Viernes 31 de Octubre de 2014
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Viernes 08 de Febrero de 2013 - 12:01 AM

No te pases de la raya

No te pases de la raya
Nada mejor que dejarles claro a todos hasta dónde es permitido que invadan su espacio. Son líneas invisibles, límites que usted establece con toda la madurez del caso. Muchas son implícitas, pero a veces es necesario hacerlas explícitas, por si alguno quiere sobrepasarse.

No le ha pasado con algunas personas que tienden a invadirle su espacio con frases aparentemente inocentes como: ¿No crees que te verías mejor si te cortas el cabello? ¿No estás como gorda? ¿Y qué le viste a tu actual pareja? ¿Si lo amas?
Los comentarios pueden ir subiendo de tono, hasta que usted se sienta completamente invadido por el otro con frases fuera de contexto, desobligantes, imprudentes.
Pero muchas veces el problema se presenta no por el otro, quien lanza sandeces, sino por su culpa. No es capaz de establecer la distancia, el espacio, entre una persona y la otra.

¡Alto ahí!
Que no le vean la cara. Muchos dirían así. Y es que hay personas que se creen con la plena confianza, como si lo conocieran de años, para ir resaltando sus defectos, acabando con su imagen, hablando de su vida privada en los corrillos. También están aquellas personas que acaba de conocer y no tienen claro qué es proximidad, que no guardan ni un metro de distancia prudencial con usted.
Cuidado, es importante exigir respeto y eso solo se hace demarcando los límites.

“Se trata de saber medir las palabras. Qué tanto podemos herir, qué tanto podemos molestar al otro. Es aprender cuándo decirlas, cuándo callarlas y cuándo es el momento oportuno”: Juan Gabriel Sánchez, psicólogo.


Preguntas y respuestas

Juan Gabriel Sánchez
Psicólogo
¿Qué debemos saber del espacio del otro?
Lo primero que debemos saber es que tenemos un espacio mínimo vital que debe ser respetado, tanto físico como psicológico. El espacio vital físico lo determina la apertura de los brazos y las piernas. Algunos lo catalogan a un metro o metro y medio de la persona, ese es el físico. El psicológico son los comentarios en los que involucran lo personal, lo individual y lo familiar. A eso se refiere el espacio mínimo vital.
¿Qué límites se deben establecer también con la pareja? Por lo general solo nos quedamos pensando en los límites que no deben sobrepasar los desconocidos.
Precisamente en la pareja se ven muy vulnerados esos límites. Tanto de espacios como de tiempos. Todos debemos tener también un tiempo individual, un espacio individual, para mi familia, para que el otro no esté. Hay que decírselo a la pareja, de manera asertiva, correcta, en el momento oportuno.

A definir esa raya que no pueden pasar
Estas son algunas recomendaciones dadas por el psicólogo Juan Gabriel Sánchez, a la hora de demarcar su límite:

1Establezca esa distancia. La pregunta a realizarse es: ¿Qué grado de familiaridad tengo con esa persona?

2Se trata de proximidad. Tendrá más cercanía con familiares, que con compañeros de trabajo. No se pase de la raya como papá, con los amigos de su hijo. Guarde distancia y no se ponga al nivel de ellos. Si es padre, establezca la distancia prudencial con su hijo. Por lo general esta se demarca cuando ellos entran en la etapa de la adolescencia. Recuerde que papá es papá y no debe caer en el rol de mejor amigo. Si es profesor, deje claro el espacio que hay entre usted y sus alumnos.

3Se debe mantener una distancia prudencial con las personas que apenas conoce, o con los amigos de sus amigos. Las redes sociales no le dan la confianza para tomarse atribuciones que no le corresponden. Una cosa es ser amigo virtual y otra muy diferente, amigo presencial.

4Sea prudente con lo que dice. Por supuesto se abona la franqueza, pero no todas las personas tienen que saber lo que usted piensa de ellas.

5Si acaba de conocer a alguien  mantenga la distancia. No debe saludar de beso a esa persona; lo mismo a su jefe, ¿verdad?

6Mida sus palabras: Cada vez que vaya a emitir un mensaje a alguien, pase la información por la palabra “respeto”. Pregúntese, ¿qué tanto le importa a esa persona su opinión? ¿Alguien le preguntó su punto de vista? ¿Cree que lo que va a decir hará sentir bien a esa persona? ¿Cree que usted tiene la última palabra, la verdad en lo que va a emitir? Pregúntese, ¿qué tan objetivo es lo que va a decir?

7Deje claro a cada persona hasta dónde permite que se acerque. Y esto incluye a la pareja. Debe establecer límites, en dos líneas importantes: espacio y tiempo.

8Muchas veces la distancia se establece de manera implícita. Influye también la idiosincrasia de esa persona. No es lo mismo la forma como se desenvuelve un costeño que una persona del interior, del altiplano cundiboyacense. No se tome todo a mal, pero sí, diga de una vez lo que no le agrada.

9No le dé pena dejarlo claro. Existen personas que no entienden esa distancia. Hay que decírselo claramente. “No me gusta que esté tan cerca”. Seguro la forma como usted lo diga, hará que el otro lo entienda sin problema.

Ohmm
A veces no solo las personas extrañas, sino las más cercanas a usted, se sienten con la confianza suficiente para traspasar límites. Comentarios van y vienen, y parece ser lo más natural y normal para quienes los emiten.
A usted solo le queda decir “ohmm” y entrar en una conexión de paz y amor, entender que lo que la persona ve en usted es quizá lo que más le atormenta de sí misma. Así lo explicó la entrenadora de yoga, Alexandra Alzate.
“Debemos empezar a comprender que el otro habla desde su punto de vista. No debemos dejar que esa agresividad nos contamine”, expuso.
¿Qué decir en el caso de que sea un familiar o amigo el que sobrepase esos límites o se sienta con la autoridad de decir lo que quiere? ¿Cómo reaccionar si nos chocan sus comentarios?
Frente al tema explicó Alzate que debemos recibir los comentarios con respeto ante la opinión del otro, y desviar la conversación. A veces las cosas que más nos duelen es porque necesitamos trabajar en algo. Debemos hacer que el otro sirva de espejo”.
La principal recomendación es “lograr una sabiduría del corazón más elevada. Es conectarnos con el ser interior y hacer integración emocional, respirar, meditar y aplicar esta frase de Gautama Buda que me encanta: Aferrarse a la ira es como agarrar una brasa con la intención de lanzársela a otra persona. Eres tú quien se quema”, enfatizó Alzate.

Publicada por
PAOLA BERNAL LEÓN
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