Viernes 19 de Diciembre de 2014
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Revista Nueva
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Sábado 31 de Agosto de 2013 - 08:29 AM

Guía práctica para embarazadas

revistanueva/VANGUARDIALIBERAL
Guía práctica para embarazadas
(Foto: revistanueva/VANGUARDIALIBERAL)
Se despierta con una extraña sensación y aunque las cuentas son sospechosas, usted cree que esa sensibilidad en los senos es aviso de la próxima regla. De repente, dormir es más placentero y la sensación de “no hallarse’ termina llevándola a hacerse una prueba de embarazo. Si confirma su estado, siga leyendo.

Generalmente, las parejas se enteran que serán tres entre la quinta y octava semana de embarazo. Para entonces, lo que pasa en el útero supera el conocimiento de la mayoría de nosotros. Incluso sabiendo la fecha de fecundación, las cuentas que usted hace no son del todo exactas, pues pasarán entre 6 a 9 días para que el óvulo llegue a la matriz, y en total, cuatro semanas para lograr la concepción.

El primer cambio generado por ésta es una producción hormonal. Las hormonas son sustancias protagonistas en nuestros cuerpos, pues logran alterar el funcionamiento general; justamente a partir de ahí le damos la primera recomendación: estar emocionalmente estable y tranquila o, por el contrario, andar estresada, triste o de mal humor, influye en el crecimiento del bebé.

Y cuando asuma como meta no permitir que algo la perturbe (por lo menos en esos nueve meses), deberá dar el segundo paso: asegurarse de comer bien y sano. Por eso, la segunda recomendación es investigar los alimentos; hay mucha información seria que le permitirá mejorar hábitos en su dieta tradicional para implementar cambios durante el embarazo (aunque lo mejor es consultar al nutricionista).

Entonces descubrirá, por ejemplo,  que no es necesario consumir enormes cantidades de lácteos para darle a su organismo cantidades importantes de calcio. Pues mientras algunas personas no los toleran, otras aumentan de peso por la grasa; así que es más saludable incluir en la dieta 100 gramos de ajonjolí, un alimento con concentraciones más altas de calcio y fibra.

Esta y otras recomendaciones las reunimos a continuación, pero antes quisiéramos ilustrar lo que pasa en su organismo.

Primer trimestre

Importante, muy importante

Como decíamos, lo primero que ocurre cuando el óvulo anida (en realidad se le llama blastocito en esta fase), es la producción de la hormona gonadotropina coriónica humana  (HCG), encargada de avisarle al cuerpo de su estado y parar la menstruación. El cordón umbilical se ha formado completamente, pues garantizada la alimentación, puede comenzar la formación del feto.

Solo hasta la cuarta semana (primer mes) comenzará a experimentar lo que siente una embarazada. Aunque todos los procesos son tan diferentes como las mujeres mismas, la función hormonal de la HCG es el primer piñón en la estructura de los cambios corporales necesarios para ser mamá.

Y al estar el cordón umbilical listo, en la quinta y sexta semana ocurre uno de los eventos más importantes  de la gestación: la creación del tubo neural, el inicio del cerebro y la médula espinal; también se forma el sistema digestivo, circulatorio y el corazón; además del desarrollo del oído interno, la boca y los ojos. 

En este momento, la mayoría de las futuras madres sufren síntomas poco agradables como mareos, náuseas, cansancio, somnolencia constante, y sobre todo, si no se alimentan bien, picos de debilidad.

Pero, ¿qué más podría esperarse si el cuerpo duplica sus esfuerzos? Por eso, comer vegetales (sobre todo los de hojas verdes, ricos en hierro), legumbres, cereales integrales (ricos en ácido fólico), proteína animal (aunque muchas madres son vegetarianas), líquidos, y evitar los dulces y la comida chatarra, ayudará al éxito en la gestación.

También es prudente no hacer esfuerzos innecesarios. Practicar deportes de alto esfuerzo o llevar rutinas muy exigentes, no es aconsejable durante el embarazo. Recuerde: en las primeras semanas, las amenazas de aborto son comunes, pues el agarre del embrión es todavía muy débil.

Al terminar el segundo mes ya hay un feto que mide unos tres centímetros. El desarrollo del cerebro se acelerará en la séptima semana, y es por eso que la cabeza comienza a crecer más rápido que el resto del cuerpo.

