Salud
Martes 17 de mayo de 2011 - 12:00 AM

Evite los riesgos oculares

Frotarse los dedos contra los ojos cuando se está cansado, sin tener presente si las manos están limpias, usar gotas para los ojos sin una receta médica previa y no acudir a un médico especializado a la hora de comprar su gafas o lentes de contacto, son algunos de los riegos innecesarios que se corren con la vista.

Según la mayoría de las estadísticas del sector salud, el trauma ocular sucede en el centro laboral. (Foto: / VANGUARDIA LIBERAL)
Según la mayoría de las estadísticas del sector salud, el trauma ocular sucede en el centro laboral. (Foto: / VANGUARDIA LIBERAL)

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Publicado por: BELKYS P. ESTEBAN

Y el resultado puede ser un trauma ocular que desencadene en una infección y que si no se trata adecuadamente, pueda incluso comprometer la vista.
Juan Carlos Posada es un jugador de fútbol aficionado que estuvo a punto de perder su ojo por culpa de un trauma ocular que no trató adecuadamente.
“Recibí un golpe con el balón en uno de mis ojos. En principio no pensé que fuera grave, pero al parecer me había entrado una astilla. Me froté los ojos con las manos y claro, estaban sucias, pero seguí jugando pensando que tenía sólo mugre en el ojo”.
Jose Luis siguió así por varios días y no acudió a consulta. Se aplicó unas gotas que le recomendaron, pero que tampoco tuvieron el efecto recetado y al contrario lo irritaron.
“Fui muy ingenuo porque en vez de acudir a mi sentido común e ir al médico porque las molestias continuaron, no fui a tiempo”.
Afortunadamente José Luis se pudo recuperar con la intervención de un oftalmólogo y tuvo que aplicarse medicamentos y guardar reposo, pero pudo ser peor.
El 4% de las consultas de urgencia en el país se dan por traumas oculares, según datos de la Fundación Santa Fe.
Se define “Trauma Ocular” al golpe originado por mecanismos contusos o penetrantes sobre el globo ocular y sus estructuras periféricas, ocasionando daño al tejido de diverso grado de afectación (Leve-Moderado-Severo) con compromiso de la función visual, temporal o permanente.
Entre las causas están las agresiones físicas, los deportes, las actividades laborales industriales, agrícolas, la construcción y los accidentes de tránsito.
La más común es la presencia de un objeto extraño que no se trata adecuadamente y que puede desencadenar un trauma. También se puede presentar herida penetrante ocular de mal pronóstico y discapacidad u otras alteraciones oculares.
El trabajo es uno de los lugares donde se producen más traumas oculares que podrían prevenirse con una política eficaz. 
En el deporte las lesiones más comunes son el golpe directo, las lesiones penetrantes y por radiación del sol.
“El uso de lentes de protección para reducir la frecuencia y gravedad de las lesiones son claves para reducir los riesgos oculares”, precisó la doctora Nubia Isabel Bejarano Varela, Optómetra y gerente de Transitions Optical para el Cono Norte de América Latina.

Recomendaciones para los niños
Juan Carlos Serrano
Oftalmólogo Pediatra
1 Si hay antecedentes de problemas de visión en la familia, la recomendación es llevar al niño a que se realice una revisión rutinaria que descarte la presencia de ese problema también en su caso o que permita detectarlo a tiempo para tomar las medidas necesarias para corregirlo o tratarlo.
2 Muchas enfermedades son difíciles de detectar cuando son en un solo ojo. Los niños aprenden a defenderse con uno solo de ellos y es por esto que nadie se da cuenta de que tiene el otro mal así no haya nada preocupante, por eso es importante prestar atención a las prácticas de visión de los niños en el colegio y en el hogar.
3 Evitar las prácticas caseras como untarse o echarse gotas de  agua de manzanilla, toronjil o leche.
4 Evitar la automedicación, que usualmente proviene de la familia que ya ha usado un medicamento antes y que recomienda y con la farmacia, que puede en un  momento recomendar algo pero que puede perjudicar en el caso de los niños porque le pueden vender un producto que no sea específico para ellos.

Recomendaciones
1 Consulte con su especialista en salud visual acerca del deporte que practica y cuál puede ser la mejor alternativa para su protección.
2 Recuerde que existen anteojos que involucran protección frontal, lateral, superior e inferior. Cada uno resulta útil de acuerdo a la actividad laboral, deporte, tipo de deportista que es usted y el riesgo involucrado.
3 Si usa prescripción óptica, usted cuenta con lentes desarrollados en materiales resistentes a los golpes, que al mismo tiempo le permiten corregir su defecto refractivo y estar seguro.
4 Si su deporte o actividad es al aire libre, asegúrese de llevar lentes que absorban 100% la radiación ultravioleta y al mismo tiempo regulen la cantidad de luz solar que ingresa a sus ojos en caso de que tenga prescripción óptica, le permitan llevarla y sean resistentes a los golpes. Los lentes fotosensibles resultan muy eficientes en la mayoría de casos.
5 Y lo más importante, no espere a que se presenten accidentes oculares. Hable con su especialista de la visión y tome acciones preventivas ahora mismo si se ha identificado con alguno de los aspectos mencionados.

Heridas que no afectan el globo ocular
Abrasión o erosión: cuerpo extraño en cornea conjuntiva. Síntomas: Si la lesión está localizada en la córnea se siente dolor, sensación de cuerpo extraño que aumenta con el parpadeo, lagrimeo, disminución de la agudeza visual en la córnea y blefaroespasmo.
Contusiones: Las contusiones son capaces de producir.
*Hemorragia y tumefacción de los párpados.
*Hemorragias subconjuntivales
*Edema o ruptura de la córnea
* Hifema (sangre en la cámara interior), se manifiesta con la disminución de la agudeza visual y dolor variable.
*Iridodiálisis (ruptura de la raíz del iris)
*Parálisis traumática de la pupila
Fracturas orbitarias: constituye otra de las lesiones secundarias a un trauma contundente. Clínicamente pueden manifestarse por: Asimetría facial, Equimosis, Dolor, Limitación de los movimientos oculares, Palpación de la fractura en el reborde orbital, Diplopia en la mirada hacia abajo
Quemaduras: Se clasifica en dos categorías:
* Térmicas: Por vapor de agua, líquidos o contacto con objetos calientes.
* Químicas: Produce destrucciones extensas con cicatrización no deseada, reacción inflamatoria excesiva por necrosis de licuefacción.

Publicado por: BELKYS P. ESTEBAN

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