Casi diez años han pasado desde que se inició la llamada renovación de la carrera 33, que se ejecutó en su primera fase durante la administración de Néstor Iván Moreno Rojas, y a pesar de la promesa que se hizo en su momento de recuperar este corredor vial, otra es la realidad que se vive actualmente.

Publicado por: JUAN CARLOS CHÍO
La invasión del espacio público, la escasez de parqueaderos, los trancones que se presentan, especialmente en Cabecera del Llano, la falta de señalización para los peatones en ciertas zonas, los separadores en mal estado, el desaseo y sobre todo la inseguridad que, según los transeúntes, ha aumentado en los últimos años, son algunas de las quejas que tiene la comunidad.
Frente al tema de la movilidad, algunos incluso han llegado a proponer la ampliación a un tercer carril, mientras que otros dudan que con la entrada de Metrolínea y la salida de gran parte de los buses convencionales en menos de un mes se pueda resolver este problema.
Voz de un experto
Alejandro Murillo
Urbanista
A pesar de las peticiones de varios conductores y bumangueses de la necesidad de un tercer carril para la carrera 33, el urbanista Alejandro Murillo, integrante del Colectivo Interdisciplinario de Temas Urbanos, indicó que esta propuesta no sería viable en estos momentos.
“Si se le vuelve a dar prelación a los vehículos, prácticamente no va a haber espacio para los peatones, no hay por dónde hacer ese tercer carril”, dijo de manera enfática el arquitecto, quien invitó a las autoridades a hacer una reflexión tranquila y seria, antes de tomar una decisión que puede costar miles de millones de pesos.
“Sí, evidentemente hay problemas de movilidad, pero es que eso es en gran parte fruto de la falta de cultura ciudadana, pues la gente parquea donde le da la gana, recoge pasajeros donde no debe o invade el espacio público. Hay otras soluciones que nos pueden ayudar a mejorar el tráfico en la carrera 33 como un mayor control de parte de las autoridades”.
A un mes de Metrolínea
Si todo sale como está previsto, en menos de un mes estará operando Metrolínea por la carrera 33 y buena parte de los buses que están congestionando esta arteria vial saldrán de circulación.
No obstante, para el presidente de la Sociedad Santandereana de Ingenieros, Florentino Rodríguez Pinzón, hay preocupación en su gremio por las dificultades que se puedan presentar con los buses padrones en las “estrechas calzadas” de la carrera 33.
Rodríguez Pinzón indicó que con la recuperación de esta vía “se redujeron los perfiles viales de los carriles y los buses padrones son mucho más anchos que los buses convencionales… si a esto le sumamos el estado de la malla vial, la verdad no creo que la 33 esté preparada para recibir al Sitm, yo identifico una evidente contradicción y problemas en la planeación”.