En el último mes de este trimestre se entra a la etapa fetal, porque todos los órganos y sistemas del cuerpo están listos para crecer y madurar. De la misma forma, el aspecto está más definido, pues ha alcanzado un rostro y cuerpo claramente humanos. De hecho, al finalizar la semana 12, los riñones ya están funcionando y el hígado produciendo bilis.

Las consultas prenatales

La primera visita al ginecólogo obstetra es muy importante –sin que esto signifique que el resto no lo sea-, pues él indagará sus antecedentes médicos y familiares, los hábitos alimenticios, su rutina laboral y la examinará completamente.

En esta revisión, además de tomarle la presión arterial y medir su peso, examinará los senos, la posición y simetría del útero, el tono muscular del área y los genitales externos. Además le dejará “tarea”, pues allí comienza una serie de exámenes como la citología, pruebas de hepatitis y sida, parcial de orina (que busca exceso de azúcar o proteína) y un examen de sangre que revelará varias cosas, entre ellas, si tiene anemia, cuál es su grupo sanguíneo y presencia de otras enfermedades.

También es importante que a partir de aquí se programe para no faltar a los cursos profilácticos, donde le enseñarán todo sobre el embarazo, el parto y el posparto. También, desde los ejercicios necesarios para estirar la espalda y fortalecer la pelvis, pasando por la alimentación adecuada y las técnicas de respiración necesarias para el momento cumbre.

Segundo trimestre

Después de la tormenta…

Es, generalmente, el más disfrutado. Se abandona por fin el aspecto cansado y pálido característico del periodo pasado, y haber superado las náuseas y mareos permite recobrar la vitalidad. Aun así, recuerde que la gestación no es un periodo de enfermedad; por lo tanto debe estar activa en todas las etapas de su nuevo estado.

Pero este consejo es incompleto si no hablamos también de las relaciones sexuales (muy disfrutadas por la mayoría de parejas durante este trimestre). Llevar una vida sexual activa y placentera es muy importante para todo ser humano, así que en el embarazo -más que consecuencias negativas- esa actividad viene cargada de beneficios (por su puesto, si no hay contraindicaciones médicas).

Tener sexo le producirá placer no solo a usted sino al feto, que capta las señales enviadas por su cuerpo, incluyendo los movimientos producidos por los orgasmos. Además, la pelvis se fortalece.

Así mismo, las manifestaciones amorosas durante la relación abonarán un ambiente de tranquilidad y felicidad para usted y su pareja.

Este trimestre, por lo demás, es un periodo de crecimiento acelerado. Por un lado, el feto aumenta su peso hasta en 30 veces. Por el otro, su cintura (la suya) se convertirá en un bonito recuerdo y esta es una excelente excusa para salir de compras y renovar su armario.

Un par de cambios saltan a la vista

Pero la gestación no solo aumenta el volumen de la panza, también el de los senos, hasta el punto de que quizá avance hasta dos tallas de sostén. Hormonas como la prolactina trabajan todo el embarazo preparando a la mujer para la lactancia materna y  por ello, las glándulas mamarias crecen al igual que la irrigación de la sangre.

También se hará latente el despiste constante. Su cabeza tardará más concentrándose en eventos diferentes a los de la concepción y el estado de ánimo continuará fluctuando por diferentes sentimientos.

Es muy importante, por ejemplo, que no piense en el parto; lo mejor es no torturarse ideando que puede ser doloroso o difícil. Mejor investigue todas las técnicas de estimulación que puede implementar para fortalecer la relación con su hijo, pues aunque falte un tiempo para verlo, él o ella ya la escucha, la siente moverse e identifica los sonidos que vienen del exterior.

No todo es color rosa: al aumentar el crecimiento del útero, los órganos aledaños comienzan a comprimirse, razón que la llevará más veces al baño. Sentirá además acidez estomacal y cierta dificultad para respirar. Se verán afectadas las mucosas de la nariz y la boca, evento que se manifiesta con congestión nasal y encías hinchadas. Por eso, ir al odontólogo debe convertirse en una cita impostergable.

El flujo vaginal, el estreñimiento, la pigmentación de la piel, el dolor de espalda, las várices y las odiosas estrías, todos serán padecimientos menores o mayores dependiendo de las medidas que tome al respecto. Por ejemplo, nunca salga de su casa sin bloqueador y prefiera caminar distancias cortas (en lugar de ir en carro). Posponer la compra de un aceite de almendras le jugará en contra y abusar de la comida aumentará el sobrepeso y pondrá en jaque a sus piernas y espalda.

