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Jueves 22 de Marzo de 2012 - 12:01 AM

Hombres: Aprendan a seducir

Al mejor estilo del actor Will Smith en Hitch, existen escuelas en la capital colombiana que imparten clases a los hombres para que aprendan a seducir. Si hace un “recorderis” quizá podría tener una lista de aquellos que pasaron por su vida sin saber conquistar.

Si ha dado con una pésima cita, con un hombre poco galante, con alguien demasiado directo, poco sutil y obvio, quizá pensaría en él para enviarlo a una escuela en la que pudiera recibir algunas recomendaciones para la conquista.
Quizá en mente tenga una lista innumerable de posibles candidatos, pues más de uno ha estropeado cualquier tipo de encuentro con usted y ha acabado en un instante con la magia.
Y aunque no lo crea, muchos de ellos han empezado a buscar herramientas o tips que los lleve a concretar una cita y por qué no un romance, tal y como se vio en la cinta ‘Hitch’, protagonizada por Will Smith.
En Bogotá ya se han abierto las puertas de varias escuelas o cursos teórico- prácticos para impartir algunas indicaciones valiosas a la hora de conquistar.
Y no es para menos, pues más de uno ha cometido grandes desastres.
Las mujeres tienen claro que en oportunidades los hombres no tienen tacto, van proponiendo de manera brusca un encuentro íntimo, lanzándose al ruedo sin ninguna delicadeza y saltándose todos los pasos posibles.
Y es que una mujer no quiere verse como un “trozo de carne”, por lo que en reiteradas ocasiones han podido sentir que se acaban los caballeros y que ahora deben espantar a cuanto atrevido o lanzado va directamente al grano.
Vanguardia Liberal les presenta una serie de recomendaciones a los hombres para que inviertan en la etapa de la conquista y sepan qué quieren muchas mujeres durante esas primeras citas.

No sea evidente
Cuando se refiere a no ser evidente, no es precisamente que usted como hombre oculte la atracción hacia la mujer. No debe ser evidente es en esa actitud ansiosa por conseguir llevar a esa mujer a su cama, a un hotel cercano o incluso esperar que ella sea quien lo lleve a su apartamento. Es importante que en esa primera cita no la devore con la mirada, o se concentre sólo en el escote de ella, sino que la mire a la cara y le preste atención a la conversación.

Tómese su tiempo
No es que la mujer quiera esperar más de tres meses para que usted pueda decirle que le gusta. Nada de eso. Pero tranquilo, que el mundo no se le va a acabar. Y no es que exista un tiempo específico, todo se va dando, quizá en la primera cita puedan darse un beso porque llevan mucho tiempo conociéndose como amigos. Pero de lo que se trata es de mantener su lugar y no lanzarse como si fuera un personaje de una saga de vampiros. Es un beso, no un ataque.

Sin máscaras
Para qué fingir. Precisamente en las escuelas de seducción lo que buscan es que los hombres tengan claro quiénes son, cuáles son sus cualidades y no se pongan a imitar a alguien más o a seguir un prototipo. Eso resulta desastroso, pues puede que se memorice ciertas estrategias, pero ¿qué hará después de la tercera cita? Además no está nada bien mostrar otra cara, otro estrato, disfrazarse para la cita. ¿Con qué impresionará después de la etapa de enamoramiento?

No al niño de mamá
Una de las cosas que puede espantar durante la conquista o el romance, incluso durante las primeras citas es ver a aquel apuesto hombre rechazando durante toda la noche las llamadas de mamá o contestándole todo el tiempo para rendir informe de lo que hace. Esto puede ser una señal de que tiene una mamá dependiente cien por ciento de su hijo, que le sigue los pasos y es una posible candidata a ser la suegra que siente celos porque usted llegará a robarse lo más preciado de ella. Así que cuidado con estas señales. Y señores hombres, recuerden que están grandecitos. No se trata de molestarse porque la mamá llama, sino de hablar con ella antes de salir al restaurante, al café, al cine o la disco.

Buen sentido del humor
No hay nada mejor que una cita en la que ninguno de los dos se siente incómodo, en la que fluye todo de manera natural, que hay risas, que no hay temas aburridos ni pesimistas. Tenga en cuenta que una mujer volverá a salir con usted si logran en esa primera cita tener afinidad y una muy buena charla. Recuerde que a las mujeres les encanta hablar y sentirse escuchadas. No está de más que usted lo tenga claro para que pueda concretar una segunda y tercera cita. Así no haya atracción,  seguro se convertirá en un buen candidato a amigo y eso ya es ganancia.
Pero ojo, hay que aclarar que el buen sentido del humor no es sinónimo de payaso. No hay nada más fastidioso que aquel hombre que se las da de chistoso, de comediante de la noche, que se ríe de los demás. Esa actitud puede connotar inmadurez y eso ya es un repelente de atracción.

