo pregunto: ¿quién es el que queda mal?
Creo que es muy bueno recordar el dicho que dice “ Al árbol que da más fruto, es al que más piedras le echan”.
¿Qué debemos tener claro respecto a las personas que se empeñan en hacernos la vida de cuadritos? ¿Este tipo de personas por qué son así?
Creo que lastimosamente hay muchas personas que consideran que la vida de uno es mucho más interesante que la de ellos, por tal razón nos volvemos su centro de atención desquitando en nosotros sus frustraciones y envidias, ya que nosotros alcanzamos lo que ellos anhelan.
Otro motivo podría ser que esas personas nos ven como una amenaza a sus objetivos debido a que poseemos muchas de las capacidades que ellos creen no tener.

Juan Gabriel Sánchez
Psicólogo
¿Cuál es la mejor armadura a investirse tras esas guerras declaradas?
El término armadura está muy bien utilizado, pues eso es lo que hay que hacer, revestirse de una coraza que le impida a esa otra persona moverme, desubicarme. La clave está en no determinarlo, no darle la atención requerida, no tomarlo en cuenta, pues entre más alejado esté y menos le pongamos atención será mucho mejor. Sólo así no podrán desestabilizarnos.
¿Por qué hay personas que se empeñan en fastidiar a otros?
La envidia es una de las grandes razones, sobre todo cuando a esa persona le hace falta lo que nosotros tenemos. Incluso no solo se da en los lugares de trabajo sino en la misma familia, porque no se hizo un favor, por diferencias.
A veces esas guerras declaradas tienen que ver con venganzas, por lo que es importante que se entre a evaluar el concepto de perdón.

Que no le roben la paz
Nadie puede sentirse fresco como una lechuga cuando alguien le vive amargando cada instante. Pero lo cierto es que si usted se pone una armadura, todo resultará mucho mejor.
La clave está en no perder su paz interior.
Según explicó el psicólogo Felipe Andrés Moreno Sánchez, “nuestra paz interior debe ser como un gran roble, fuerte y estable. Nunca debemos permitir que nada ni nadie nos perturbe esa paz. Por tal motivo hay que alimentar nuestro espíritu con energía positiva, mucha Fe y alejarnos o ignorar a las persona que nada nos aportan”.
Para el psicólogo Juan Gabriel Sánchez, lo importante es tener fortalecido el aparato psíquico y eso lo hará mucho menos vulnerable.
Importante también, según el experto, que usted tenga claro que no hay ninguna razón para dejarse robar la paz, si todo lo que hace lo está haciendo acorde con sus valores. “Eso ya es una situación de ventaja sobre aquel que quiere incomodar”, enfatizó Sánchez.
Tampoco es sano unirse al enemigo, pues esto no tendrá ningún beneficio para usted. ¿Qué puede aportarle alguien que en el comienzo evidenció ese tipo de sentimientos hacia otro ser humano?
Así lo planteó el psicólogo Felipe Moreno Sánchez, quien invitó a las personas a no olvidarse que siempre deberá trabajar por su buen nombre, dignidad y tranquilidad, pues esto no tiene precio y así, jamás permitirá que alguien pase por encima suyo.

Clases de guerras
Hay guerras de guerras. Está la guerra de solo miradas, uno que otro comentario, envidias, chisme, pero hay otras más delicadas que tienen que ver con agresión verbal y hasta física.
Muchas personas han caído tan bajo que pueden llegar a rayarle el carro a esa compañera de trabajo que detestan o al vecino.
Por eso es importante que en el momento de que las cosas pasen de castaño a oscuro usted acuda a la pertinente entidad para dejar precedentes por daños y prejuicios. Puede revisar en las cámaras de seguridad y llenarse de pruebas para que usted no se deje atacar.
Eso sí, sin perder su posición y dejando todo en manos de una persona que pueda asesorarlo. No olvide que siempre debe seguir los conductos regulares, ante cualquier anomalía.
“Hay casos graves que requieren acudir de inmediato a acciones legales; pues estos hechos ya no se pueden ignorar. Ya sea mediante una caución y acudiendo ante las entidades pertinentes como la Fiscalía, la Estación de Policía y Contravenciones, los Personeros Municipales, se debe dejar precedentes”, dijo el psicólogo Juan Gabriel Sánchez.

Es hora de llenarse de coraje
• No necesita represalias. Lo mejor es ignorar al enemigo.
• No le dé mayor importancia a los asuntos. Recuerde que tarde o temprano llegará el momento en que esa persona se canse de ese juego.
• No se preste para terminar haciendo lo mismo. Guarde siempre su lugar.
• No olvide que el que está quedando mal es la otra persona y eso lo evidencian los demás.

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