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Lunes 26 de julio de 2010 - 10:00 AM

Mi hijo tiene novia y

Que su hijo o hija le comparta la gran noticia de que tiene novio o novia, no debe ser motivo de preocupación. Se constituye en una alerta, en la demostración de que es una persona que tiene otros objetivos en la vida, que quiere construir su camino y más aún es la prueba de fuego para usted como padre con su formación.

Publicado por: LUCY J. BUENO CALDERÓN / lbueno@vanguardia.com

Los tiempos han cambiado, ya no se requiere del consentimiento de los padres, la aceptación de la familia, que la 'dote' sea aprobada, verse a escondidas,  estar acompañado de un adulto para recibir la visita e innumerables situaciones que marcan el cambio.

Dejar de verlos como niños y que asuman una responsabilidad frente a llevar una relación, asumir las decisiones con sus pros y contras, y el permitirle ilusionarse con 'ese nuevo amor', es una posición madura y responsable por parte de los padres.

Existen dos opciones: confiar en sus hijos y acompañarlos en este proceso haciendo énfasis en aspectos a tener en cuenta como el amor, el respeto a la vida, seriedad, la fidelidad, sinceridad y la autoestima.

O el dejarlos vivir a plenitud su nueva etapa, sin normas ni lineamientos a seguir, permisivos con relaciones sexuales desenfrenadas, indiferente a lo que piensan o a como actúan.

Es un tema en el que nadie tiene la última palabra, puesto que cada familia tiene su dinámica y estructura, es cuestión de compromiso, decisión y sabiduría.

No prohibir

El noviazgo en la adolescencia no se debe prohibir, ya que es una parte del desarrollo humano en la que se define la sexualidad, dice Adelaida Rojas García, directora del Centro de Investigación y Servicios Psicológicos Integrales de la Facultad de Ciencias de la Conducta de la Universidad Autónoma del Estado de México.

Desde el punto de vista de la sicología el noviazgo no debe ser prohibido, pero sí tiene que ser orientado por los padres en cuestiones de educación sexual.

Recomendaciones para un noviazgo saludable:

Esperar el momento oportuno.

Querer a alguien por lo que es, no por lo que se quiere que sea.

El noviazgo no es igual a sexo. Muchos creen que se aman porque se entienden sexualmente.

No sea posesivo, permítale libertad a su pareja.

Deje que los sentimientos fluyan con detalles, salidas o en el compartir.

Aprenda a escuchar.

Disponga de momentos para el diálogo.

Eche mano del buen humor.

Comportamiento:

Piensa frecuentemente en la otra persona.

Quiere a todo momento verlo, estar con él y conversar.

Busca agradarlo.

Se convierte en prioridad prepararse para el encuentro.

Se descuidan cosas importantes.

Emociones intensas al ver al ‘novio’.

Busca ser su apoyo y escudero.

Ventajas del noviazgo

Ayuda a relacionarse con los demás.

A conocer mutuamente el carácter, sentimientos, gustos, aficiones e ideales.

Evita el individualismo.

Promueve la generosidad, la confianza y la honestidad.

Estimula la reflexión y la responsabilidad.

Incentiva la habilidad para resolver situaciones.

Permite seleccionar lo que es bueno para sí mismo.

Prueba la autoestima.

Demuestra madurez y sensatez.

Enseña a ser tolerante y comprensivo.

Etapas del noviazgo

Atracción y encantamiento.

Amistad. Se empiezan a vivir sentimientos de cercanía y se definen las normas y alcances de la relación.

Noviazgo. Se reconoce que hay atracción y se inicia una relación más cercana.

Verdadero amor. Si después de un tiempo de tratarse y conocer lo que le gusta y disgusta de la otra persona sigue sintiendo ese amor que le permite dar lo mejor de si para agradar al otro.

 

LA VOZ DEL EXPERTO

María Piedad Puerta

Psicóloga - Docente Investigadora IMF

Universidad Pontificia Bolivariana, Medellín

¿Cuál es la finalidad del noviazgo?

Es la ocasión que tienen las parejas para descubrir quién es cada uno, sus fortalezas y debilidades, sus habilidades para comunicarse y relacionarse, para enfrentar retos y proyectarse para el futuro.

Descubre la capacidad de tolerancia al fracaso, para asumir responsabilidades, para afrontar situaciones y manejar sus emociones.

Es la oportunidad para descubrir la sexualidad como lenguaje del cuerpo, más allá de las sensaciones de la piel y de las emociones. Ofrece la posibilidad de un proyecto de vida en común y que las familias interactúen y se conviertan en apoyo para esta nueva pareja.

¿Cuál es la tarea de los padres cuando sus hijos inician la etapa del noviazgo?

La tarea esencial es la de educar a sus hijos en cada una de las etapas de su desarrollo, acompañarlos en cada momento de su vida y orientarlos cada vez que sea necesario, lo que conlleva dar testimonio de todo lo que quiere que aprendan, instituir normas claras y firmes con respecto a las actitudes y comportamientos que esperan de ellos.

En cuanto al noviazgo, es fundamental que den testimonio como pareja, si lo que buscan es que sus hijos aprendan a elegir una pareja con la que puedan compartir en condiciones de respeto, justicia y amor, vivir la experiencia de un amor solidario y generoso, y construir una experiencia de sexualidad sana y madura.

 

Ernesto Nova Pinzón

Psicólogo

Universidad Pontificia Bolivariana

¿Deben los padres abordar con sus hijos el tema del noviazgo?

Es importante abordar este tema con los hijos incluso antes de que se presente. Hablar de qué es y cómo debe ser la relación con la otra persona, estableciendo reglas claras que deben cumplirse.

Acordar a qué edad es bueno comenzar un noviazgo, cuál el comportamiento apropiado y por qué la importancia del respeto, la sinceridad y la responsabilidad. Exponer las dificultades que acarrea el iniciar una vida sexual prematura. Igualmente, de las problemáticas relacionadas con el alcohol, el uso de drogas y la vida emocional como el manejo de los celos.

Aquí es importante que los padres insistan en lo que esperan de ellos, sus metas y cómo lograrlo, y hasta de qué manera puede influir una relación no planeada y en la que se le da paso a la improvisación.

¿Cómo deben asumir estas relaciones?

Los padres de familia tienen el derecho y la obligación de aconsejar y guiar a sus hijos. Educarlos en que el noviazgo es aprender a aceptarse a uno mismo y a la otra persona con virtudes y defectos, y sobrellevar las situaciones adversas que se presentan en el día a día.

Con el noviazgo se comienzan a utilizar formas efectivas de comunicación y de aprender a ver las cosas de diferentes maneras antes de formalizar la relación o al llegar al matrimonio.

Publicado por: LUCY J. BUENO CALDERÓN / lbueno@vanguardia.com

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