Salud
Martes 14 de mayo de 2013 - 06:46 AM

Artrosis, una enfermedad que puede tratarse

La artrosis es la más común de las enfermedades articulares y puede afectar desde el cuello, la región lumbar, la cadera, el tobillo, los dedos y la rodilla, siendo esta última la más común.

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Publicado por: REDACCIÓN SALUD

Aunque no existe cura alguna para la artrosis de rodilla, sí es posible de tratar con el fin de mejorar las condiciones de vida del paciente. Una forma es a través de cirugías, entre las cuales están: la artroscopia, la osteotomía (para mejorar los ejes), de reemplazo de rodilla y el trasplante de cartílago (para lesiones más pequeñas).

Sin embargo, muchos pacientes no las prefieren por el temor a los resultados, la incapacidad que provocan y, en algunas, el riesgo quirúrgico elevado por alguna enfermedad asociada.

Para ellos existe el tratamiento conservador (no quirúrgico), el cual es recomendable y de mejores resultados en las etapas tempranas de la artrosis, aunque también resulta favorable en las tardías.

Este tratamiento incluye: modificaciones del estilo de vida como disminuir de peso; practicar deportes que no sean de contacto, como natación o ciclismo; evitar escaleras y usar plantillas en los zapatos para amortiguar el golpe del talón durante la marcha.

Se puede complementar con ejercicios que fortalecen los músculos como los cuádriceps, que mejoran la flexibilidad y el arco de movimiento; usando ayudas externas, como bastones o plantillas en los zapatos para amortiguar, braces o soporte externo en la rodilla, que le brindan mayor seguridad al paciente.

Soluciones que alivian

En cuanto a medicamentos existen múltiples tratamientos, todos enfocados en el alivio del dolor, pues no se ha descubierto aún un medicamento que cure la artrosis.

Los más utilizados son los antiinflamatorios, entre los que se incluyen la aspirina, el ibuprofeno y los COX-2, que pueden generar efectos secundarios cuando su uso es por largo tiempo, mientras que los corticoesteroides con gran poder antiinflamatorio se usan más en artritis reumatoide, teniendo como problema los efectos secundarios por las altas dosis y cronicidad del tratamiento.

La glucosamina, condroitin sulfato, es un suplemento oral que puede aliviar el dolor de la osteoartritis, pero se requiere de tratamiento por largos períodos. Es de las drogas más autoformuladas en el mercado para la artrosis.

Por su parte, las inyecciones de hialuronato destinadas a cambiar el fluido de la articulación, han demostrado beneficios terapéuticos en las afecciones articulares degenerativas.

En la actualidad, se está usando el plasma rico en plaquetas del mismo paciente, este contiene factores de crecimiento que mejoran la cicatrización de los tejidos obteniéndose mejores resultados en los casos de artrosis no tan severa, logrando el alivio del dolor y sensación de confort de la articulación afectada.

Es más, la ciencia médica trabaja en el uso de las células embrionarias (células madre) para generar cartílago, lo que significa una prometedora solución al problema de la artrosis.

 

Un poco más acerca de la artrosis

Por el daño que causa, los costos económicos y laborales que genera y la frecuencia con la que se presenta, a la artrosis se le conoce como la enfermedad del siglo.

Se estima que el 70% de las personas mayores de 70 años muestran evidencia radiológica de la enfermedad, y que cada vez personas más jóvenes y sin causa aparente, la padecen, esto tiene que ver con la anatomía y factores genéticos, siendo más frecuente en algunas familias, afectadas en su mayoría.

Elio David Rueda Cadena, médico ortopedista y especialista en rodilla, describe la artrosis como una enfermedad degenerativa de las articulaciones, en la que el cartílago se desgasta al punto de dejar el hueso sin su cobertura.

De ahí el constantemente choque con el otro hueso que conforma la articulación. Este especialista añade que la artrosis de rodilla, generalmente empieza a nivel de la rótula, ya sea por simple desgaste o por problemas de alineamiento que tienen que ver con la anatomía.

Entre las causas más conocidas de la aparición de la artrosis se destacan: la predisposición genética, la edad, las deformidades mecánicas, el sobrepeso, la práctica frecuente de deportes de contacto como el fútbol y las lesiones no tratadas en meniscos y ligamentos.

De allí que sólo algunas de esas causas se pueden evitar y así prevenir la enfermedad. De acuerdo con este ortopedista “cuando son deformidades mecánicas por sobrecarga de la parte interna o externa de la rodilla se puede hacer una osteotomía de tibia proximal o de fémur distal, respectivamente, para equilibrar las cargas y evitar que se siga desgastando el cartílago”.

Si son factores hereditarios, al menos se les pueden dar recomendaciones a los pacientes, como evitar el sobrepeso y tratar a tiempo cualquier alteración que se presente. Hay que señalar que el sobrepeso hace más difícil la recuperación, aún cuando se haga tratamiento con cirugía.

Un cuidado consiste en mejorar los síntomas, evitando, por ejemplo, deportes de choque para impedir que el efecto de la artrosis se acelere.

 

¿Cómo se manifiesta?

- El dolor es el principal síntoma de artrosis y su aparición puede ser súbita o lenta y progresiva. Adicionalmente, la articulación se pone rígida e hinchada, limitando la movilidad de la persona.

- El dolor y la hinchazón son peor en la mañana y pueden aumentar con actividades físicas como caminar, subir y bajar escaleras. También, por los cambios ambientales, como el frío o la humedad.

- El paciente puede caerse durante la marcha y más frecuentemente bajando las escaleras por la debilidad muscular que se produce a causa del reposo necesario por el dolor que genera cualquier actividad física.

Pronto diagnóstico

Un examen físico puede permitir que el médico realice un diagnóstico valorando la marcha y las deformidades de las rodillas, generalmente en varo (el término popular es ‘cazcorvo’).

En la prueba diagnóstica se observa hinchazón y dolor con limitación de la movilidad, al tiempo que los rayos X muestran la pérdida de los espacios en la articulación afectada por el daño del cartílago. También son de ayuda las pruebas de sangre para el diagnóstico diferencial.

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Publicado por: REDACCIÓN SALUD

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