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Jueves 07 de junio de 2012 - 12:00 AM

Cuando ataca la presión social

¿De qué forma reacciona usted cuando alguien hace un comentario impertinente respecto a su vida? ¿Es de los que se queda pensando toda la tarde en esas palabras, se las graba, las repite, les da vueltas y al final terminan derrotándolo en su cama?

Muchas personas acuden a las cirugías estéticas por simple presión social, caen en trastornos alimenticios porque las siguen señalando de obesas, muchas mujeres solteras siguen sintiéndose frustradas porque pasaron los 30 y siguen sin pareja. Hay mujeres que entran en crisis y dejan de sentirse como tal, porque no pueden concebir un hijo y lo que más les duele es esa presión social. Es hora de ponerle un freno a tanto comentario sin sentido y que lastima más de lo que cree. (Foto: Tomada de Internet / VANGUARDIA LIBERAL)
Muchas personas acuden a las cirugías estéticas por simple presión social, caen en trastornos alimenticios porque las siguen señalando de obesas, muchas mujeres solteras siguen sintiéndose frustradas porque pasaron los 30 y siguen sin pareja. Hay mujeres que entran en crisis y dejan de sentirse como tal, porque no pueden concebir un hijo y lo que más les duele es esa presión social. Es hora de ponerle un freno a tanto comentario sin sentido y que lastima más de lo que cree. (Foto: Tomada de Internet / VANGUARDIA LIBERAL)

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Publicado por: PAOLA BERNAL LEÓN

¿Cómo reaccionaría si alguien le dice que lo ve muy solo, que los años están pasando y usted no ha logrado consolidar una familia, sino sólo títulos profesionales y cantidad de sellos en su pasaporte?
¿Más de una vez le han dicho que son necesarios los hijos, que ya se está alejando de su etapa reproductiva y que es muy maluco quedar solo en el mundo y acompañada solo de su gato?
Cualquier parecido con la realidad puede ser sólo coincidencia, pero lo cierto es que existen personas que viven pendientes de la vida de los demás y ejercen sobre los más débiles ciertas presiones que en muchas oportunidades llegan a afectar tanto, que el receptor se deja influenciar y se siente contra la espada y la pared.
Y no solo ocurre en materia del corazón cuando le preguntan si ya se casó, si ya tuvo hijos, si ya compraron la casa. También en cuestión de avances profesionales, en cuestión de estética, de dinero, de viajes.
Es por eso que muchas personas terminan respondiendo a esas presiones, se endeudan con tal de agradar a su círculo social, estudian carreras que poco o nada les agradan solo porque hacen parte del ‘boom’ o están de moda, adquieren créditos desorbitantes porque sus amigas ya viajaron a China y ellas aún no lo han hecho. Y así, van por la vida sintiendo la presión a diario.
Esto, sin hablar de las jovencitas que viven estresadas subiéndose a la báscula o completamente aburridas cada vez que las tratan como mujeres embarazadas, sólo porque no tienen el mismo cuerpo de sus amigas o no cumplen con los estándares que la moda impone.
Por eso, es bueno que se pregunte si la presión social lo arrastra.

Voz de experto
Luz Elena de la Rosa Puello
Psicóloga experta en Terapia de pareja y Trastornos afectivos
¿Cómo manejar la presión social que se vivencia a nivel profesional, emocional y físico? Muchas personas terminan fatigadas ante la búsqueda incesante de alcanzar el éxito, pertenencias, títulos, ascensos, sólo por agradar a los demás.
La presión social surge de la comparación social, ya que los demás sirven como criterio a la hora de valorar nuestras propias capacidades, haciéndose evidente la insatisfacción con lo que se posee.
Es así como aparecen los pensamientos recurrentes  por poseer objeto o cualidad de otra persona con los sentimientos de frustración correspondientes, que nacen ante la dificultad en conseguir lo que se anhela.
Y puede ser que se anhelen valores, afectividad, habilidades, capacidad de decisión, capacidad para vencer temores, capacidad de organización, capacidad de liderazgo, creatividad, entre otros aspectos.
Los sentimientos negativos que se reflejan,  producto de las comparaciones y el complejo de inferioridad de otra persona,  pueden generar estrés y afectar negativamente a la calidad de vida por el asedio, las críticas, el sarcasmo, hasta el rechazo. En estos casos se invita a modificar aspectos como la percepción de amenaza y tener en cuenta que la relación se ha tornado disfuncional por las habilidades sociales, los logros y el éxito alcanzado, generando celos y envidias profesionales. Una autoestima inquebrantable y un gran concepto de sí mismo es la ayuda para vencer la presión social o el temor al rechazo.

