Bucaramanga
Sábado 24 de marzo de 2012 - 12:00 AM

¿Cómo los adolescentes violan el ‘toque de queda’?

A pesar de que el pasado 2 de marzo, mediante el Decreto 003, quedó prohibida la circulación de menores de edad por calles, andenes y lugares públicos sin la compañía de sus padres o un adulto responsable en el horario de 11:00 p.m. a 5:00 a.m., los adolescentes han buscado otras medidas para departir con sus grupos de amigos y evitar ser sorprendidos por las autoridades.

Falsificando documentos de identidad, trasladándose a fincas, ingresando a establecimientos que operan con la modalidad de ‘Club social’, incluso permaneciendo en las calles y parques, los menores de edad están violando el ‘toque de queda’. (Foto: Archivo/VANGUARDIA LIBERAL)
Falsificando documentos de identidad, trasladándose a fincas, ingresando a establecimientos que operan con la modalidad de ‘Club social’, incluso permaneciendo en las calles y parques, los menores de edad están violando el ‘toque de queda’. (Foto: Archivo/VANGUARDIA LIBERAL)

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Publicado por: SONIA R. GAMBOA VEGA

*Steven, un menor de 17 años, contó a este diario que él es uno de tantos adolescentes que tiene una falsa contraseña de cédula en trámite, para poder ingresar sin inconveniente a discotecas o tabernas.
“Para entrar a los sitios de ‘cuadra picha’ es fácil, dependiendo de cómo uno vaya vestido y de la gente con la que uno vaya”, afirmó.
Según este menor, vistiéndose con atuendos que lo hagan ver mayor de edad ha logrado que las personas de seguridad de algunos establecimientos no le pidan documento de identificación y en caso de que le exijan mostrar cédula, él les enseña una contraseña falsa.
“Es mejor salir con amigos que sean mayores de edad, pues uno se camufla entre ellos y no ponen problema para entrar ni para consumir licor. Además, es importante que los amigos de uno lleven carro por si toca arrancar rápido si se llega a presentar algún problema”, señaló.

Evaden la autoridad
Por otro lado, Steven dijo que “tanto los viernes como los sábados suelo estar en la calle hasta las 4:30 de la mañana.  También a veces uno va a discotecas fuera de la ciudad, a fincas o apartamentos y es mejor porque uno consume alcohol sin ningún control”.
Y es que hay muchos padres de familia que actúan de manera irresponsable permitiendo, incluso prefiriendo, que sus hijos consuman alcohol en sus casas y no en la calle.
Así lo mencionó Mauricio Castrillón, experto en el trabajo con adolescentes y terapeuta en programación paralingüística, al afirmar que “los menores se quedan a dormir en casas de amigos donde no hay papás o donde sus papás son demasiado permisivos, dejando incluso que se emborrachen dentro del hogar”.
En este sentido, los menores no sólo evaden ser sorprendidos en la calle por la Policía, sino que aprovechan la poca autoridad que al parecer tienen sus padres sobre ellos.

Un trabajo articulado
No obstante, la Policía de Infancia y Adolescencia, con el apoyo de los Bomberos y la Alcaldía, viene realizando operativos nocturnos en diferentes sectores de Bucaramanga, para recoger a aquellos menores que no cumplen la norma del ‘toque de queda’.
Según la teniente Alejandra Pérez Arango, jefe del grupo protección a la infancia y adolescencia, el pasado fin de semana fueron sorprendidos en las calles de Bucaramanga 93 menores, de los cuales uno fue judicializado por el delito de tráfico, porte y fabricación de estupefacientes.
Asimismo 15 personas que no portaban documento de identificación y que daban una apariencia de ser menores de edad fueron también trasladadas a la comisaría, donde posteriormente sus familiares les llevaron sus cédulas de ciudadanía.
Pérez Arango instó a la comunidad a informar a las autoridades cuando vean menores en las calles durante las horas establecidas como ‘toque de queda’.
Por su parte, el secretario del interior, René Garzón Martínez, señaló que también se trabajará de la mano con la Registraduría para evitar que los adolescentes ‘burlen’ a las autoridades con el uso de contraseñas falsas.
*Nombre alterado

Otro negocio
Algunos establecimientos que operaban como ‘clubes sociales’ y que han sido sellados por las autoridades no escatiman ningún esfuerzo para continuar generando ingresos.
La medida que han adoptado es contratar buses y recoger a los menores de edad en algunos puntos de la ciudad y trasladarlos a fincas o establecimientos en la vía a Morrorrico.
Así lo han denunciado algunos residentes de sectores como El Prado y Cabecera, a quienes les constan estas prácticas.
Por su parte, el secretario del interior instó a los empresarios a tomar conciencia del detrimento social que están acusando al acudir a ese tipo de estrategias para obtener recursos adicionales.

Inspecciones de la secretaría de salud y ambiente
Si bien es cierto que a los establecimientos que actúan con la modalidad de ‘Club social’ la Policía no puede ingresar sin previo aviso, para la Secretaría de salud y ambiente esto sí está permitido.
Sin embargo, la actuación de este organismo municipal tiene que ver únicamente con problemas de contaminación auditiva o violación de las medidas higiénico sanitarias.
Según Claudia Amaya Ayala, secretaria de salud, en lo corrido del 2012 se han visitado 164 establecimientos y se han abierto procesos a 48 que no han cumplido las normas higiénico-sanitarias.

Algunos establecimientos también evaden a las autoridades
Hay establecimientos que utilizan la modalidad de ‘Club social’ para impedir que las autoridades ingresen y descubran que adentro se agrupan menores de edad a consumir licor y sustancias alucinógenas.
Así lo han denunciado a esta Redacción residentes de algunos sectores de Cabecera, quienes también han señalado que los menores usualmente portan armas blancas y protagonizan riñas todos los fines de semana, causando inseguridad en la zona.
Al respecto, el secretario del interior, René Garzón Martínez, señaló que “ya le dimos a conocer esta problemática a la Gobernación, pues es allí donde los representantes legales de los sitios se dirigen a solicitar el permiso de actuar como clubes sociales”.

Con esta imagen un vecino denuncia cómo algunos establecimientos de la carrera 33, entre calles 34 y 36, venden licor a menores de edad. (Foto: Suministrada / VANGUARDIA LIBERAL)
Con esta imagen un vecino denuncia cómo algunos establecimientos de la carrera 33, entre calles 34 y 36, venden licor a menores de edad. (Foto: Suministrada / VANGUARDIA LIBERAL)

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Publicado por: SONIA R. GAMBOA VEGA

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