Se trata de llevar a la mamá adolescente, a la mamá madura, a la mamá soltera y a la mamá y papá al mismo tiempo, a una cómic y decirles por qué son unas súper mamás. Un aplauso para las que asumen muy bien su rol.

Publicado por: PAOLA BERNAL LEÓN
Muchas mamás se siguen preguntando cuáles son esas características que las hacen excelentes en su rol. Pero no hay un estándar, una fórmula a seguir, incluso seguir clichés, comparar diversos tipos de educación, creer que la mejor escuela para ser mamá es la de abuela o la contemporánea, puede generar bastantes controversias.
El principal ingrediente es el amor; si bajo este sentimiento se da su rol, todos los aplausos del mundo, pues ese sentimiento será el motor que las lleve a tomar decisiones inteligentes y a forjar hijos con grandes valores para la sociedad.
No se puede seguir creyendo que ser la mejor madre del mundo implica un hogar tradicionalmente establecido o que la figura paterna esté presente, o de lo contrario no se tendrá un hijo equilibrado.
Precisamente se trata de romper esquemas y de sentirse orgullosa de su labor, en el caso de ser una madre adolescente, una madre soltera, muchas veces señalada o atacada con comentarios machistas, o porque sencillamente quiso ser madre a una edad adulta o la vida la ha dejado viuda en su rol de mamá y papá al mismo tiempo.
Una súper mamá es la que asume el rol con total compromiso, más allá de un estado civil.
Precisamente la socióloga Paloma Bahamón hizo un análisis sobre este tipo de mamás que dan su vida por sus hijos y se llevan los mejores aplausos.
Madre soltera
El primer paso para esta mamá, tal y como lo explica la socióloga Paloma Bahamón es “botar a la basura la idea de que son incompletas como madres y como personas por no tener a un hombre al lado o creer que a sus hijos les va a faltar la figura paterna y por eso van a tener problemas de identidad o de equilibrio emocional”.
Bahamón enfatiza que “en muchos hogares tradicionales, el padre también está ausente de una forma más dolorosa: como figura, como presencia que no interviene sino para castigar o dar dinero o a veces ni siquiera eso. No orienta, no dialoga, no da amor”.
Es por eso que aclara que muchas madres casadas son madres solas, mientras que otras madres no casadas tienen en el padre soltero de sus hijos a un compañero de crianza amoroso y responsable.
Así que las principales recomendaciones dadas por Bahamón para ser una excelente madre soltera son:
1. Siéntase tranquila, feliz, orgullosa y segura de querer criar a su hijo, porque es el complejo de ausencia masculina el que realmente hace daño y no la ausencia en sí misma.
2. Recuerde que una cosa es ser madre soltera y otra ser madre sola. En el caso de que los padres no sean casados, se habla de madresolterismo o padresolterismo y lo que va a ser importante es la buena relación de cada uno con su hijo y el diálogo y respeto del hombre y la mujer en cuanto padres y madres.
3. Debe eliminar los complejos, la gran mayoría machistas en el caso de que tenga que sortear con los vaivenes de establecer una relación civilizada con el padre porque simplemente no hay.
Mamá que enviudó
¿Qué deben tener en cuenta las madres que han enviudado y que terminan siendo ese papá también?
Para Paloma Bahamón, socialmente a la viuda se le respetan más su condición y no la molestan tanto con “el sonsonete ese de que los hijos van a estar incompletos porque el hombre no está”.
“Una madre soltera o una madre viuda no tiene por qué ser papá y mamá a la vez, sino simplemente una buena madre y esto también aplica para los padres viudos: no tiene que ser la madre o buscar un nuevo enlace matrimonial sólo para darle una madre a sus hijos”.
Las recomendaciones dadas por la socióloga Paloma Bahamón son:
1. Acabar con ese mito de sentirse incompleta.
2. En términos más actuales y democráticos: tanto madres como padres bien sea solos o en pareja deben incluir en su identidad características positivas, algunas antes atribuidas sólo a los hombres, algunas antes atribuidas sólo a las mujeres, para asumir de la mejor manera posible la ardua tarea de criar a un hijo.
3. No olvide las cualidades y valores como la responsabilidad, el diálogo, el respeto, la disciplina y sobre todo el amor. Recuerde que estos no tienen estado civil, género u opción sexual.
Madres muy jóvenes
¿Qué deben tener en cuenta las madres que son muy jóvenes, justo desde su etapa de adolescencia y pubertad?
Según explica la socióloga Paloma Bahamón, “tristemente, la maternidad y paternidad precoz es un fenómeno que se está incrementando en un país que años atrás tuvo niveles aceptables de control de natalidad en jóvenes. Hemos retrocedido en nuestra educación sexual y el actual periodo de discursos contradictorios está generando que muchas niñas se embaracen por puro aburrimiento. Es preocupante porque hablamos de madres que aún se están criando”.
En este caso la madre tiene una doble tarea:
1. Terminar su etapa de preparación inicial para la vida (culminar el bachillerato, seguir o no una carrera, buscar su independencia económica y su madurez emocional, mientras asume su precoz maternidad.
2. Importante que la joven madre quiera serlo, que para ella tener un hijo signifique una inmensa alegría.
3. El acompañamiento y comprensión de los padres y madres, abuelos en este caso, es importante pero entendiendo que el nieto no es el hijo de ellos y motivando a la joven madre a asumir su rol de la manera más autónoma, respetuosa y amorosa posible y no como una hermana mayor de su propio hijo.
Madres maduras
Entre la adolescencia de sus hijos y la menopausia de ellas.
En el caso de que la madre de un quinceañero, por ejemplo, tenga alrededor de 55 ó 60 años, si se toma positivamente puede ser incluso interesante afrontar cambios juntos.
Estas son las recomendaciones dadas por la socióloga Paloma Bahamón:
1. Se trata de hablar y decirle al hijo “estamos pasando por unas etapas similares, así que nos vamos a acompañar y a comprender”. En esto cuenta mucho la calidad previa de la relación madre hijo, el balance emocional mutuo y la apertura mental a buscar ayuda terapéutica dado el caso.
2. Por lo general una madre madura es alguien que por diversas razones ha debido posponer su maternidad pero cuando la logra es por voluntad absoluta e inmensa dicha.
3. En estos momentos se está rompiendo la idea de que es un riesgo que una mujer sea madre después de los 40 años porque afortunadamente las condiciones médicas y de salud están cambiando para aquellas mujeres que tienen buenos esquemas de autocuidado y la posibilidad económica de tener un buen sistema de salud.
4. Una madre que tiene madurez emocional, independencia económica y deseos de ser madre, probablemente va a realizar un buen trabajo de crianza.














