La discusión los sorprendió a todos: dos adolescentes de 17 y 15 años peleaban acaloradamente en la esquina de un conjunto residencial de la ciudad. Los vecinos de la pareja, algunos de sus amigos y sus padres, fueron testigos de palabras subidas de tono y uno que otro manoteo que no pasó a mayores. ¡Pero el oso ya estaba hecho!

Publicado por: BELKYS P. ESTEBAN
“Cuando vi que era mi mejor amiga me quería morir”, señala Diana, una adolescente de 15 años. “Estaba peleando con el novio, pero fue horroroso verlos en eso. Mejor se hubieran ido para la casa. ¿No?”.
Sin embargo, Camilo Cifuentes, psicólogo juvenil de la Universidad de La Sabana, señala que la falta de control de los impulsos es propia de los adolescentes, sobre todo en esta época. Algunos adultos también carecen de ella. “Para muchas personas, no solo los jóvenes, es difícil controlar sus sentimientos de rabia y frustración en sus impulsos y es por eso que en la calle arman escándalos desagradables”.
Lo que sí recomienda, es tratar en lo posible de evitar la frecuencia de estos escándalos. “Es diferente que te pregunten qué te pasó ese día, a que te pregunten qué es lo que te está pasando”, explica Cifuentes.
Además de las peleas entre novios, ¿qué otras cosas es mejor evitar hacerlas en las esquinas de cualquier calle?
Demostraciones de afecto demasiado efusivas:
Darle besitos al novio o a la novia es una prerrogativa de la relación de pareja, pero hasta tus amigos se burlarán de ti si te pasas en esas demostraciones. “Cuando vi a mi mejor amigo en la calle, prácticamente desvistiendo a la novia en una esquina de la U me pareció fatal”, cuenta Fernando, de 20 años. “Varios de mis compañeros le gritaban que se la llevara para alguna parte. ¡Es un verdadero oso!”.
Peleas entre amigos:
A menos que sean todos tus amigos los que están involucrados, lo mejor sería que discutieran por chat o frente a frente… en la casa de alguno de ellos. Que todos tus compañeros o vecinos se enteren de que ahora no tienen tiempo para ti o que te han excluido del grupo no es lo mejor para tu imagen.
Pasar la borrachera:
Tomar en exceso no conlleva nada bueno y mucho menos si pasas “la cruda” ¡en plena calle! Es mejor llamar a tus padres para que te recojan y te lleven a tu casa. “Una vez salí a tomar con unos amigos y uno de ellos se puso muy mal después de unos tragos. Mis papás se ofrecieron a acercarlo a la casa, pero no quiso, dijo que se quedaba. A la mañana siguiente me contaron que había vomitado en plena calle y que tenía los pantalones por las rodillas. ¡Eso es un oso tenaz!”, cuenta José Alejandro, un estudiante de ingeniería de 22 años.
Berrinche:
Para empezar, desde los 8 años estás muy grande para hacer berrinche si alguien no hace lo que tú quieres. Simplemente da tus argumentos y si no te hacen caso, pues te vas del lugar y ¡eso es todo!
Lo que dicen los estudios
Un artículo publicado en abril del año pasado en la revista Psychological Science, realizado por especialistas de la facultad de psicología de la Universidad de Templo, Filadelfia, señala que de acuerdo con los autores, la inestabilidad del período de la adolescencia sería la responsable por la vulnerabilidad del individuo. Lo que es sugerido para este hecho, es que el cerebro del adolescente necesita infringir reglas, para aprender a tomar decisiones maduras, en diferentes momentos.
Otra observación, hecha por los investigadores, es que los adolescentes controlan más sus impulsos y comportamientos de riesgo cuando están solos, comparativamente a los adultos. Cuando están bajo vigilancia, normalmente es el contrario que se impone.
Voz de experto
CAROLINA DULCEY
PSICÓLOGA
“En la adolescencia los sentimientos y las emociones parecen más intensas que en resto de las etapas de la vida y dilucidar qué es lo apropiado, lo real o irreal o si vale la pena hacer un alboroto por determinada situación o persona no es lo más relevante. En esta etapa lo más relevante es hacerse valer, dejar en claro las ideas o, en su defecto, no salir del grupo. La presión social ejerce mucha influencia y llamar la atención o delimitar su lugar dentro de la misma es determinante. Por eso los jóvenes son más propensos a hacer escenas en la calle que para los demás puede resultar escandaloso. Basta con enseñarles las reglas de comportamiento en público cuando están niños y de ahí en adelante estar cerca de ellos, pero dejarles también que configuren su espacio y determinen cuál será su imagen y su personalidad”.
No l hagas
* Escupir en la calle.
* Correr en lugares muy transitados.
* Estrujar a otros.
* Dibujar o escribir en paredes o sillas de buses o lugares como restaurantes, cines, entre otros.
* Estorbar.
* Interrumpir cuando alguien más habla.
* Arrojar Basuras.
* Acomodarse la ropa interior en lugares públicos.
* Fumar en lugares muy transitados o donde esté totalmente prohibido.















