Publicidad
Lun Oct 23 2017
20ºC
Actualizado 09:56 pm
Miércoles 14 de Marzo de 2012 - 12:01 AM

No convierta a su hija en una ‘lolita’

Muchas veces el mismo afán de las mamás y papás por hacer de sus niñas modelos, amantes de la belleza, psicorígidas con la comida, con la figura y con ciertos estilos de vida estéticos, hace que pierdan su inocencia y a los 14 años ya sean todas unas ‘lolitas’. El riesgo es grande y solo está en manos de los progenitores romper esos paradigmas.

Si no lo sabía, la Barbie humana lleva más de 150 cirugías plásticas y confiesa que aún no termina la lista. Incluso regaló a su hija un bono por una significativa cifra en dólares para que se realice su primera cirugía cuando quiera. O quizá la pequeña reclame el dinero, pues así también está contemplado.
Pero lo cierto es que existen mujeres obsesionadas por la belleza y la estética, que no solo caen en un abismo ellas, sino que cargan con sus hijas.
Es por eso que cada vez se aterran más algunos padres de familia, cuando se enteran que existen academias de modelos en las que aparentemente se les enseña a las niñas a trasbocar después de grandes banquetes. Otros denuncian que existen boutiques de prendas de vestir donde desfilan niñas de 14 años en ropa interior.
Y si a esto le suma lo que ocurre en el ámbito internacional, donde existe la verdadera niña Barbie que se hace llamar KotaKoti, y donde hijas de famosas como la primogénita de Cyndi Crawford, o la hermana menor de Kathy Holmes, ya van por ese camino, las alarmas se encienden respecto a las hermosas ‘lolitas’.
En Francia ya se estudia una propuesta desde los entes gubernamentales, para que las niñas menores de edad no puedan desfilar ningún tipo de prendas de vestir. Bien se sabe que a una de las directoras de una prestigiosa revista le costó el puesto por poner a posar a un grupo de niñas como las mujeres más sexys del planeta.
Pero como todo es cuestión de cultura y de cambiar los paradigmas sociales, se requiere del esfuerzo de todos, no hay mejor forma de empezar que rompiendo estereotipos desde casa. Son los padres de familia quienes tienen el control sobre sus hijas para detectar a tiempo las señales que les indican que sus hijas están distorsionando el concepto de belleza y dejándolo todo a lo físico y superficial.
Lo triste para muchos expertos es que en muchas oportunidades son los mismos padres los que motivan a las niñas a sentirse bellas solo por fuera..
Vanguardia Liberal les presenta algunas recomendaciones dadas por expertos en el tema, para que usted fomente en sus hijas, hermanas y sobrinas una sana visión de la belleza y evite que ellas sean las próximas ‘lolitas’ expuestas a la presión social, con problemas de salud y sumergidas en un hoyo negro, producto de los falsos clichés que al final se apoderan de ellas y les ganan la batalla.

Preguntas y respuestas

Isabel Ortiz Pérez
Psicopegadoga, especialista en Sexualidad y afectividad  Directora de la Fundación Mujer y Futuro
¿Cuándo se puede pensar que padre y madre están cayendo en exceso respecto a la imagen de sus hijos? Cuando complacen todos los pedidos de sus hijos e hijas en materia de compra de vestuario de moda, de marca, y aceptan de forma precoz demandas relacionadas con un ideal de belleza impuesto por la moda. Por ejemplo a los 10 años le permiten y/o propician que la niña se tiña el cabello, a los 15 de regalo le dan una operación para aumento de senos. Eso es exceso de un ideal de belleza que distorsiona la vida de los hijos e hijas.
¿Cómo enseñarle a las niñas y niños desde pequeñas la real importancia de otro tipo de bellezas? ¿Cuáles podrían ser esas pautas a seguir los padres para no desviarse y quedarse solo en el aspecto físico?
Ante todo comprender que el ejemplo es una escuela de aprendizaje. De tal madre, tal hija, así que si la mamá es banal en materia de una concepción de belleza,  muy posiblemente las hijas desde su infancia reciben esa pauta cultural de poner atención solo a la belleza física y no a una pauta más integradora, de autocuidado, autoestima y seguridad personal.
Se van volviendo niñas modelitos de colorete, pinturas y modas, creyendo que eso es ser mujer y qué grave. Lo mismo aplica con los varones: si son hijos de un padre machista, que le da preponderancia a los gritos, la dureza e inexpresividad afectiva, que maltrata a la esposa y a los subalternos. Desafortunadamente esa pauta se trasmite a los hijos y posiblemente se forman pequeños  machos, que replicarán esa vida cuando sean adultos. No se generaliza pero sí en psicología sabemos que es una pauta de repetición. La infancia es muchas veces destino.

