
Si bien los casos de rabia en humanos en Colombia, reportados durante los últimos años, no llevan a considerar que exista una epidemia en el país, entidades como el Instituto Nacional de Salud (INS) vienen haciendo un llamado a las autoridades departamentales y municipales y a la población en general para que tomen las medidas necesarias para evitar brotes de esta enfermedad.
Según datos del INS, desde el año 2000 se ha notificado al sistema nacional de vigilancia, Sivigila, la muerte de 35 colombianos contagiados con rabia, incluyendo los dos casos presentados este año en Roldadillo. En esa población del norte del Valle, se confirmó la muerte de una joven de 19 años el pasado mes de junio, luego de que ésta fuera mordida por un gato que portaba el virus.
La otra mujer, según el Instituto, fue la abuela de la joven fallecida. La mujer de 74 años murió el pasado mes de abril y aunque a ella no se le practicaron las pruebas para confirmar su deceso por rabia, si se supo que presentaba una señal de mordedura y se asoció el fallecimiento con la muerte a causa de la infección.
Según el director del Instituto Nacional de Salud, Juan Gonzalo López, en la actualidad se tiene información de casos de rabia en dos zorros en el departamento de Magdalena, así como de vacas y caballos en Arauca, Chocó, Antioquia, Cesar, Sucre, Cundinamarca, Casanare, Córdoba, Caquetá, Magdalena y Norte de Santander.
Por esta razón, advirtió López, es necesario estar atentos pues en vista de que el virus está circulando en estas zonas, “si alguna persona entra en contacto con la saliva o el tejido nervioso de estos o cualquier otro animal de sangre caliente (perros, gatos, bovinos, equinos, porcinos, murciélagos, zorros, entre otros silvestres) que tenga la enfermedad, corre el riesgo de infectarse”.
De aquí que la invitación a la comunidad en general sea la de vacunar a las mascotas y acudir a los servicios de salud ante cualquier agresión animal.
“Es probable que se vuelvan a presentar nuevos casos de rabia humana en el país. En los últimos años, ha sido más frecuente la transmisión de la enfermedad por animales silvestres. Por lo tanto, para evitar que se presenten más casos, es necesario que ante el contacto con algunos de estos animales, las personas asistan de inmediato al servicio de salud para iniciar el esquema de vacunación y utilizar el suero si es necesario”, precisó el directivo.
EVITE Y CONTROLE LA RABIA
El principal mecanismo de transmisión de la rabia de animales a humanos es el contacto con saliva de un animal enfermo, el cual se puede dar por mordedura, lamedura, arañazo ó contacto con la mucosa oral, nasal o conjuntival. El contacto con tejido nervioso sin el uso de las medidas de bioseguridad, en el caso de hacendados, veterinarios, médicos o personal de laboratorio, también es un riesgo para la contaminación con el virus.
Dentro de las recomendaciones del Instituto Nacional de Salud para evitar nuevas víctimas, se aconseja a la población en general no acercarse a animales extraños para así evitar mordeduras. Tal es el caso de los murciélagos, respecto a lo cual el INS invitó a la comunidad a dar aviso a las autoridades competentes sobre su presencia en lugares poco comunes para estos animales.
La entidad sugiere además que luego de ser víctimas de mordeduras de animales potencialmente trasmisores de rabia, se debe proceder a lavar la zona afectada con abundante agua y jabón y solicitar de inmediato atención médica. La rabia es una infección incurable y si no se atiende inmediatamente después del ataque animal, el virus penetra al sistema nervioso central llevando a la muerte.
Es así como los síntomas que permiten saber que una persona está contagiada aparecen solo en la etapa final de la enfermedad cuando ya no es posible realizar ningún tratamiento. Principalmente se pueden presentar dolores en la extremidad que sufrió la agresión, fiebre, dolor de cabeza (cefalea), rechazo a la luz (fotofobia), sensación de angustia e irritabilidad, hidrofobia, convulsiones y parálisis muscular.
El Instituto Nacional de Salud sugiere a las personas que convivan con mascotas y animales en general, asignarles a éstos un espacio adecuado y brindarles todos los cuidados necesarios como alimentación, atención ante sus cambios de comportamiento y sobretodo, vacunación antirrábica y desparasitación.
“Los perros y gatos se deben vacunar anualmente para protegerlos del virus rábico. En las secretarías de salud de cada municipio funciona el programa de vacunación animal sin ningún costo al público. La vacuna también está disponible en centros de zoonosis en las grandes ciudades y en algunos consultorios veterinarios, donde las vacunas si tienen un costo”, explicó el director del INS.
López señaló por último que también existe una vacuna antirrábica humana, la cual es suministrada por el Ministerio de Salud y Protección Social y se debe aplicar cuando se presenta una exposición leve o grave, según la clasificación del médico tratante.

