Tener un hermano mayor o menor puede convertirse en un verdadero reto, pero lo importante es que aprendas a reconocer tu valía y encuentres el talento que te hará sentir bien contigo mismo.

Publicado por: BELKYS P. ESTEBAN
Quedarse siempre atrás, ser comparado todo el tiempo, ver como tu hermano o hermana recibe todas las felicitaciones. No son escenas muy agradables cuando estás en la adolescencia y estás buscando tu identidad, pero hay que superarlo. No vales por el éxito que tengas sino por tus valores, y si tu hermano lo obtiene por sus talentos, lo mejor es sentirse feliz por él o ella, pero buscar un camino propio.
“No siempre es fácil reconocer esos celos o esa insatisfacción del hermano que se siente opacado, porque el joven siente que si lo dice será aún más humillado por sus palabras que por la situación en sí. Por otro lado, es difícil que el mismo adolescente lo reconozca porque esos sentimientos tratan de ocultarse porque son vergonzosos”, explica el psicólogo Augusto Rojas, egresado de la Universidad Autónoma de Bucaramanga.
Si crees que necesitas más atención sobre tus talentos, si sientes que estás a la sombra del éxito de tu hermano o hermana, dilo. Ocupa tu tiempo y no te midas por el reconocimiento o los talentos de la persona que creció contigo. Si te lo propones, descubrirás que tú también eres bueno para muchas cosas y que no necesitas estar a la sombra de nadie.
Y un consejo para los papás: “eviten las comparaciones y aunque se sientan más orgullosos de ese hijo que ahora obtiene reconocimiento, deben preocuparse también por su otro hijo, porque es responsabilidad de ustedes fomentar sus talentos. Además, deben enseñar a ese hijo exitoso que la humildad, la responsabilidad y el cariño de familia no dependen del estatus que tenga sino de la persona que se es”, puntualiza Rojas.
Recomendaciones para los padres
Carolina Dulcey
Psicóloga
1. Aunque exista la tentación de comparar a los hermanos para esperar que el menos exitoso reaccione, es mejor no hacerlo. Es muy posible que se consiga el efecto contrario y que en vez de provocar una reacción positiva del chico, su autoestima se vea comprometida.
2. Promover la participación del hermano en los éxitos del otro y fomentar el compañerismo entre los dos explicándoles que el éxito de uno nada tiene que ver con la relación entre los dos y lo que importa es que se quieran y apoyen como familia.
3. Promover en el hermano menos exitoso el descubrimiento de sus propios talentos.
4. Pasen tiempo con el joven a solas, promuevan actividades que pasen solos los hermanos y finalmente todos como familia.
5. Si se trata de que el chico es más exitoso que la chica, promover la igualdad de género y el respeto hacia todas las personas.
6. Enseñarle que el éxito entraña una gran responsabilidad y que ésta es la humildad.
LA VOZ DEL EXPERTO
La rivalidad entre hermanos
Marcela Caraballo
psicóloga
“La rivalidad entre hermanos es algo que siempre ha existido en las familias y su desarrollo era bastante evidente: el que se consideraba menos exitoso siempre estaba a la sombra, tratando de dañar al otro hermano (a) o simplemente sintiéndose miserable por no poder alcanzar ese desempeño del otro, que atrae la atención de todos hacia él.
Es así como podemos ver estilos de vida muy contradictorios: el hermano que cae en las drogas, el alcohol o en una mala vida porque alcanzar las expectativas que había logrado su hermano lo sobrepasó.
Antes, en los años 50 y 60 los hermanos escondían sus rivalidades por temor a la autoridad paterna, pero ahora no. Ahora es más fácil expresar esa incomodidad y ese sentimiento de inferioridad o angustia por no igualar la calidad del otro hermano en lo que la sociedad considera exitoso.
Los chicos y chicas deben tener esto muy presente: cada uno hace su propia vida y el éxito y la fama social son muy relativos. Puedes ser hábil para una cosa y ser reconocido por eso, pero hay otros aspectos en la vida, como los valores personales, que también te hacen una persona especial. Tener tus propias expectativas sobre ti mismo, unas que te hagan sentirte bien contigo mismo, es lo más importante. Estar feliz por el éxito de tu hermano, pero sin que alcanzarlo o estar detrás suyo sea la prioridad de tu vida”.
La autoestima es un elemento muy importante a considerar cuando tu hermano tiene éxito de acuerdo con las normas de la sociedad. Tú vales por la persona que eres y no por lo que los demás piensen de ti.
Toma nota
Aprender inglés
Con historietas y plataformas virtuales, ahora los niños colombianos aprenden inglés. Programa Kids es un sistema de aprendizaje que desarrolla las competencias comunicativas en idioma inglés a muy temprana edad empleando tecnología y diversión. Fue creado por American System Service y está basado en la metodología Blended Learning 2.0.
NO ABANDONES LA U
Dado el impacto de este fenómeno en el acceso, permanencia y calidad del sistema educativo, se hace necesario que las Instituciones de Educación Superior y el Estado implementen estrategias para disminuir las cifras. Según la psicóloga Caroline Walker, el proyecto de vida de cada persona empieza a tejerse desde antes de la concepción, a partir de los sueños de sus padres y familiares, pues “la creación de un espacio para pensar acerca del bebé y las oportunidades infinitas de este ser son la base del proceso de orientación vocacional, las cuales se verán enriquecidas a lo largo de su desarrollo”.
CÓMO FUNCIONA TU CEREBRO
El desarrollo del cerebro en los niños se concentra en el fortalecimiento de lo cognoscitivo (desarrollo de sus sentidos); lo motriz (adquirir fuerza muscular – habilidades físicas); el lenguaje (aprender a comunicarse con el entorno) y la coordinación sensorial (percepción de sus sentidos y sus acciones), en todas ellas el juego cumple un papel fundamental. Y aunque en edades de 13 a 25 años el desarrollo cerebral tiene otras implicaciones distintas a las de la infancia y que vienen marcadas por las condiciones propias de la edad, el dominio de un deporte desde pequeños y hacer del uso del juego una actividad sana, con seguimiento de la familia, permitirá mantener un juicio y buen control de los impulsos que se puedan presentar en la adolescencia y la juventud.














