Sí, los tiempos cambiaron, pero muchos no se ajustan a estos. Hay temas que necesariamente deben hablarse para dejar todo claro a la hora de mantener una relación de pareja estable y no llevarse sorpresas.

Publicado por: PAOLA BERNAL LEÓN
Anteriormente no había que hablar sobre fidelidad, pues parecía lógico entender que ésta es la base de toda relación de pareja.
Pero ahora, no sólo se tiene que preguntar si se tendrá una relación formal, sino dejar claro que no es un “simplemente salimos” o “tenemos una relación abierta”. Muchos convierten en una regla la misma exclusividad.
Estas nuevas definiciones han surgido con el tiempo y por eso se hace cada vez más importante establecer las reglas desde el comienzo.
Por lo menos así sucede entre jóvenes que comienzan una relación. Ya un beso no es señal de que se es novio de esa persona, hay que preguntar, pues pudo ser un simple “rumbeo”.
Lo anterior puede aterrar a más de un padre de familia, pero hay que admitirlo, la forma de establecer relaciones cambiaron y lo ideal es enseñar a los hijos sobre valores para que ellos mismos aprendan a salir bien librados del ritmo que lleva el mundo en cuestión de sensaciones y sentimientos.
Los tiempos cambiaron
Ya la mujer no está en casa y ya el hombre no es el único proveedor.
Sólo debe preguntarle a su abuela qué estaba implícito cuando se casó para darse cuenta cómo ha cambiado ese panorama. Ellas no solo llegaban vírgenes al matrimonio, sino que jamás hablaban sobre el número de hijos que tendrían, ni qué métodos de planificación seguirían. Mucho menos hablaban de trabajar en otro lugar, salvo en los quehaceres del hogar, pues era lógico que con más de siete hijos, no había otra opción.
Estaba implícito en ese acuerdo que ella supiera a la perfección todos los quehaceres del hogar, preparara desayunos inmensos desde las cinco de la mañana y cenas del mismo tamaño que los almuerzos.
Pero esto ya cambió. Entonces, ¿cuáles reglas deben quedar claras entre parejas?
“A medida que las mujeres han asumido otras situaciones, y han ganado merecidos espacios en nuestra sociedad, los hombres también hemos tenido que cambiar, por lo que esos roles que se veían años atrás, hoy en día se han ido trasformando de manera significativa.
“Si vamos a hablar de relaciones de pareja, hoy se busca más que se compartan las distintas tareas y gastos que se presenten, no vemos al hombre como único proveedor, sino también a la mujer. De igual manera, antes era muy común ver familias numerosas y eso era tomado hasta como símbolo de estatus. Actualmente no”. Así lo explicó el experto en trainer de vida, Erdwin Fernando García.
Por eso la importancia de hablar del ritmo de trabajo, de los horarios, del nivel de confianza con compañeros de trabajo, de los viajes y demás indicadores que pueden ser aceptados o rechazados, por esa nueva pareja.
Es bueno dejar claro desde el comienzo si su profesión es más importante que cualquier otra cosa o va a la par con su concepto de familia.
Preguntas y respuestas
Erdwin Fernando García Martínez
Trainer de vida
www.gerenciatuvida.blogspot.com
¿Hay reglas o simplemente ya no las hay en las nuevas relaciones de pareja? En el campo de la relaciones de pareja siempre hay reglas, sólo que pueden variar dependiendo del tipo de relación que se esté llevando.
Recordemos que eso también depende de los valores de cada quien, pues influyen las creencias, la educación, la experiencia y la cultura que tenga cada persona.
¿Cuáles reglas siguen siendo implícitas a pesar del cambio de conductas sociales? Una regla implícita es el respeto, porque a ¿quién le gusta que lo traten mal? Y todo empieza en el interior de cada persona y eso se proyecta hacia los demás.
Si tengo un reconocimiento de valor a mí mismo, lo tendré hacia mi pareja. Es respetar esa singularidad en su conjunto, tratar al otro exaltando sus cualidades, aprendiendo a saber lo que le gusta o no, y así saber qué comportamientos son saludables en la relación.
Del mismo modo la honestidad es otra de las reglas implícitas, y tiene que ver mucho con la sinceridad y fidelidad, ya que comúnmente se escucha mencionar a las personas que lo que más les molesta es que le digan mentiras, o que lo más difícil de perdonar es una infidelidad. Este es un punto muy relevante desde el comienzo de toda relación, ya que finalmente es lo que desarrolla y fortalece la confianza.
¿Importa la edad en el tipo de reglas que establecemos? Sí, la edad importa, y sobre todo en la etapa y el tipo de relación que se desea entablar, ya que no es lo mismo un noviazgo a un matrimonio.
El tema de la convivencia hace necesariamente que se establezcan algún tipo de reglas, pero el respeto, la honestidad y la tolerancia, son los valores fundamentales que gestan las diferentes reglas que pueden originarse en una relación.