Construya su mejor escudo
¿Cómo no ser víctimas de la presión social?
Si quiere construir un escudo que pueda frenar cualquier bala emitida por los demás, respecto a su vida, debe seguir las siguientes recomendaciones dadas por la experta Luz Elena De la Rosa Puello:
1 Cambie el papel de víctima por la comprensión, entendiendo que la envidia es un estado interno limitador, generador de frustración y sufrimiento, que experimentan algunas personas ante el éxito o el bienestar ajeno.
2 Sea consciente que la causa de la envidia reside en la baja autoestima, en un escaso amor propio, en una falta de valoración y aprecio. Cuando alguien trate de criticar su vida, finja que escucha los comentarios malintencionados mientras recuerda que la condición de envidioso revela un franco desconocimiento de sus propios recursos, de sus dones, habilidades y talentos.
3 No caiga en ese juego de hipocresía y deslealtad. Eso sólo le dejará sufrimiento y tener que soportar acciones destructivas. Lo mejor es que se distancie. Recuerde que a mayor proximidad, se genera más envidia y más deseo destructivo.
4 Concéntrese más en sus metas y sueños que en lo que pueda pensar la gente. Comprenda que el rechazo en algunos casos es inevitable, pero no se tome el rechazo como algo personal, sino con lo que se proyecta.
5 Es necesario trabajar la autoestima, construir un muy buen concepto de sí mismo y así evitará caer en el mal juego de la influencia social negativa.
6 Para no incrementar esta tendencia evite contar sus planes y proyectos.
7 Tampoco ostente sus logros y si lo hace evite mostrarse arrogante. Halague lo positivo que vea en los envidiosos para que reconozcan su propio poder. El envidioso al acercarse al envidiado, desea ser reconocido por él e identificarse con él.

Es bueno preguntarse
1 ¿Qué concepto tiene de sí mismo? Es hora de responderlo con la mano en el corazón y sin engañarse. No se dé tanto palo, solo porque su vida no es como la de los demás.

2¿Es de los que espera la aprobación de su entorno? Esto le puede traer serias complicaciones. Es importante que usted aplauda sus logros sin esperar nada a cambio.

3 ¿Tiene claro hacia dónde va? Es hora de plantearse metas claras  para que no se desvíe del objetivo. De no tener un horizonte, la única opción que le quedaría sería complacer a los demás.

4 ¿Si le preguntan quién es usted, sabe responderse? ¿Más allá de sus títulos y de los objetos materiales, sabe quién es y lo que vale?

Perfil de las personas que viven haciendo presión social
1 Son aquellos que permiten que la envidia cree en ellos un estado limitador.
2 Todo surge de su baja autoestima.
3 Tienen poca autoconfianza.
4 Se centran más en la vida de los demás que en las de sí mismos.
5 Suelen ser destructivos.
6 No se ponen en el lugar de los demás y al contrario, viven de la envidia.
7 Sus comentarios vienen cargadas de sarcasmo o de críticas destructivas.

Cómo vencer la presión social
1 Debe trabajar por tener una autoestima inquebrantable.
2 Siga su propio proyecto de vida, así tendrá clara la forma como va alcanzando sus metas y nada las pondrá a tambalear.
3 Mantenga siempre el dominio de sí mismo. No sea influenciable.

Cuidado , no se transforme
Si en más de una oportunidad se ha visto en ese papel de criticón, si de manera esporádica ha comparado su vida con la de los demás y siente que es uno de esos sujetos que va lanzando comentarios a las personas sin poner un filtro, creyendo que a los demás les falta lo que usted tiene, es hora de replantearse qué está pasando.
Quizá se ha dejado llevar por la presión social y ahora usted es uno más de ellos. Se ha convertido en protagonista y cree que los demás deben seguir los mismos parámetros o lineamientos que ante los ojos suyos están bien.
De ser así, es hora de que empiece a modificar ese comportamiento, pues usted no sabe cuánto daño puede estar generando en quien lo escucha. “Es necesario priorizar ante todo el valor de las buenas relaciones y el efecto positivo del éxito de quien se aprecia, como parte de nuestra propia vida”, enfatizó la psicóloga De la Rosa Puello.
Recuerde que cada quien toma sus propias decisiones y tiene un proyecto de vida único. Así que no se deje llevar por la envidia, no crea que porque los demás no siguen su mismo plan de vida se sienten frustrados. Simplemente ellos eligieron otro camino.
La recomendación de la experta Luz Elena De la Rosa Puello es ante todo, hacer planes a mediano y largo plazo, organizarse a su tiempo y así cosechar lo sembrado. Y por nada del mundo, se compare.


Publicado por: PAOLA BERNAL LEÓN

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