Estar preocupado, triste, tensionado o simplemente depresivo, pueden ser razones suficientes para comer de más. Aprenda a controlar esos momentos y a no desequilibrarse.

Publicado por: LUISA FERNANDA RUIZ
Para algunas personas la comida se convierte en su aliado cuando atraviesan situaciones difíciles como lo puede ser la pérdida de un ser querido, un divorcio o una mala inversión. Comer de más y sentir que desean acabar con todos los alimentos de la alacena o refrigerador, más que nutrir su cuerpo son mecanismos que utiliza para llenar esos vacíos emocionales.
Nadie ha dicho que pecar con comida de más, de vez en cuando, no es bueno y permitido, el problema es cuando se convierte en una adicción y es difícil satisfacer el paladar.
Este es el caso de muchos que sienten una verdadera compulsión por comer a toda hora y simplemente no pueden evitarla.
Seguramente, sin ser un adicto a la comida, le ha sucedido que ingiere más alimentos de lo normal y aunque con esta conducta no encuentra una solución a sus problemas, sí siente que ha empezado a afectar su talla, ya que todo le empieza a quedar apretado.
Busque con calma la solución a sus problemas, pues además de la angustia que esto le causa, este comportamiento compulsivo le puede ocasionar enfermedades como sobrepeso y diabetes.
Sepa cuándo come de más
A veces porque usted no lo nota o porque no lo quiere admitir, come compulsivamente. Reconozca esas señales que dicen que está comiendo de más:
-Come grandes cantidades y muy rápidamente.
-Come aún cuando está lleno y continuamente durante el día.
-Esconde alimentos para comerlos cuando está solo.
-Siente alivio de las tensiones sólo con los alimentos.
-Nunca se siente satisfecho, no importa cuánto coma.
-Se siente culpable o deprimido después de comer en exceso.
















