No es un enfrentamiento. Es una confrontación. Necesita saber la verdad, salir de dudas, resolver eso que lo tiene tan angustiado, aclarar, encontrar razones, encarar. Pero para eso también se debe estar preparado.

Publicado por: PAOLA BERNAL LEÓN
No se necesita ser impulsivo. Ese es un primer error a la hora de confrontar. Debe tomarse su tiempo para pensar qué decir, pero no solo eso, también para detenerse a evaluar cómo reaccionaría ante determinadas respuestas.
Por ejemplo, acaba de escuchar un rumor por parte de su pareja, quiere aclararlo, lo busca y no está preparado para que esa persona le diga: “es cierto y lo mejor es que nuestra relación llegue hasta aquí”.
Seguro se irá para atrás ante la respuesta. Por eso es importante que sepa qué tan preparado se siente no solo para reclamar, sino para escuchar lo que no se espera de esa persona.
Preguntas y respuestas
Maritza Gabriela Otero
Psicóloga especialista en PNL
¿Qué debemos tener claro a la hora de confrontar en una relación? La confrontación frente a algo que “me dijeron” o que “supiste” puede ser muy peligrosa para la relación. Por lo general es importante que para una confrontación estés segura, pues la reacción primaria de todo ser humano es la negación y el mal humor.
Sea o no sea cierto eso que “dijeron”, es indigno que exista la duda. Y por lo general, la primera defensa es el enojo y esto muchas veces puede destruir la relación.
Lo mejor es exponer el tema como algo natural, sin que sea confrontación. La sola palabra “confrontar” está evidenciando dos partes diferentes, donde una ataca y como humanos nos vamos a defender ante un ataque.
Lo mejor, si lo que quiero es corroborar o aclarar eso que me “dijeron” es manejarlo de manera inteligente, siendo parte del mismo equipo, así recibiré más información.
El problema real es que las parejas están siempre esperando que algo salga mal y están siempre buscando lo malo de la relación y esto hace que sembrar la duda sea muy fácil para cualquier persona que quiera romper una bonita pareja.
¿Preparada para la respuesta?
Usted se sentará junto a alguien a aclarar una duda. Espera que le digan que lo aman, que fue un error, que lo perdonen, pero encuentra otra respuesta: “aceptación de la culpa”, “el amor se acabó”, “me voy”, “ya no te amo”.
Y si no está preparada para esa respuesta, ¿qué hacer?
Tal y como lo explica la psicóloga Maritza Gabriela Otero, “habrá ocasiones donde en realidad ese “me dijeron” es más que una realidad, en este caso al final siempre saldrá la verdad y frente a eso hay que tomar decisiones. Por lo general hay que pensar antes de actuar, antes de una confrontación hay que pensar en la consecuencia”.
Por supuesto si la realidad es evidente y esa persona le dice que no va más la relación, lo mejor es acogerse a ese amor propio y no mendigar afecto.
“Por amor a uno mismo hay que tener dignidad, se sufre un poco pero nadie muere de ello, al final se recupera y siempre la persona que llega a tu vida es mucho mejor que la anterior”, agregó Otero.
“Las confrontaciones terminan siendo positivas cuando ayudan a mejorar aspectos de la relación de pareja o a definir si estamos viviendo una farsa. Hay que estar preparado para cualquier resultado”: Maritza Gabriela Otero, psicóloga especialista en PNL.
Errores que no debe cometer en una confrontación
1Cuidado con la doble moral. Una persona con doble moral o que se está comportando mal siempre es concluyente, siempre va a pensar más allá de lo que vio o dijeron, para así pelear.
2Uno de los errores es caer en la suposición o la creación de la película. Los malos entendidos existen y lo mejor es tener claro y saber con quién está en una relación, de tal manera que cuando se presenten los chismes, pase por el discernimiento y si es necesario un diálogo de pareja, que puede volverse confrontación en algún momento.
¿Y si lo confrontan?
Algo así como ir por lana y salir trasquilado. Usted llega a confrontar a esa persona pero termina siendo confrontado, quizá porque usted tampoco tenía la moral para hacerlo.
En este tipo de casos, explica la psicóloga Maritza Gabriela Otero, “por lo general para ver algo “malo” hay que pensarlo, entonces siempre hay algo de doble moral en la confrontación. Lo cierto es que en estos casos hay una gran oportunidad para conocer la forma como la pareja piensa y pensar si en realidad quiero estar ahí o no”, enfatizó la profesional.













