lunes 13 de mayo de 2019 - 4:00 PM

10 cosas por las que los santandereanos se sienten orgullosos

El coraje comunero, la hormiga culona, la guabina, el Cañón de Chicamocha, el dígame con la infaltable ‘manoteada’, y el bocadillo veleño, son solo algunas de las cosas que hacen sentir orgullos a los santanderanos.
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Crecer corriendo por las lomas de San Gil, aguantar el calor de Barracabermeja, pasar un fin de semana donde los ‘patiamarillos’, comer una oblea en la capital más dulce del país, hacer una parada en la mirador del Cañón del Chicamocha, comer hormigas culonas a diestra y siniestra, o un vuelo en parapente son algunas de las cosas que más rememoran los santandereanos.

A propósito del Festival de la Santandereanidad, que se celebra del 4 al 13 de mayo, aquí le contamos 10 razones que nos hacen sentir orgullosos de haber nacido en Santander.

En este festival que reúne identidad, cultura, alegría y tradición de los 87 municipios y las 7 provincias del Departamento en homenaje a todos los santandereanos, seguro conoce más razones para sentirse orgulloso. Cuéntenos cuáles.

1. La gastronomía

No es un secreto que la cocina santandereana, con años de tradición, es tan nutrida en sabores como en herencia cultural. Hace del departamento un destino gastronómico.

La comida típica santandereana es de las más nombradas en el país, no solo por su variedad sino porque además, en la región se consume lo que se cultiva. Para algunos las hormigas culonas, el cabrito, la pepitoria y el mute santandereano figuran como los platos más representativos.

El orgullo santandereano es el ingrediente que no falta en cada plato, por eso, cuando un turista llega a Santander no puede irse sin desayunar con una arepa de maíz; almorzar con un mute, yuca y ají; merendar hormigas culonas o arepa de chocolo. Quien llega a Santander da testimonio de que se le recibe con un ¡dígame!, acompañado de un plato de comida preparado con tesón.

2. Cañon de Chicamocha

En Santander está el segundo cañón más grande del mundo, con más de 108.000 hectáreas. El cañón, que hace más de 40 millones de años fue una caverna y albergó animales marinos de los que aún se hallan restos, estuvo nominado a ser una de las Siete Maravillas Naturales del Mundo. Ahora, podría ser declarado ‘Patrimonio de la humanidad’.

Lea también: El Cañón del Chicamocha sería ‘Patrimonio de la Humanidad

En medio de sus dos kilómetros de profundidad y 227 kilómetros de largo, se concentra la historia, la cultura, y el tesón de los santandereanos. La caída natural del río Chicamocha, que adorna sus montañas, es sin lugar a dudas, un paraje natural enigmático.

Sus ‘ritmos telúricos’, que lo convierten en uno de los lugares más sísmicos del mundo, serían los culpables de abrir la tierra para mostrar ese lugar, que desde hace tiempo es otra razón por la que los santandereanos se sienten orgullosos.

- Localización: está ubicado a 54 kilómetros de Bucaramanga, capital del departamento de Santander, entre Aratoca y Piedecuesta.

- Clima: la temperatura oscila entre los 25º y los 30º centígrados.

- Población aledaña: Aratoca y Piedecuesta.

- Fauna: iguanas, armadillos, tinajos, zarigüeyas, tigrillos, osos hormigueros, perdices, pájaros carpinteros, águilas blancas, y una familia de monos aulladores.

3. El pueblo más bonito de Colombia

Barichara es encanto arquitectónico, 232 kilómetros inundados de tierra amarilla, calles coloniales, casas, parques, centros religiosos construidos en piedra, y patrimonio cultural. Barichara es el pueblo más bonito de Colombia.

Hace parte de la Ruta comunera, conformada por 24 municipios más, que pretende que santandereanos y turistas revivan la historia con un recorrido por esos referentes en los movimientos independentistas.

A diferencia de la modernidad de la capital santandereana, Barichara aún conserva sus raíces coloniales que lo elevan por su incomparable belleza. Sus casas aún cuentan con orgullo la historia de los talladores que moldearon roca a roca las calles del pueblo.

Las fotografías con el tono ocre que reina en las calles de piedra, las fachadas de tapia pisada, las tejas de barro y los balcones de madera, lo convierten en la excusa perfecta para visitar Santander. Incluso, en una de las razones por las que el departamento sobresale en el top 10 de los lugares para visitar, según Google.

4. Santurbán

Muchos santandereanos lo describen como el santuario de vida, un lugar frágil que merece respeto y cuidado. Lo cierto es que ofrece una conexión única con el aura natural que desprende el agua, los frailejones, la niebla y la vida silvestre de este paraje natural.

