“Antes del 15 de septiembre tiene que estar lista la reestructuración de las rutas convencionales y los 105 buses de la Fase II de Metrolínea deben estar operando en su totalidad”.

Publicado por: JUAN CARLOS CHÍO
Así se lo aseguró a esta redacción la Directora del Área Metropolitana de Bucaramanga (AMB), Consuelo Ordóñez de Rincón, quien advirtió que para esa fecha los únicos autorizados dentro del transporte público colectivo para circular en la Autopista a Piedecuesta serán los buses de Metrolínea.
De igual manera, las rutas convencionales ya no serán 62, como hasta ahora, sino 49, y de 1.069 buses convencionales que todavía hay circulando en el área solo quedarán operando 907.
Además, a la ciudad ingresarán 34 buses de Metrolínea que se compraron hace un año, pero que por problemas administrativos no se han podido matricular, y el Ente Gestor pondrá al servicio tres rutas nuevas que beneficiarán los sectores de Cabecera, Real de Minas, Provenza, El Centro y Pan de Azúcar.
Estas son algunas de las consecuencias del Acuerdo Metropolitano que aprobó la Junta Directiva del AMB el pasado fin de semana, que le dio vía libre a un permiso especial para que los operadores de Metrolínea gestionen la tarjeta de operación de los buses verdes, sin necesidad de cumplir el requisito de la desvinculación de los 162 buses viejos que hacen falta.
“La reestructuración de rutas convencionales está en su etapa final, en este momento las empresas de transporte se están notificando de la respuesta a los recursos que interpusieron, sin embargo yo no puedo sacar las rutas de algunos sectores si no tengo la garantía de que Metrolínea prestará el servicio en esos lugares”, explicó la Funcionaria, quien agregó que la medida se tomó precisamente para evitar un “caos en el transporte público de la ciudad”.
Operadores, a gestionar la tarjeta de operación
El permiso especial otorgado por la Junta Directiva del Área Metropolitana es por un periodo de dos meses y permite que los dos operadores de transporte de Metrolínea, Metrocinco Plus y Movilizamos, puedan gestionar la tarjeta de operación de los buses verdes mientras se resuelven los problemas que hay con la desvinculación de los buses viejos.
Cabe recordar que actualmente los buses del Sitm solo pueden matricularse si, previamente, los buses viejos salen de circulación para aliviar la sobreoferta de transporte. Según el contrato de concesión, por cada vehículo de Metrolínea que ingrese a operar en la ciudad, deben salir entre 3,8 y 6 buses convencionales.
No obstante, ya están a punto de cumplirse dos meses de haberse iniciado la Fase II y 162 de los 494 buses que tienen que desvincularse no han cumplido el trámite exigido.
Hay que destacar que este permiso especial tendrá el mismo costo que el proceso normal de tramitación de la tarjeta de operación y solo podrá expedirse a los vehículos que se encuentren autorizados por el Ente Gestor.
Cumplido el plazo, los concesionarios deberán garantizar la desvinculación de los vehículos convencionales amparados por la medida, si no quieren ser intervenidas por el Área Metropolitana de Bucaramanga.
“Es un tiempo justo, yo ya no puedo dar más espera, si en dos meses no se desvinculan los buses actuaremos con todo el rigor de la ley”, comentó Ordóñez de Rincón.
Con esto se quiere garantizar que no haya paralelismo en la ciudad y solo se permitiría este fenómeno en unos pocos sectores del área metropolitana, como la Carrera 33.
Además, con la salida de circulación de los 162 buses convencionales que hacen falta se le daría un alivio al tráfico en la Autopista Sur, en el Viaducto García Cadena, donde el próximo 20 de septiembre se volverá a restringir el paso de carros particulares por el carril del Sitm.
Tres rutas nuevas para Metrolínea
Por otro lado, en aproximadamente dos semanas estarían circulando las tres rutas que hacen falta de la Fase II de Metrolínea, según le contó a esta redacción el Jefe de Operaciones del Ente Gestor, Javier Martín Dulcey.
Por ahora la fecha tentativa para la puesta en operación de los 34 buses verdes que hacen falta es el próximo 15 de septiembre, pero esto solo se confirmaría hoy en una reunión que hay entre funcionarios del Ente Gestor y representantes de los dos operadores de transporte.
Una de las rutas que vería la luz es el padrón P9, que saldrá de Provenza y recorrerá la carrera 33 rumbo a la Universidad Santo Tomás, pasando por el Centro Comercial Megamall y la Universidad Industrial de Santander. Esta permitirá optimizar el servicio en el sector de Cabecera.
Por otro lado está la ruta alimentadora AQ4, la primera del sistema que recorrerá la ciudad de manera transversal, de oriente a occidente. Este recorrido saldrá de Pan de Azúcar y llegará a la Alcaldía y la Gobernación por la Calle 36.
La última ruta es la AQ3, que conectará el barrio Monterredondo con el Centro y la Universidad Industrial de Santander.
De esta manera, el Ente Gestor espera lograr la meta de 150 mil pasajeros movilizados por día antes de finalizar el año y puede centrar todos sus esfuerzos en el ajuste de las frecuencias de las rutas actuales y en la planeación del inicio de operaciones del sistema en el Norte de Bucaramanga y Girón. Según Metrolínea, actualmente se están movilizando casi 90 mil usuarios diarios.














