Jueves 27 de Noviembre de 2014
Publicidad
Publicidad
Revista Nueva
Patrocinado por:
Sábado 08 de Septiembre de 2012 - 12:03 PM

Caricias + alimento= Bebé feliz

Revista Nueva/VANGUARDIA LIBERAL
Caricias + alimento= Bebé feliz
(Foto: Revista Nueva/VANGUARDIA LIBERAL)
Tal vez si pudiéramos recordar el momento de nuestro nacimiento, dormir en la noche sería más difícil y el miedo a los ascensores se convertiría en crónico. Por fortuna, desde que nacemos, los mamíferos nos fortalecemos al contacto con nuestras madres. Abrazos, caricias y besos, los mejores alimentos.

Siempre hemos oído que “las caricias son el lenguaje del amor”. Este sentimiento ha sido vital para la preservación de una especie fortalecida por los mimos. Y hordas de madres se han embebido en el cuidado de sus recién nacidos, que de manera abrupta son expulsados de su acogedora ‘casita’.

Podría decirse que los humanos poseemos memoria selectiva, pero lo cierto es que la naturaleza hace lo suyo al despojarnos, por lo menos conscientemente, de ciertos recuerdos traumáticos como el vivido al nacer. Desde ese momento es vital para todo recién llegado, aterrizar en el seno de su madre.

Por eso, antes de hablar sobre la importancia de darles rienda suelta a las manifestaciones afectivas con nuestros retoños, es muy importante entender por qué es vital desde el principio la cercanía permanente entre madre e hijo.

Para ello, queremos compartirles una interesante investigación que recopila 30 estudios sobre el contacto piel a piel entre madres y recién nacidos, realizados en países como Chile, Polonia, Japón, Nepal, Guatemala, Tailandia, España y Estados Unidos.

Los encargados de la revisión, llamada “Contacto temprano piel a piel entre las madres y sus recién nacidos sanos”, son The Cochrane Collaboration y esta fue publicada por John Wiley & Sons, Ltd. en 2007. Y los resultados dicen más o menos así:

“La separación de la madre y el neonato después del nacimiento es común en la cultura occidental. El contacto temprano piel a piel comienza idealmente en el nacimiento, e implica ubicar al recién nacido desnudo, con la espalda cubierta con una manta templada, en posición decúbito ventral, sobre el pecho desnudo de la madre.

Según la neurociencia de los mamíferos, el contacto íntimo evoca neurocomportamientos que aseguran necesidades biológicas básicas. Este momento representa una ‘etapa sensible’ desde el punto de vista psicológico para la programación del comportamiento futuro”.

Hay algo muy importante en lo que coinciden varios estudios, y es la importancia del contacto entre el bebé y la madre después del nacimiento, pues este será determinante para el fortalecimiento del carácter y el desarrollo de la personalidad del niño. Definitivamente, la seguridad de los niños que fueron mimados por sus mamás se nota, y de eso dan fe los resultados que hablan de bebés mucho menos entregados al llanto que aquellos separados de su madre al nacer.

¡Ah, el calor materno!

“El contacto piel a piel entre madre e hijo en el nacimiento reduce el llanto, mejora su interacción y ayuda a las mujeres a obtener resultados satisfactorios en la lactancia. En los recién nacidos prematuros también ayuda a estabilizar la actividad cardiorrespiratoria.

En muchas culturas –se lee en el estudio- es común que se sostenga al recién nacido desnudo contra el pecho desnudo de la madre, apenas nace. Históricamente, esto era necesario para su supervivencia. Ahora, debido a que una mayor cantidad de bebés nacen en hospitales, en algunas sociedades se separa a los neonatos o se los viste antes de ser entregados a sus madres”.

Algunas de estas investigaciones se basaron en estudios con roedores, en los que se pudo constatar que aquellos menos atendidos por su madre presentaron a lo largo de su vida problemas de salud y de sus funciones cognoscitivas.

En los humanos, este contacto reúne herramientas de estimulación y comunicación tan importantes como el tacto, el calor y el olor. Pues entre otras cosas, son potentes estimulantes, encargados, además, de liberar ocitocina materna.

“La ocitocina produce un incremento de la temperatura en la piel de las mamas de la madre, lo que proporciona calor al recién nacido. Además, antagoniza el efecto de lucha o huida, lo que reduce la ansiedad materna y aumenta la tranquilidad y la receptividad. Durante las primeras horas después del nacimiento, es posible que estimule las conductas de crianza. También le dará al bebé lo que necesita para localizar el pezón por medio del olfato, pues los que reposan en el pecho de su madre tienen ocho veces más probabilidades de amamantarse espontáneamente”.

Y aunque la lactancia no es el tema principal, también hace parte del conjunto de manifestaciones afectivas que más fortalecen el apego y los lazos entre quien proporciona el alimento y quien disfruta de él.

Tanto los niños prematuros como aquellos que nacen con otras dificultades -bajo peso o problemas respiratorios, por citar dos-, mejoran notablemente al contacto con sus madres. Pues no es solo la comida la que nutre; también el calor y los besos.

“En un análisis realizado por The Cochrane Collaboration sobre el ‘método madre canguro’ en neonatos que pesaron menos de 2.500 gramos al nacer, este se asoció a reducciones en infecciones y enfermedades graves”.

