Salud
Martes 28 de mayo de 2013 - 12:01 AM

La Tos ferina en los niños, una enfermedad mortal

La Tos ferina es una enfermedad bacteriana contagiosa por las vías respiratorias, que sino se tienen las precauciones a tiempo podría causar la muerte de quien la padezca.

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Publicado por: LUISA FERNANDA RUIZ

Juanita Estrada y Julián Jaramillo comprendieron que el nacimiento y prematura muerte de su hija Salomé fue para impulsarlos a que alertaran a más familias sobre el peligro y riesgo de la Tos ferina en los bebés.

Con tan solo 23 días de nacida, Juanita empezó a ver síntomas en Salomé que la alertaron, por los cuales decidió llevarla a la clínica. Desconociendo que el silbido en el pecho y la tos constante al punto de enrojecer serían algo más que un fuerte resfriado, consultó con su pediatra, quien le aconsejó llevarla al centro médico; una vez allí, los médicos la internaron en cuidados intensivos, pues la pequeña presentaba dificultad respiratoria. Inicialmente le diagnosticaron bronquiolitis, pero a los cinco días el cuadro de su enfermedad cambió y presentó neumonía, hipertensión pulmonar y leucocitosis.

“En ese momento me dijeron que le iban a tratar como Tos ferina, pero el aceleramiento fue fuerte y a los dos días de esto la niña murió”, recuerda

Juanita Estrada.

Aunque el embarazo de Juanita y el nacimiento de Salomé fueron completamente sanos y sin dificultad en su salud, hubo una situación que en ese momen-to y sin creerlo, ocasionó la muerte de la pequeña. Al papá de Juanita semanas atrás le diagnosticaron bronquitis aguda y esta fue la causa por la cual Salomé tuvo la enfermedad, que la llevó a la muerte 30 días después de nacida. En esa ocasión, una tía materna de Juanita, el ginecólogo y otros parientes cercanos que tuvieron contacto con la famili, también tuvieron el mismo diagnóstico.

Si bien la pequeña recibió la atención médica necesaria, no fue posible salvarla porque no tenía la vacuna de la Tos ferina, la cual se aplica la primera dosis hasta los dos meses de nacida. Los cuatro siguientes refuerzos son a los cuatro, seis y 18 meses, y el último a los 5 años del menor.

El papá de Juanita se recuperó. Con los meses ella quedó nuevamente embarazada y desde hace un año a sus vidas llegó Salomón. Esta difícil experiencia le permitió ser más precavidos con esas enfermedades que se piensa que nunca van a afectarlos. Así inició su proceso de enseñarles a otras madres a tener precauciones antes y después del embarazo.

La Tos ferina afecta con mayor frecuencia a niños menores de un año y lactantes de seis meses. Si es una madre gestante o tiene un bebé recién nacido, es importante que conozca más sobre esta enfermedad y tome las medidas necesarias.

Las vacunas

Después de este lamentable suceso, Juanita Estrada y Julián Jaramillo sabían que no debían culparse, que tenían que salir adelante como familia y aunque no pudieron encontrar soluciones para evitar la muerte de su primogénita sí podían ayudarles a otras madres, por eso crearon la Fundación ‘Salomé salva una vida’.

“El único objetivo es disminuir la morbilidad y la mortalidad de bebés lactantes a causa de la Tos ferina. Nuestra iniciativa nace después de perder a nuestra hija de 30 días de nacida por esta enfermedad. La labor está basada en difundir el mensaje de prevención de la infección a través de la vacunación de parte de los padres y todos los que conformen el entorno de un bebé; y de conseguir recursos para vacunar a las familias que no pueden tener acceso por su alto costo”, explica Juanita.

Desde su creación, la Fundación ‘Salomé salva una vida’ trabaja para encontrar soluciones y así prevenirla a tiempo. Por esto hace un acompañamiento a las jornadas de vacunación para “con nuestro testimonio movilizar a las familias a adquirir su vacuna y así prevenir el riesgo al que están expuestos nuestros hijos”, puntualiza.

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Publicado por: LUISA FERNANDA RUIZ

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