Así lo determinó la Secretaría de Gobierno del municipio y los vendedores informales luego de sostener una reunión este jueves en la que discutieron sobre las posibles soluciones al problema de invasión del espacio público en el centro de Bucaramanga.

Publicado por: Leidys Márquez, VANGUARDIA LIBERAL
Los más de 8 mil vendedores exigen radicalmente “el derecho al trabajo”, explicó a Vanguardia.com el representante del sindicato afiliado a la CUT, Nelson Álvarez. A la par las autoridades esperan llegar a un acuerdo de reubicación que beneficie a los ciudadanos que transitan las calles y a los vendedores que las ocupan con mercancía.
Los comerciantes se negaron a abandonar las vías donde se ubican actualmente y aunque las autoridades accedieron parcialmente a esa petición, se establecieron algunas condiciones que deberán regir de forma inmediata:
1. El uso de sombrillas en los puestos de trabajo de los vendedores informales será permitido sólo de 11:30 a 12:30 del mediodía.
2. La Policía está autorizada para decomisar cualquier tipo de artículos encontrados en la calzada, espacio exclusivo para el tránsito de los ciudadanos.
3. El aseo del sitio de trabajo es indispensable y sancionable en caso de no cumplirse.
4. El espacio permitido para cada vendedor será de 1,20 x 80 cm, sin posibilidad de ocupar más.
5. La venta de licor estará completamente prohibida.
Según el secretario de Gobierno, Fernando Serrano, urge el cumplimiento de estas medidas, así como la reubicación de los comerciantes.
Los vendedores informales también exigen espacios de concertación donde se escuchen las propuestas de mejoramiento que tienen para exponer a las autoridades.












