Entrenó sin cansancio y renunció a la comida durante un año para vestir el traje de Gatúbela. Homónima de la esposa y musa de Shakespeare, esta princesa neoyorkina es alegremente consciente de que su papel como felina le volverá a cambiar la vida.

Publicado por: Natalia Echeverri Vargas
Su propio cuento de hadas comenzó diecinueve años antes de ser mundialmente famosa por su papel en Diario de una princesa, película de Disney que cambiaría su vida por primera vez.





















