Miguel Jaimes, con sus 19 años de edad, cursa segundo semestre de administración de empresas en una de las instituciones de la ciudad y además se encuentra dentro de los dos de cada cinco universitarios que simultáneamente a sus estudios realiza alguna actividad económica.
Publicado por: Erika Juliana Martínez
Así es. Desde que inició su carrera, Miguel vio la necesidad de buscar una fuente de ingresos que no fuera su mamá. Aunque duró algo más de un mes pensando qué hacer, la idea de negocio por fin llegó. Los brownies y los minutos de celular fueron las alternativas más viables para él. 'Vender minutos es algo rentable, sólo hay que saberlos manejar. Conocí unos amigos que me enseñaron cómo hacer y me ayudaron a conseguir los planes para poder ganarle. Los brownies los escogí porque los consigo baratos y se venden bien', manifestó. En un día, Miguel puede ganar hasta $30.000 con sus celulares y $10.000 con sus 'deliciosos brownies'. Sin embargo, confiesa que las ganancias varían pues algunos días el horario de sus clases le impide dedicarle más tiempo a sus negocios. Además, 'tengo que dejar espacio para trabajos o estudiar para parciales. No soy el mejor pero sí mantengo un buen promedio', recalcó.De sus ganancias, además de apartar lo de sus buses y fotocopias, Miguel asegura que nunca olvida dejar una cuota para ayudarle a su mamá. Hay varias opciones de rebusque De acuerdo con estudios realizados por el Consejo Municipal de Juventudes, el rebusque en esta población varía según el género, la motivación que tengan y hasta el estrato. Es así como mientras en los niveles 1, 2 y 3 descubrieron que la mayoría de jóvenes prefiere vender minutos, hacer manillas, cantar en buses o en bares, los de estrato más alto se inclinan por ser meseros en bares o casinos y laborar en almacenes de ropa.Aportar económicamente en su hogar, pagarse los estudios universitarios, no depender de sus padres y tener para sus propios gastos y gustos, son las principales razones que llevan a que los jóvenes realicen todo tipo de actividades con el fin de ganar dinero extra. Las ofertas laborales de medio tiempo o en horario nocturno, las microempresas, ventas por catálogo y originales ideas que dependen más de los talentos de cada quien, hacen parte de las opciones de rebusque preferidas o más utilizadas por los bachilleres, universitarios y hasta profesionales bumangueses. Sin embargo no son las únicas, también existen otras alternativas que a pesar de su informalidad o ilegalidad no dejan de ser lucrativas, por eso, nunca falta el joven que venda brownies, chocolates o dulces, sin contar quienes les hacen trabajos a los vagos de los colegios y universidades o al que se le ocurre organizar rifas. Sea lo que sea, para ellos lo importante es hacer algo que les ayude a obtener ingresos.
¿Edad para tener empresa?Aunque algunos jóvenes logran trabajar y estudiar al mismo tiempo, existen otros que no tienen las mismas oportunidades y por una opción tienen que sacrificar otra. Con sólo 18 años, Ruth Osorio puede decir con orgullo: tengo mi propio negocio. Así es, desde hace un año hizo realidad el sueño de tener un ingreso fijo, manejar sus propios horarios y ser su propia jefe. Asegura que desde los 15 años trabajaba en temporada o los fines de semana para tener lo que necesitaba, por eso, tener su negocio de productos cosméticos es todo un logro para ella. 'Yo he trabajado en otros lados y fui empleada bastante tiempo pero con lucha conseguí sacar adelante esta idea. Esto es difícil porque requiere de tiempo y paciencia pues pocas personas lo apoyan a uno por la falta de respaldo financiero que tiene uno como joven pero las cosas se han dado', manifestó. Pese a la felicidad de tener su negocio, Ruth expresó que tuvo que sacrificar sus estudios universitarios debido al tiempo que le demandaba su local. 'Al principio las ganancias no me daban para pagar mi semestre, además, debía dedicarle bastante tiempo para poder acreditar esta idea. Dejé de estudiar por eso y aunque mis papás se interponen un poco a la idea de parar mi carrera universitaria, sé que en uno o dos años seguiré con mi trabajo y podré estudiar mercadeo', concluyó. Ruth no tiene la obligación de aportar en su hogar y asegura que en realidad sus gastos son pocos pero esta nueva etapa en su vida le ha enseñado algo muy importante: la madurez y responsabilidad. LISTADe acuerdo con María Eugenia Jaramillo, funcionaria del Ministerio de la Protección Social, los menores que deseen realizar cualquier trabajo deben tener en cuenta lo siguiente.1 Los menores de edad deben pedir permiso ante el Ministerio de la Protección Social que debe estar firmado por los padres y en el que el empleador especifique la ocupación que desempañará. 2 Entre los 15 y 16 años sólo puede trabajar 6 horas diarias. 3 Si tiene más de 16 años, puede laborar hasta 8 horas pero no en horario nocturno. 4 Debe tener su respectivo NIT. 5 Tiene derecho a salario mínimo legal.6 Así no tengan contrato físico, el empleador debe afiliarlos al sistema de salud y pensiones. 7 Tiene derecho a prestaciones sociales por el tiempo que labore, al igual que como sucede con un mayor de edad.VOCES DE LOS EXPERTOSCamilo Galvis. Presidente del Consejo Municipal de Juventudes. 'Mostramos que con la educación hay mayor oportunidad de trabajo. Estamos tratando de encontrar salidas y más oportunidades de empleo que es una de las principales necesidades de la juventud. El otro año esperamos capacitar a unos 200 jóvenes en lenguajes de señas pues además de ser algo que muy pocas personas saben hacer, sirve para que los jóvenes tengan más oportunidades al momento de buscar empleo. También queremos hacer un gremio de jóvenes para que se capaciten como guías turísticos. Puedo afirmar que uno de los problemas de los jóvenes es que tienen la mentalidad de terminar de estudiar y salir a buscar empleo, no tienen un espíritu de empresarios. Teniendo en cuenta esto, queremos es impulsar a que la juventud sea empleadora y no empleada. Para hacer eso debemos cambiar la mentalidad pues tenemos temor a realizar y arriesgarnos a hacer las cosas. Sin embargo, si lo que quieren es conseguir empleo, comparado con otros años, ahora se les está dando oportunidades, las empresas están buscando la dinámica juvenil y sus ideas'. Lina Camargo. Coordinadora del proyecto Andi del Futuro. 'Si se compara con años anteriores vemos que todavía seguimos siendo una cultura dependiente a ser empleado. Pero no se desconoce que se están dando cambios pues algunos jóvenes ya están empezando a pensar en ser sus propios jefes. Sin duda, ser emprendedor es algo riesgoso, no todos están hechos para eso pero sí es bueno que se empiecen a dar esos pasos. Si bien existen jóvenes con ideas de empresa siendo estudiantes, a veces la idea se queda en la informalidad y lo que se debe buscar es que todos hagamos parte de una economía formal, además, muchos lo hacen sólo por tener un ingreso adicional al de sus padres o para tener cierta independencia económica pero después eso se queda ahí y no progresa.Creo que falta el empujón para que ellos, ese es el salto que falta, es la brecha del emprendimiento que pocos atraviesan porque no se busca una proyección a futuro'.