Es bueno preguntar…
¿Qué tipo de relación estamos consolidando?
Sexualmente hay que hablar. ¿Qué va con usted, qué no va con usted? ¿Qué comparte y qué no?
Plantee con su nueva pareja qué no perdonaría. Así queda claro lo que no le gustaría encontrar de parte de ella. Ante un mundo de tantas “libertades” es mejor dejarlo claro desde el inicio.
Hable de su trabajo, si viaja continuamente, si vive más en otras ciudades que en su propia ciudad, cuáles son sus horarios de trabajo, cuáles son sus días de descanso, con qué disponibilidad de tiempo cuenta.
Hable de la importancia de su familia. Cómo es esa relación.
Reglas que deben quedar bien claras
A pesar del ritmo de vida acelerado que lleva a muchos a elegir relaciones sin bases, otros siguen defendiendo la monogamia y la estabilidad respecto a sus sentimientos. Si usted es una de esas personas, sepa qué reglas seguir con su pareja.
1. Ser capaz de hablar lo que no les gusta de cada uno
El profesional Erdwin García recomienda establecer reglas de comunicación para la solución de problemas, donde exista la asertividad. Evite que se acumulen aspectos negativos.
Por ejemplo, pregúntele a su pareja si prefiere hablar o callar cuando está molesto. Entre los dos, respeten la decisión del otro y logren un “tiempo fuera”. Algunos aplican acciones pedagógicas como crear un propio buzón en casa, para escribir lo que les molesta de cada uno mediante cartas, y así superar el impase. Para quienes les resulta más fácil hablar de inmediato tras el percance, es bueno hacerlo dejando a un lado la rabia.
2. Limitar el uso de los celulares en las salidas o conversaciones Usted no sabe si está saliendo con la persona o con el celular. Así lo explicó el Trainer de vida, Erdwin García, al explicar el caso que observó en una pareja que compartía en una cafetería. “Él le iba a comentar algo, y ella no lo veía ni a la cara, por estar escribiendo en su aparato móvil. Llegó el momento en el que él se molestó, le cogió el celular y lo guardó para poder hablar con ella. Ese tipo de escenas se están repitiendo diariamente, y es bueno que se acuerde limitar el uso de los mismos, por lo menos mientras se comparte en pareja”.
3. Metas en común Esto ayudará a enriquecer la relación y darle un rumbo. Al mismo tiempo conocer lo que cada uno espera y quiere a corto, mediano y largo plazo. Imagínese tener una pareja a su lado que va por la vida sin proyecciones, sin iniciativas, sin saber qué quiere.
4. Rompa tabúes, traiga al tintero el tema de sexualidad “La sexualidad es un punto que requiere estar abierto a una comunicación continua, de tal manera que se genere una combinación entre respeto y placer”, explicó el profesional Erdwin García.
Dentro de ese mismo tema, establecer cuándo o no tener hijos. Hoy en día es importante acordarlo, al igual que los métodos anticonceptivos.
5. El respeto de los espacios y el tiempo de cada uno
Al establecer espacios y tiempos, se evita saturar la relación. Por ejemplo, hay parejas que evitan llamarse en horarios laborales, o establecen un límite, debido a las ocupaciones de una de las partes. Y esto no es motivo para que ingresen los celos, al contrario, hay respeto por el trabajo del otro.
6. Compartir las tareas del hogar
“Es un factor que es bueno definirlo, ya que hoy en día, y por los avatares de la vida, no se trata que una sola persona haga todo, sino que se apoyen entre sí.
Algo tan sencillo como que uno haga el desayuno y el otro lave los platos. Esto aumentará con la llegada de un bebé”, enfatizó el profesional García.
7. La parte financiera
Es importante hablarlo dentro del noviazgo, pues hay hombres que aún se incomodan con este cambio, y mujeres, que no quieren gastar un solo peso en un noviazgo.
Es un punto que muchas veces no se toca en las relaciones interpersonales, pero con el tiempo se va haciendo relevante, bien sea en el noviazgo, o como convivencia o matrimonio.
“La idea es que haya un equilibrio entre los gastos y las diferentes actividades que se comparten en pareja, al igual que las relaciones donde establecen un fondo mutuo de ahorro, otras que proyectan sus vacaciones, unas que se dividen los gastos, y que establecen objetivos compartidos de inversión”, indicó el Trainer de Vida, Erdwin García.
8. Y antes de que lleguen los hijos, saber cómo será la crianza.
Son temas a tratar sin pestañear, pues existe un fuerte debate respecto a la crianza de los hijos. Hay padres que se ponen de acuerdo en enviar a los bebés a guarderías cuando tienen tan solo seis meses, otros, se apoyan en los abuelos sin ninguna objeción, pero algunos preferirían que mamá se quede en casa un año y frene su vida laboral.