Así mismo, los niños no son los únicos beneficiados con ese contacto cercano. Las madres también presentan un menor estado de ansiedad en el posparto y una mayor confianza en sus capacidades para cuidar a su hijo recién nacido.

Niños fuertes y amados

Darle comida a un bebé es proveerle el 50 por ciento de su alimento. Porque para que el porcentaje se complete, necesitamos asegurarle raciones diarias de besos, abrazos, caricias y cuanto estimulo afectuoso se nos ocurra.

Hace muchos años los científicos lo comprobaron, pero hace miles las mamás y papás del mundo sabemos que gran parte de la seguridad con que viva el niño en el mundo, proviene de las atenciones que seamos capaces de proveerle.

Para la doctora Patricia Mejía, sicóloga familiar de la Universidad Javeriana y con una amplia experiencia en cuidados al neonato, brindarle afecto y seguridad a nuestro bebé, además de darles un enorme placer a los dos, es un deber de ambos padres.

“El contacto piel a piel, los masajes y caricias que le proporcionemos tanto a recién nacidos como a los niños en otras etapas del crecimiento, no solo les ayuda a ganar peso -pues estimulan su aparato digestivo-; también les dan la posibilidad de ser personas más seguras tanto mental como emocionalmente.

Para la madre es vital, pues es natural que algunas de ellas, inconscientemente, manifiesten algún tipo de rechazo a la cercanía del recién llegado. Permitirse acariciarlo y cargarlo buena parte del día, afianza los lazos entre los dos y ayuda a reforzar el instinto materno”, asegura la experta.

Cuando los niños lloran durante los primeros meses de su vida, generalmente ese llanto obedece a un proceso de adaptación al nuevo mundo. Recordemos que desde que se fecunda el ovario, el crecimiento se da en el interior del útero, una razón para que en el mundo exterior se sientan tan inseguros.

Por otro lado, parece que la seguridad y la sensación de compañía que experimentan los niños con madres cariñosas, repercuten en la fortaleza del sistema inmunológico. “Resulta de lo más lógico, porque un niño confiado y guiado completamente por sus padres no tiene pensamientos de temor o de muerte, por lo tanto su cuerpo reproduce esa seguridad, y al tener también un mejor funcionamiento digestivo, dicho sistema está mejor preparado para afrontar cualquier dolencia”.

¿Será que los malcriamos?

Según nuestra asesora, la principal razón por la que padres y madres reprimen las ganas de mimar constantemente a sus hijos, es el miedo a malcriarlos, un sentimiento que crece a medida que lo hace el niño.

“En el primer año del bebé es difícil que se pueda malcriar. Como lo dijimos antes, en este periodo está atravesando un proceso de adaptación, el cual hace que su sistema nervioso esté más perceptivo y alerta. Por eso es vital atenderlo y cargarlo cuando llora, por ejemplo.

Los niños que más problemas de conducta presentan, son aquellos menos atendidos por sus padres, aquellos a quienes no se les dedica ni cantidad ni calidad de tiempo. Los que fueron amados y corregidos de la manera correcta y oportuna, rara vez confunden amor con debilidad o falta de autoridad”.

Los niños que crecen con una estimulación pobre sufren problemas de aprendizaje, suelen sentarse y caminar más tardíamente y su desarrollo lingüístico tampoco es el mejor. Las consecuencias más extremas a futuro señaladas por la especialista, incluyen tendencias a la adicción y al suicidio, pues a veces la sensación de miedo e inseguridad que les deja la carencia de contacto persiste el resto de sus vidas.

“De hecho la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda tanto a mamás como a papás tener presente la importancia de brindar tiempo de calidad a sus hijos, pues de este dependerá la salud psíquica y moral del menor.  Abracen a sus hijos sin miedo, no importa si son niños o niñas, los prejuicios morales son exclusivos del ámbito adulto. Para ellos, un abrazo oportuno o la contención que brinda el calor corporal, serán los mejores regalos”.

Para tener en cuenta

Las personas que no fueron acariciadas cuando eran bebés cargan con carencias afectivas el resto de la vida. De hecho, algunos especialistas aseguran que la depresión puede proceder de una falta de contacto corporal en edades tempranas.

Los niños que crecen con una estimulación pobre sufren problemas de aprendizaje, suelen sentarse y caminar más tardíamente, y su desarrollo lingüístico tampoco es el mejor.

El contacto piel a piel, los masajes y caricias que le proporcionemos tanto a recién nacidos como a los niños en otras etapas del crecimiento, no solo les ayuda a ganar peso -pues estimulan su aparato digestivo-. También les dan la posibilidad de ser personas más seguras tanto mental como emocionalmente.

Publicada por
REVISTA NUEVA
Su voto: Ninguno (3 votos)
Compartir en facebookCompartir en twitterCompartir en my spaceAgregue a digg.com
Agregar comentario
Agregar comentario
Comentarios de facebook
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad

Zona Comercial

Publicidad
Todos los derechos reservados Galvis Ramirez & Cia S.A. - 2014 - Bucaramanga - Colombia. Prohibida su reproducción total o parcial, sin autorización escrita de su titular. Términos y condiciones