Martes 2 de Septiembre de 2014
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Jóvenes
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Miércoles 05 de Diciembre de 2012 - 12:01 AM

¿Cómo lidiar con un adolescente en vacaciones?

¿Cómo lidiar con un adolescente en vacaciones?
No intente forzar a un adolescente a que haga algo de lo cual no está convencido. La comunicación es muy importante, y es por medio de pruebas que un joven se convence sobre algo y no por el castigo. No empiece a dialogar con ellos cuando ya el problema está grave.

Una cosa es cuando los adolescentes están en el colegio y otra muy diferente cuando están en casa de vacaciones, sin mucho en qué ocuparse y, lo peor de todo, ¡ni con la más mínima disposición de hacer algo!
Silvana está viviendo esta situación con su sobrina de 16 años. “Está de vacaciones en mi casa, pero todos los planes que le propongo le disgustan: salir a centros comerciales, comer un helado, salir a caminar, ir a un spa, nada le interesa, a todo me dice que “no” y está a punto de enloquecerme”.
Silvana no es una mujer mayor: a sus 29 años se considera aún joven y amante de los planes divertidos, pero lamentablemente no ha logrado ponerse de acuerdo con su sobrina, a quien tilda de problemática.
Diego Serrano, psicólogo juvenil, señala que es importante ponerse en el lugar del joven y recordar cómo fue para el adulto aquella época adolescente.
“Ese puede ser un acercamiento incial con el chico o la chica cuando realmente no hay puntos en común”, señala Serrano.
Otra clave está en las actividades. Hay que negociar: tiempo libre para pasar con los amigos o haciendo sus actividades favoritas, a cambio de tiempo para estar también con la familia.
El deporte: jugar wii por ejemplo, es una alternativa interesante para empezar a compaginar con ese chico o chica que parece no estar nunca contento con nada.
Sin embargo, hay que establecer reglas claras y autoridad para que la situación no se salga de control.

Consejos para los adultos
1A la hora de elegir el destino de las vacaciones o de la salida es importante contar con las opiniones de los adolescentes, pero no hay que permitir que sea él quien lleve las riendas aunque se ponga impertinente.
2Antes de salir o de proponer el plan que se quiere hacer con él, es bueno motivarlo con cosas que le gusten para propiciar un buen comportamiento.
3Es clave explicarle al joven que si se porta mal o hace las cosas difíciles para todos en la familia, él será quien realmente la pase mal.
4Una buena idea es motivar a los chicos para que hagan deporte, ya que si están cansados tendrán  menos intenciones de pelear, su serotonina subirá y por lo tanto su nivel de estrés bajará. Además, ¡es posible que se divierta más!
5Antes que prohibirle hacer algo, es mejor explicarle el por qué de cada situación en la cual se requiera o se espere algo del joven.
6No hay que olvidar que también son las vacaciones de los padres, así que no hay que centrarlo todo en lo que le pasa al adolescente.
7Los padres deben permitir que los adolescentes tengan actividades con sus amigos, a cambio de que hagan también dinámicas para compartir en familia.
8A las buenas todos funcionan mejor que a las malas, y solo de vez en cuando una reprimenda es buena, pero la clave es ponerse en su lugar.

Las vacaciones ya llegaron, pero no significa que todo sea color de rosa, especialmente, cuando hay un adolescente inconforme que no sabe qué hacer con su tiempo.