Su cita no es su terapeuta
No hay nada más aburrido que una    cita con un hombre que habla de su ex. Seguro la mujer necesitará un par de martinis antes de huir, pues lo más probable es que se sienta en el papel de terapeuta. Así que no compare por nada del mundo a su actual cita con su ex.

Tenga en cuenta la psicología femenina
Este punto es fundamental a la hora de ir a una cita. No es que tenga que volverse experto en psicología femenina ni saber qué piensa una mujer de acuerdo a su rango de edad, pero sí tener claro en qué afecta su estado de ánimo y aprender a visualizar los detalles de su vida material, personal, espiritual y demás categorías.

A reforzar la autoestima
Hacia donde apunte la aguja de su autoestima como hombre, de la misma forma será el resultado de la cita. Por ejemplo, un hombre ensimismado, que no mira a la cara, que agacha sus hombros, que camina arrastrando los pies, que sostiene su cara con el brazo sobre la mesa, está enviando cantidad de mensajes negativos. Lo anterior hará que la persona que tiene al frente se aburra durante la cita. Incluso si no tiene energía ni siquiera para hablar, todo será un desastre. Pero eso, además de ser un lenguaje no verbal claro, es evidencia de su baja autoestima. ¿Y quién querrá estar con alguien que ni siquiera se quiere a sí mismo?
El terapeuta de pareja, Carlos Alberto Salazar, explicó que “se debe partir del hecho de que ser un hombre no es solo lo físico o una habilidad, sino un estado mental de crecimiento, el cual debe ser alimentado por todas las cosas buenas que se aprendieron. Eso es lo que hace de cada ser una persona única y muy valiosa, por lo que es importante dejarlas en evidencia durante las primeras citas”.

Citas desastrosas
Muchos solteros y solteras caen en un círculo vicioso de la cita programada. Es esa invitación a la que acuden por simple obligación, ya que su amigo o amiga están desesperados por conseguirle novio o novia. Ante eso, presentan cantidad de personas, sin detenerse a mirar qué tanta afinidad puedan tener. Como dice la autora del libro ‘Estado Civil: Soltérica’, el hecho de que dos personas estén solteras no los hacen afines sólo por eso.
Así que ante esas pésimas ideas de sus amigos lo mejor es que se evite una mala noche y rechace la propuesta.

Preguntas y respuestas

Carlos Alberto Salazar Z.
Terapeuta de pareja
¿Qué debe tener en cuenta un hombre en el momento de conquistar?
Efectivamente, muchas veces se confunde con ser sincero, lo cual es muy importante pero eso no significa no aprender a conocer los detalles que hacen a esta mujer especial. Allí está la clave del éxito.
¿Cuáles pueden ser los reiterados errores que cometen los hombres y que llevan a estropear esas primeras citas?
El inexperto por sus temores y el supuesto experto por su exceso de confianza. Ambos van a generar inseguridad, van a dar señales erradas que no les permitirá pasar a una segunda cita interesante, por su sobreactuación. La naturalidad es la clave para llegar a donde se quiera y se deba.
¿Qué deberían impartir las escuelas de seducción para que los hombres reforzaran su seguridad?
Hay que aclarar que muchos hombres son inútiles en la materia, por lo que la alternativa de las escuelas puede resultar positiva. Tendrían que tomar dos temas valiosos, por un lado la autoestima y por otro lado la psicología de la mujer.

LA VOZ DEL EXPERTO

¿Qué diferencia al hombre conquistador del poco conquistador?
Eduardo Navas

Psicólogo social www.eduardonavas.com
La diferencia entre uno y otro está en su nivel de confianza, así como en su nivel de creencias. Muchos hombres no se tienen la confianza, otros tienen claro que sí pueden y son merecedores de algo.
Influye mucho también el cerebro primario, y es dar respuesta o complacer eso que se ve a simple vista. Por ejemplo, una mujer mira a un hombre y su cerebro primario le dice que “aguanta”, “que le atrae”, “que habría la posibilidad”.
Pero a la segunda cita puede decir que ya no le gusta esa persona, porque sencillamente su cerebro primario le vio las uñas sucias. Ella no sabe a primera impresión qué fue lo que le desagradó, pero el cerebro primario sí se activa a su favor.
Por eso el hombre conquistador piensa en todos esos detalles, en los zapatos, en las uñas, en la ropa que llevará.
Un hombre puede aprender a conquistar, quizá mediante programación neurolingüística y la técnica conocida como Rapport, que es tan sencilla como preguntarle a una mujer con la que va a salir qué la enamoró de su ex y hacer lo mismo. Es sencillo y hasta pude sonar a manipulación. Otra fórmula es mediante la lectura del cuerpo, aprender a leer los movimientos ayuda a analizar si esa mujer quiere o no algo con usted.

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