En algún momento todos han tomado unas ‘vacaciones’ alimentarias. Este es el mejor momento, el esperado por algunos y el más trabajado por otros que antes de este auto-permiso se someten a largas horas de ejercicios, rigurosas dietas o cambian sus hábitos alimenticios.

Publicado por: LUISA FERNANDA RUIZ
Cuando el cuerpo ha comido y bebido en exceso, es importante limpiar el organismo de las toxinas, de no hacerlo se podría manifestar con trastornos de salud. Para evitar estas complicaciones y retomar el equilibro en la salud, es necesario liberarlo de las cargas de consumo.
Cabe mencionar que cuando el cuerpo elimina las sustancias toxicas se logra mayor bienestar, más oxigenación, mayor capacidad de concentración, flexibilidad muscular y se evita la pesadez.
La mejor manera de desintoxicar el cuerpo es con una correcta y sana alimentación. Las frutas y verduras son una comida favorable para este proceso saludable, ya que tienen un efecto antioxidante y protegen de los tóxicos nocivos.
Los perjuicios de una mala alimentación
Pecar a veces no es tan malo, más cuando se trata de platos o comidas atractivas para el ojo y el estómago, sin embargo cuando se extralimita y esto es muy seguido trae consecuencias.
“Es importante tener en cuenta que los excesos alimenticios conllevan a perjuicios como la disminución del metabolismo, el aumento de peso y de los niveles séricos de triglicéridos, azúcar y colesterol, y finalmente de la acumulación de toxinas que afectan la función hepática y renal”, afirmó Jhyld Carolaind Camacho Barbosa, Nutricionista y Dietista.
Aunque es conveniente cambiar los hábitos alimenticios y tener un sistema de adelgazamiento orientado por un nutricionista y poner en práctica una rutina de ejercicios, también se debe desintoxicar el cuerpo.
“Es importante tener en cuenta que las dietas de desintoxicación pueden tener algunos efectos secundarios como: dolor de cabeza, diarrea, estreñimiento, cansancio, irritabilidad y acné. Si la dieta es continuada por un tiempo mayor al recomendado, esto puede conllevar a deficiencias nutricionales y desórdenes alimenticios, afectando gravemente su salud”, puntualizó la experta.
Recuerde:
Darse gustos alimenticios sin apartarse de lo saludable, sugiere Viviana Piedad Suárez Lagos, Nutricionista y Dietista; pero recomienda hacerlo siempre y cuando:
Mejore los hábitos alimentarios, haciendo una alimentación rica en frutas y verduras, que en general ayudan a desintoxicar el organismo.
Disminuya el consumo de carnes, especialmente carnes rojas y prefiriendo las carnes blancas (pollo sin piel y pescado).
Reduzca el consumo de carbohidratos, las bebidas artificiales, dulces y grasas, que cargan el organismo y afectan la salud.
Realice una buena rutina de ejercicios diaria; ayudarán al organismo a que realice este proceso natural de desintoxicación de una manera más fácil y efectiva.
Preguntas y respuestas
Viviana Piedad Suárez Lagos
Nutricionista Y Dietista. Especialista En Gerencia Hospitalaria
¿Cómo desintoxicar el cuerpo después de ‘vacaciones’ alimenticias?
La desintoxicación del cuerpo es mecanismo natural del mismo, que se lleva a cabo mediante la transpiración, la orina y demás mecanismos corporales de eliminación de toxinas. Sin embargo, no sobra ayudarlo y la mejor manera de hacerlo es aumentando el consumo de agua, para que así aumenten la traspiración y la hidratación celular.
¿Qué precauciones se deben tener en cuenta antes de pensar en estos desordenes o gustos alimenticios?
Primero pensar en los buenos hábitos alimentarios y de vida, es importante no perderlos ya que ellos no permitirán los aumentos desmedidos de peso ni afectaran el buen estado de la salud. Para ello es importante siempre no perder la cordura con la alimentación y consumir alimentos ricos en fibra como frutas, verduras y cereales integrales, preferir las carnes blancas, las grasas preferir las de origen vegetal (aguacate, aceite de oliva, entre otros), evitar el consumo de azúcares simples y dulces, y evitar el consumo de bebidas artificiales o carbonatadas. De esta manera podría darse gustos alimenticios sin apartarse de lo saludable.
¿Cada cuánto es conveniente someter al cuerpo a una desintoxicación?
La desintoxicación corporal es un proceso natural del cuerpo y el consumo abundante de agua ayuda al mismo. Los hábitos alimentarios y las rutinas de ejercicios facilitan este proceso. La desintoxicación corporal es un proceso que se lleva a cabo a diario.
Voz de experto
Jhyld Carolaind Camacho Barbosa
Nutricionista y Dietista. MSc Epidemiología.
“Si durante las vacaciones modificó su dieta de manera agresiva y ahora desea continuar con su dieta habitual, es importante que tenga en cuenta que lo debe hacer de modo gradual, permitiéndole a su cuerpo adaptarse a los cambios sin perjudicar su metabolismo y salud en general”, explicó Camacho Barbosa.
Para muchas personas, en las vacaciones sobrecargan el cuerpo con el consumo excesivo de comidas ricas en grasas y azúcares, además de las bebidas alcohólicas. De acuerdo con la Nutricionista y Dietista, esto provoca la acumulación de sustancias tóxicas que son perjudiciales para la salud en general. “Un plan dietético de desintoxicación permite remover estas sustancias nocivas para el cuerpo”, señaló.
No se recomienda
De acuerdo con Jhyld Carolaind Camacho Barbosa, Nutricionista y Dietista, las dietas de desintoxicación están contraindicadas para:
Mujeres embarazadas o madres en período de lactancia.
Niños menores de 15 años.
Personas con anemia u otras deficiencias nutricionales.
Con enfermedades crónicas e infecciosas.
Si está bajo algún tipo de medicación o tratamiento médico.
Una sana desintoxicación
Si pasó algunos días o meses sometiendo a su cuerpo a un agresivo consumo de alimentos no saludables, probablemente es momento que su cuerpo tenga una desintoxicación.
Recuerde que este plan alimenticio no es dietético, “sino ayudar a limpiar al organismo a través de la eliminación de toxinas del cuerpo”, aseguró Jhyld Carolaind Camacho. Para una sana desintoxicación deberá incluir:
Alimentos con alto contenido de fibra como los cereales integrales, las frutas y verduras frescas.
Un consumo frecuente de agua e infusiones.
Realizar al menos cinco tiempos de comida durante el día con porciones pequeñas.
Evitar el consumo de carnes rojas, fritos, lácteos enteros, productos de panadería, dulces, café, alcohol y bebidas gaseosas.