Preguntas y respuestas

Cómo lidiar con tu hijo adolescente
Mariana Alvez
Psicóloga
marianaalvezg@gmail.com
“Amamos a nuestros hijos adolescentes pero a veces no podemos entenderlos, es una etapa compleja porque ellos atraviesan por un torbellino de sensaciones, tentaciones, mal humor, incomprensión y demás.
Primero tenemos que siempre tener en cuenta que nosotros debemos predicar con el ejemplo, perdemos mucha credibilidad cuando les exigimos cosas que ni nosotros somos capaces de cumplir. Es hora de que superemos nuestras propias carencias emocionales y ser mejores para ellos, tratemos de controlar nuestros propios impulsos, nuestros enojos, seamos maduros y estemos abiertos al diálogo, no asumamos nada y no los consideremos culpables hasta que nos demuestren lo contrario.
Seamos coherentes, si decidimos castigarlos porque rompieron una regla no podemos cambiar de opinión de inmediato. No sucumbas bajo sus encantos, no es “no” y es muy pero extremadamente importante que seas consciente de esto.
Démosles la oportunidad de que nos cuenten qué les sucede, no juzguemos lo que piensan o sienten, no lo minimicemos tampoco. Para poder tener una comunicación más fluida con los adolescentes evitemos los interrogatorios interminables, ellos no nos tienen por qué contar cada minúsculo detalle de su vida, démosles un voto de confianza, tienen derecho a su privacidad. Busquemos momentos para hablar, que sea una costumbre el compartir cosas sin invadir. Se pueden llegar a acuerdos con sentido, siempre y cuando las reglas sean claras. Hay ciertas negociaciones que podemos realizar con ellos de acuerdo a su nivel de responsabilidad y madurez.
Cuando tengamos que llamarles la atención por algo, evitemos dejarlos en ridículo con sus amigos, es una actitud que seguramente no nos perdonará con facilidad.
Ellos necesitan límites más allá de que pataleen cuando se les imponen algunos, pero inconscientemente eso brinda seguridad, parámetros firmes en donde moverse, sin ser exageradamente autoritarios, tampoco podemos ser totalmente permisivos porque en lugar de hacer un bien estaremos generando inseguridad, confusión y hasta ira en algunos casos.
Así como exigimos, recuerda siempre valorar las cosas buenas que hacen, festejar sus logros, hacerles ver que estamos orgullosos de ellos.
Los padres son padres y no amigos, evita confundir los roles, los límites son importantes y si te comienzan a ver como un igual se pierde el respeto, la admiración, la autoridad, elementos absolutamente necesarios para ellos a pesar de que se rebelen contra los mismos a veces”.

Escuchar con los oídos y el corazón: los adolescentes son por naturaleza muy poco comunicativos, de modo que escucharlos atentamente es doblemente importante.


Entrevista A Diego Guauque

 Jorge Sanabria
Vanguardia Liberal
Hace 10 años cuando Diego Guauque cumplió su sueño de ser un periodista deportivo, jamás imaginó que hoy estaría haciendo parte de la nómina de un programa como ‘Séptimo día’. El periodista bogotano que hoy día es reconocido por el espacio de historias se considera un “enfermo” por el fútbol y piensa que en Colombia faltan más medios de comunicación y en las facultades más profesores que sean periodistas y menos maestros teóricos que hablen menos “basura”. Guauque, de 33 años, ha pasado por NTC Noticias, Noticias Uno, RCN y ahora Caracol. Confiesa que si algo le ha gustado de su profesión es conocer las  personas y lugares de los hechos para que los poderosos rindan cuentas y para darles la voz a los que no la tienen.
-¿Qué lo llevó a pensar que este era el oficio al que quería dedicarse?
“Los deportes. Soñaba con hacer reportajes sobre los deportistas y asistir a muchos eventos de ese tipo. Yo me metí a estudiar periodismo porque quería ser periodista deportivo. Y serlo durante cuatro años fue un privilegio porque gran parte de mis conocimientos en televisión los adquirí en esa escuela que recuerdo con mucho cariño”.
-¿Qué deberían enseñar en las facultades de comunicación?
 “Siento que en las facultades, el 70 por ciento es teoría y el 30 por ciento práctica. Yo lo equilibraría: miti-miti”.
-¿Cuál es la historia que más lo ha sorprendido o impactado?
 “Varias. La del caso Colmenares, la del concejal de Cúcuta, la del universitario arrojado por un ascensor, una impactante crónica acerca de unos polizones. También la de Brandon, un niño que dependía de un trasplante de riñón para seguir viviendo. Luego del programa hubo muchos ofrecimientos y por fin, un riñón se adaptó a su anatomía. La historia de Ana María Chávez, la muchacha asesinada por unos tipos que conoció a través de facebook, es otra. Y por su crudeza, la de una banda de asesinos que mataba con sevicia a unos camioneros”.
-Un personaje inolvidable:
“Brandon, el niño del riñón; ‘Culebro’, un asesino descarnado; Julio Vélez, el concejal de Cúcuta. Los protagonistas del caso Colmenares y unos sicarios menores de edad, fríos e indolentes al extremo.
-Un mensaje para los lectores de Jóvenes: “El que siempre les doy a los estudiantes de periodismo: que comiencen a trabajar cuanto antes, no importa si en un comienzo no les pagan. Véanlo por este lado, ahora sí están aprendiendo”.

Publicada por
BELKYS P. ESTEBAN
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