El Páramo de Santurbán es uno de los complejos lagunares más importantes para el país, dado que abastece, aproximadamente, 48 municipios. Es el páramo que ha movilizado a todo un departamento para exigir protección del territorio.

Aunque solo el 28 % del páramo pertenece a Santander, el otro 72 % a Norte de Santander, es una de las razones por la que los santandereanos se sienten orgullosos. La riqueza del área, sus paisajes de pajonales de rocas sólidas que bordean el complejo de lagunas, la variedad de especies de fauna y flora motivan a los santandereanos a visitarlo y exigir su preservación.

5. Socorro

De acuerdo con los socorranos, allí ocurrió el primer grito de independencia en el país. Es la cuna de la independencia latinoamericana.

Pensar en Socorro es recordar la rebeldía y la fuerza de los comuneros. Es recordar el orgullo de los próceres: Manuela Beltrán, Antonia Santos, y Juan Francisco Berbebo, quien no solo regalaron al departamento la herencia de un movimiento independentista, sino también del trabajo manofacturero.

Alrededor de la Iglesia de Nuestra Señora del Socorro con una arquitectura sencilla, se realzan las técnicas de construcción tradicionales que se asemejan al paisaje montañoso de la región andina.

6. Siempre adelante, ni un paso atrás

El carácter, las costumbres, el tono fuerte y la mano lista para acompañar cualquier frase, han convertido a los santandereanos en protagonistas de sus historias a lo largo y ancho del país.

La disposición y gallardía, proveniente de herencia Guane, los hace inconfundibles. En muchos lugares se han ganado el título de ‘los más bravos’, pero eso no le resta lo trabajadores, frenteros y echaos pa’lante.

Lo maravilloso de las mujeres santanderenas también es motivo de orgullo. La sencillez, dulzura, inteligencia y berraquera, encaran su carácter en cualquier labor que emprenden. Son mujeres aguerridas, con iniciativa, comprometidas, y con ejemplar independencia. Se le miden a todo con entereza y generosidad. El vigor para afrontar la vida, que en ocasiones se confunde con mal genio, es que el que les ha permitido fortalecer las familias santandereanas.

Son innumerables los estereotipos, las historias y chistes que se han construidos al rededor de los santandereanos, pero que han afrontado con humor y orgullo.

7. Campesina santandereana

Desde “Campesina santadereana, eres mi flor de romero”, y hasta “Que los mantenga su madre patria. Su reverenda madre”, las letras de la música santandereana han contado las historias de sus habitantes.

Unas folclóricas, otras más trágicas, algunas con tinte de poema, y otras pa’ bailar con guabina; todas han hecho parte de las ferias y fiestas del departamento, de los festivales, de las celebraciones familiares, o de los fines de semana en una finca lejos de casa. Todas representan la santanderianidad.

8. Luis Carlos Galán Sarmiento

Es uno de los personajes insignia de Santander y el país. Y en Bucaramanga se recuerda su nombre como el de un gran líder político santandereano, asesinado en 1989. Fue testigo de eventos culturales, y motivó innumerables manifestaciones públicas y civiles, parecidas a las que ahora se celebran en el lugar que hace homenaje a su nombre.

Ahora, hay una plaza en su nombre en el centro de la capital. Una plaza que ha sido testigo de eventos como: el Festival de Colonias de la Feria Bonita; la ‘Marcha por la U’, que ocurrió el 10 de octubre de 2018 en las calles de la ciudad y desembocó allí; de la ‘velatón’ a la que se unieron ciudadanos, y policías en rechazo al atentado con carro bomba en la Escuela General Santander; y la gran marcha en defensa del Páramo de Santurbán que reunió más de 50 mil personas.

9. ¡No estoy peleando, yo hablo así!

Suelen decir que los santandereanos hablan feo, que suenan como si estuvieran peleando, que ninguna expresión es sutil y que cualquier intento de pronunciar algo con ternura, sonará exótico. Probablemente sucede, pero los santandereanos no tienen problema con eso, ¡les encanta!

Las referencias de los foráneos siempre van acompañadas del “mano” o “qué joda tan arrecha”, dado que son las más utilizadas. Sin embargo, de este dialecto hay mucho repertorio.

10. Cóndor

En el páramo del Almorzadero, reserva natural de García Rovira, es común ver estos ‘mensajeros del sol’.

El 30 % de la población de esta ave insignia de Santander y Colombia, vive en García Rovira. Y es allí, en Cerrito, donde han dedicado un proyecto a protegerlos y hacerlos visibles.

Curiosidades de los cóndores:

- Tienen solo una pareja durante su vida.

- Pueden llegar a vivir hasta 75 años.

- Ponen un huevo cada dos años.

- Comen cerca de un kilo y medio durante cada comida.

- Pueden silbar aunque no tienen cuerdas vocales.

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