Claudia Astrid Becerra
Psicóloga
¿Cuándo saber que los padres están cayendo en excesos con sus hijas respecto al ideal de belleza física?
Cuando invierten mucho tiempo, dinero y esfuerzo en la apariencia de sus hijas y, está en su discurso juegos o actividades que hacen referencias al peso, el aspecto, la ropa, cuando empiezan a rechazar alimentos o pretenden tener aspecto de señoritas, queriendo usar prendas de mujer como maquillaje, tacones, escotes.
¿Cómo enseñarles a las niñas y niños desde pequeños la real importancia de otro tipo de bellezas? ¿Cuáles podrían ser esas pautas a seguir los padres para no desviarse y quedarse solo en el aspecto físico?
Lo único que verdaderamente enseñamos los padres no está dado por lo que les decimos a nuestros hijos, sino por aquello que hacemos o alentamos a nuestros hijos a hacer. Nada como el ejemplo para que los niños comprendan cuáles son los valores que sus padres han interiorizado.
¿De qué forma los padres pueden estar programando a sus hijas desde pequeñas para que terminen obsesionadas por la belleza? ¿Cómo cambiar esa programación en el caso de que ya las hayan encaminado hacia el modelaje, y las niñas de siete años en adelante ya estén pensando solo en su físico?  Si en nuestro discurso estamos haciendo frecuentes alusiones a la belleza, al peso corporal, nos comparamos con otros dando demasiada importancia a nuestra apariencia personal, a los símbolos de estatus tales como marcas, estamos fomentando en nuestros hijos una conducta superficial que obviamente (al ser dado por los padres) nuestros hijos considerarán “bueno” o digno de imitar.
Es necesario hacer énfasis en valores tales como la amabilidad, la honestidad, la dignidad, el autorrespeto, la generosidad, la ternura, valores que aseguran mucho más que la belleza física, la construcción de relaciones fructíferas. La apariencia por sí sola no ha demostrado ser la generadora de felicidad.
¿Cuál debe ser el paso a seguir del padre cuando ve esas primeras señales en su hija?
Primero, los hijos tienen acceso a aquello que los padres permitimos. Una niña difícilmente podrá comprar maquillaje o ropa sugestiva sin contar con los padres. Siempre debemos tener diálogos claros y abiertos con nuestros hijos sobre lo que es tener una conducta saludable para su autoimagen y autoconcepto.
¿Qué consecuencias puede traer para las niñas de 14 años en adelante, ser ya unas ‘Lolitas’ de la moda y la belleza?
Desafortunadamente nuestros niños se ven constantemente bombardeados por la hipersexualización de los medios de comunicación; las “Lolitas” son un producto de esta situación. Este comportamiento “sugerente” puede causar desde desórdenes de carácter alimentario (Bulimia, anorexia), un inicio demasiado temprano de la sexualidad (que por investigaciones ha demostrado ser precursor de muchos trastornos depresivos), promiscuidad, distorsiones del autoestima y de la autoimagen corporal. Si el objetivo de la apariencia es competir y/o seducir, es de esperar que se deriven muchas ideas, creencias y conductas distorsionadas a partir de este modelo de conducta, que desafortunadamente muchos adultos alientan en sus hijos.

Estas son algunas recomendaciones extraídas del libro ‘Cómo hablarles a las niñas pequeñas’, de la autora Lisa Bloom
• No se quede elogiando a las niñas por el cabello, por los crespos, por el adorable vestido rosa brillante. Más de una mujer le ha pedido a las niñas que dé la vuelta para observar lo hermosa que se ve.
• Aunque la forma más común de romper el hielo con las niñas sea elogiar su vestido, su cabello, decirle lo bonitas o hermosas que se ven, la pregunta a hacerse es: ¿esta es la única forma de aumentar su autoestima? ¿No cree que es la forma de decirles que la imagen es lo que más importa?
• Enseñarles a las niñas que su apariencia es la primera cosa que uno nota les está diciendo que la imagen es más importante que cualquier otra cosa. Las prepara para hacer dieta a los 5 años, usar maquillaje a los 11, obtener implantes de senos a los 17 y recurrir al Botox a los 23. Como la tendencia de la cultura americana a que las chicas sean atractivas las 24 horas del día y los siete días de la semana se ha convertido en algo “normal”, las mujeres estadounidenses son cada vez más infelices.
•¿Qué hace falta? Una vida con sentido, una vida de ideas, lecturas de libros y ser valoradas por sus pensamientos y sus logros.
• Si ve a una niña leyendo hágale ver que a usted le encanta la lectura y que le emociona saber de qué trata el libro que ella tiene en sus manos.
• Realice racionamientos interesantes con las pequeñas. No les haga creer que todo lo rosado es hermoso. ¿Y por qué no el verde que connota naturaleza? Seguro les encantará, expuso la autora.
• No tiene que hablar siempre de vestuario, de cabello o del cuerpo. Aunque es difícil mantenerse alejado de esos temas con niñas pequeñas se puede lograr. Insista.
• Pregúntese cuál es su pedacito de oposición a una cultura que envía toda clase de mensajes erróneos a nuestras niñas. Haga un pequeño esfuerzo por la valoración del cerebro femenino. Un momento corto e intencional de dar un buen ejemplo.
• Intenten hacer esto la próxima vez que conozcan a una niña pequeña. Puede que al principio ella se sorprenda y esté insegura, porque muy pocos les han preguntado por su opinión, pero tengan paciencia y no abandonen la idea. Pregúntenle qué está leyendo. ¿Qué le gusta y qué no le gusta? Y ¿por qué? No hay malas respuestas. Simplemente van a estar generando una conversación inteligente que respeta el cerebro de la niña.
• Con una niña mayor, pregúntenle por eventos actuales: contaminación, guerra, recorte de presupuesto en las escuelas. ¿Qué le molesta de la realidad del mundo? ¿Cómo lo arreglaría si tuviera una varita mágica? Es posible que obtengan respuestas fascinantes.
• Háblenle sobre sus ideas, logros y libros favoritos. Denle un ejemplo de lo que una mujer inteligente dice y hace. Para que cambiemos el mundo, de a una niña a la vez.

Publicada por
Contactar al periodista
Su voto: Ninguno (4 votos)
Publicidad
Comentarios
Agregar comentario
Comente con Facebook
Agregar comentario
Comente con Vanguardia
Comente con Facebook
Agregar comentario
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad