Ayer en la tarde fue ‘troya’ en La Ciudadela. El vecindario de los conjuntos residenciales de esta comuna salió a la calle a defender el espacio público que, por ley, les pertenece a los transeúntes.

Publicado por: EUCLIDES ARDILA RUEDA
Los habitantes impidieron que las ventas ambulantes, que durante 13 años han invadido la glorieta del lugar, instalaran de nuevo sus puestos de comidas callejeras.
Se trata del separador situado entre la Calle Real y la Carrera 5, por los lados de los conjuntos Portal de San Sebastián y Santa Clara.
Como se recordará, el pasado domingo, la comunidad sembró algunas palmas y embelleció esa ‘cuña’. La idea era devolverles el separador a los peatones.
Ayer, cuando llegaron los informales, se armó la gresca. Mientras el vecindario argumentaba que solo quería defender el espacio público; los ambulantes alegaron su derecho al trabajo. Fue tal la discusión, que se hizo necesaria la presencia de las autoridades policiales.
Habla el Personero
Augusto Rueda González, personero de Bucaramanga, salió a la defensa de los vecinos.
El Jefe del ente del Ministerio Público dijo que, “durante muchos años los residentes en esta parte de La Ciudadela han solicitado la recuperación de este separador, sin obtener respuesta oficial alguna”.
Ante la situación, la Personería de Bucaramanga asumió el caso, liderando un operativo de control.
Por eso, se dio cumplimiento al Código de Policía y se retiraron los cilindros de gas propano, instalados por los comerciantes en plena vía.
Luz Marina Hernández, presidenta del consejo del conjunto residencial Portal de San Sebastián, dijo que: “como vecinos no podemos permitir que este tipo de negocios, que son ilegales, sigan funcionando aquí”.
Denunció que, durante trece años, “estas ventas ambulatnes han generado basura, el uso inadecuado de cilindros de gas y contaminación ambiental”.
Agregó que instará a la Secretaría de Gobierno Municipal, a la Personería Delegada de Bienes y a los organismos policivos a garantizar el orden.
Además, les recordó a los inspectores y al propio Alcalde de la capital santandereana, Luis Francisco Bohórquez Pedraza, que deben velar por el respeto del espacio público.











