Desde el pasado martes, decenas de conductores informales del área metropolitana se congregan en la antigua estación de buses del barrio Kennedy, en el norte de Bucaramanga, con el fin de exigir a las autoridades “mayor respeto por su trabajo”.

Publicado por: ÍNGRID P. ALBIS PÉREZ
Sin embargo, esta situación empieza a tornarse aún más complicada, tras conocerse que algunos taxistas, luego de la protesta que el gremio adelantó el lunes, han sido objeto de amenazas en algunos barrios del norte y de la comuna Morrorrico a donde, incluso, muchos de ellos han tenido que negarse a prestar el servicio.
Pues, recordemos que una de las exigencias que el gremio amarillo mencionaba era la de combatir la ‘piratería’ tanto en los barrios como en las plazas de mercado.
Controles
La Dirección de Tránsito de Bucaramanga, en algunas ocasiones con el apoyo de la Policía Metropolitana, viene ejecutando desde hace un par de semanas atrás una serie de operativos contra este servicio ilegal, de las que han quedado más de 150 inmovilizaciones de vehículos.
Precisamente ayer, durante el desarrollo de algunos de los controles, en horas de la mañana, fueron retenidos 13 automotores en el sector de Morrorrico por transporte informal.
Aunque el balance arrojado por los operativos anti piratería es satisfactorio, lo cierto es que detrás de esto se han generado inconformismos que han dejado ver una situación peligrosa en el norte de la ciudad.
Taxistas
Frente a esto Vanguardia Liberal consultó con Carlos Julio Díaz, vocero de los taxistas, quien sostuvo que ya tiene conocimiento de varias amenazas y agresiones que le han hecho a sus compañeros. Estas, según Díaz, estarían relacionadas con atracos, daños a vehículos y atentados contra la integridad física.
Por otra parte, Campo Elías Gómez, presidente de la Asociación de Taxistas de Santander, sostuvo: “Nosotros no podemos entrar a ese juego… Ellos (los ‘piratas’) quieren que no volvamos al norte, pero nosotros por ley sí podemos. Hacemos un llamado a las autoridades para que nos brinden mayor seguridad y no podemos permitir que por falta de autoridad ellos tomen el control en ciertas zonas y nos nieguen el derecho a prestar un servicio público”.
Incluso, Gómez informó que para mañana se llevará a cabo una reunión con algunos empresarios para tratar dicho tema.
Ilegales
Por su parte, Omar Carreño, presidente de la Asociación de Transportadores Municipales, la cual que reúne a varios informales, dijo que en ningún momento se han lanzado ofensas y amenazas contra los taxistas: “Lo único que queremos es que el gobierno municipal no nos maltrate, no nos quite los carros...”.
“Estamos haciendo empalmes para organizar una protesta pacífica la próxima semana; si dado el caso el alcalde no nos atiende y no llegamos a un acuerdo, todos saldremos el martes a partir de las 6.30 de la mañana con nuestras familias a exigir nuestros derechos”.
De acuerdo con Carreño, son cerca de 1.450 conductores de transporte informal, quienes están distribuidos en las zonas de Morrorrico, Centroabastos, Norte y Sur.
No obstante, agregó que los integrantes de la Asociación están dispuestos a legalizarse, teniendo en cuenta las determinaciones tomadas en conjunto con el mandatario local.
Ganancias diarias
De acuerdo con los conductores estas son sus ganancias diarias.
$32.000 gana un conductor de bus de transporte convencional.
$35.000 gana un conductor de taxi en el área metropolitana.
$40.000 gana un conductor de vehículo de transporte informal.
¿Cuál es su opinión frente a la situación que afronta el servicio de transporte en el norte de la ciudad?
Gerardo Hernández Barajas
Comandante de la Dirección de Tránsito de Bucaramanga
“Ellos quieren legalizar lo ilegal… Y nosotros lo único que hacemos es cumplir con lo que está estipulado en las normas, lamentablemente estas personas están ejerciendo laborales que en el Código Nacional de Tránsito está estipulado como una infracción.
Es competencia de algunos entes ejecutar proyectos que brinden un mejor servicio en los sectores que así lo requieran, como es el Norte”.
Jaime Rodríguez Ballesteros
Gerente de Metrolínea
“La entrada del Sitm al norte se tenía programada para dentro de un año aproximadamente, pero nosotros estamos haciendo todo lo posible para que se puede llevar a cabo en un periodo no mayor a seis meses.
Pienso que lo que se está viviendo en estos momentos en el Kennedy es un problema momentáneo. Y, estoy seguro de que el transporte informal es un problema más que todo social, aunque este irá desapareciendo con la entrada del transporte organizado al sector”.
Consuelo Ordóñez de Rincón
Directora del Área Metropolitana de Bucaramanga
“Indudablemente, el norte está desatendido con respecto a la prestación del servicio público urbano pero desde hace unos días atrás estamos revisando esa situación y buscando alternativas para ofrecerles las mejores condiciones que esto requiere.
El estudio determinará qué tipo de transporte, cuáles son las rutas y qué es lo más viable financieramente para que el servicio público se ajuste correctamente a las necesidades de los usuarios”.