Los otros exámenes

Es oportuno continuar con las visitas médicas mes a mes, para vigilar el aumento de peso, la presión y el correcto crecimiento del útero. Los chequeos no variarán mucho si las condiciones de la madre y el feto son óptimas; a lo sumo, se le agregará una revisión de pies y manos.

Los exámenes son los mismos del periodo pasado, pero se repiten con el ánimo de hacer un seguimiento, aunque no serán necesarios los de sida y hepatitis.

Su ginecólogo le pedirá una ecografía, en la que muy factiblemente podrá ver el sexo del bebé, pues los órganos genitales se gestan en esta etapa. Ese mismo examen también determinará si el útero y la placenta son adecuadas, al igual que la cantidad del líquido amniótico.

Tercer trimestre

Cuando se piensa que más kilos no se pueden ganar, llega la verdadera etapa de la redondez. En esta recta final deberá dejar de hacer cosas, como viajar en avión, y otras tantas simplemente serán imposibles de realizar para alguien que no se puede ver los pies.

Sin duda alguna, al llegar a la semana 27 de embarazo, cobra vigor el conteo regresivo. Será la época en que sienta más real la situación de tener a una criatura en su interior y esto trae duras retribuciones. La temperatura generada por el bebé crecerá de tal forma que no importa si hace frío, usted sentirá que está en el sauna.

Algunas veces la hinchazón anuncia una retención de líquidos, que al no ceder, puede pasar de las manos y piernas a la cara y a otras zonas, alertando la posible presencia de preeclampsia, un padecimiento que, sumado a lo anterior, aumenta la presión arterial  y puede incluso dañar seriamente al bebé.

También son frecuentes los calambres en las piernas, el dolor de espalda no desaparece hasta después del parto, y a pesar de la fatiga, lo más probable es que el insomnio sea su compañero más frecuente en las noches.

Sin embargo, la característica principal de este periodo es la aparición de contracciones. Estas se dan desde la semana 27, más o menos, pues el cuerpo necesita practicar y tener la suficiente fuerza para el parto, pero también ayudan a llevar más sangre a la placenta, razón por la cual el útero se endurece mientras están presentes.

Para contrarrestarlas es útil cambiar de posición, recibir un masaje en la espalda o darse un baño caliente, por lo menos hasta que llegan las definitivas.

Mientras tanto, su bebé seguirá ganando tamaño y madurando sus pulmones, pues al nacer los usará por primera vez.  Hasta las pestañas y uñas están formadas, lo que hace posible la sobrevivencia de los sietemesinos. Por ende, para esta fecha todos sus órganos y sentidos están funcionando. Una mala señal será precisamente la falta de movimiento en un tiempo considerable (más de un día por ejemplo).

Las últimas visitas

Hacia la semana 32, el control que antes se hacía de manera mensual será más recurrente para evitar cualquier complicación. De todas maneras, hay alarmas que deben llevarla a consultar en todos los casos: dolor abdominal agudo, una dificultad respiratoria considerable, hinchazón en la cara, manos y pies, y la ausencia o exceso de movimiento del bebé.

Por lo demás, se le realizará un tacto vaginal para identificar una posible dilatación, pues el bebé se pondrá de cabeza, listo a usar el canal de nacimiento. Le harán ecografías si el caso lo requiere, pero sobre todo debe hacer todos los preparativos necesarios para salir corriendo en cualquier momento al hospital.

Según la recomendación de nuestras asesoras, no debe viajar en avión después de los siete meses de gestación, pero si es necesario lo podrá hacer con una autorización médica y un compromiso firmado por usted, en el cual absuelve de toda responsabilidad a la aerolínea.

Cuando se trata de conducir su automóvil, no hay contraindicación, pero es mejor que vaya acompañada.

Entre la semana 36 y la 40 terminará la espera. Y el juicioso cumplimiento de las rutinas alimenticias, la constancia de los ejercicios y estiramientos, el uso de alternativas relajantes como el yoga, las posibles complicaciones contempladas a través de los exámenes, la ingesta de los suplementos nutricionales requeridos y la adecuada preparación hecha por usted para el parto, le garantizarán  un final feliz.                                                                              

Publicada por
REVISTANUEVA
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