¿Qué tenía que ver el chocolate con un ciclopaseo nocturno? Si analizamos bien, tanto el chocolate en bola como la bicicleta pueden rodar por su forma geométrica.

Publicado por: EUCLIDES ARDILA RUEDA
Además, ese alimento siempre ha sido una fuente energética; excelente para que los ciclistas recuperen energías en la mitad de la ruta.
Así las cosas, podemos afirmar que anoche, tanto la cicla como el chocolate, fueron los símbolos de dos singulares ‘movimientos’ que buscan cambios en nuestra ciudad.
Por un lado estaba la ‘gesta’ de las mujeres labriegas, quienes volvieron a las recetas tradicionales y elaboraron chocolates orgánicos. Ellas promovieron el derecho al alimento sano y al consumo de los mercados locales.
Y a la par con estas mujeres observamos la ‘revolución’ de los ciclistas, quienes lideraron una cultura en movimiento. Ellos le apostaron a una nueva dimensión del hábitat urbano frente a la contaminación y al diseño de vías solamente pensadas en el “imperio” del carro.
En esta diversidad de expresiones y de propuestas, existió la posibilidad de un verdadero diálogo entre las gentes del campo y de la ciudad; personas que anoche vivieron una sana jornada denominda así: la “Ciclaramanga”.
Fue la segunda edición del ya tradicional ciclopaseo que, entre otras cosas, era la antesala del ‘Día del No Carro’, el cual viviremos el próximo martes.
“Siga la ruta de la bicicultura y, de paso, úntese de chocolate”; fue el lema de la actividad. Ella tenía los avales de la Casa Cultural El Solar, Cine+Arte Konsciente, Perro Ciego, Welcome Bucaramanga, Inderbu, FundaExpresión, Corporación Ciudad y Ciudadanos y la Alcaldía de Bucaramanga.
Cerca de 900 ‘ciclaramangueses’ se hicieron presentes y rodaron a lo largo de un circuito que comenzó y terminó en el Parque de los Niños.
De acuerdo con Alfredo Ortiz, líder de la jornada, “con cada ciclopaseo, poco a poco los bumanguese están entrando en la ‘onda de la bicicultura’; igual que ha sucedido en otras latitudes del mundo”.
El circuito nocturno, que estuvo bien “cargado” del denominado chocolate agroecológico, se prolongó durante 9,65 kilómetros. La travesía duró hora y media, y recorrió diversos sitios tradicionales de Bucaramanga.
Este nuevo ciclopaseo nocturno no solo contó con la presencia de las mujeres campesinas comunitarias; además, en él estuvo el cantante piedecuestano de ‘rasqa’, Édson Velandia, reconocido por la agrupación Velandia y La Tigra. Édson, quien inventó su propio género musical, también se vistió de cortos y acompañó durante el trayecto a los participantes.
El certamen, diseñado para grandes y chicos, fue todo un éxito. El director del Inderbu, Ariel García dijo que, “la meta con estas jornadas es realizar ciclopaseos los últimos jueves de cada mes y apoyar esta idea ecológica, que proyecta a la ciudad en el mundo de la bicicultura”.
Y si tenemos en cuenta el mensaje de las mujeres campesinas, quienes elaboran los productos orgánicos que les dan fuerzas a los ciclistas, esta propuesta queda “como cicla para chocolate”.














