Caos, desorden, confusión, violencia, anarquía… Eso fue lo que se observó ayer en la Autopista a Piedecuesta, cerca de la estación La Españolita de Metrolínea, donde cerca de 400 personas bloquearon la vía nacional para protestar por la salida de los buses convencionales en el municipio garrotero.

Publicado por: Juan Carlos Chío
Estas acciones dejaron como saldo dos buses del Sitm averiados (un articulado y un alimentador), varios policías y personas heridas, la suspensión del servicio de transporte público colectivo durante toda la mañana y el cierre parcial de este importante corredor vial por cerca de dos horas.
Mientras tanto, en el Viaducto García Cadena, conductores, taxistas y motociclistas tuvieron que volver a aguantarse la congestión por el retorno de la exclusividad del carril del Sitm.
Allí, a pesar de que hubo control por parte de la Dirección de Tránsito durante buena parte de la mañana, no faltaron las personas que aprovecharon la falta de vigilancia en ciertos momentos del día para burlar la restricción.
A esto se suma una manifestación que se presentó en el barrio Provenza cerca de las 10:00 de la mañana, que impidió la salida de algunos recorridos del transporte masivo.
A pesar del inconformismo de parte manifestantes y conductores, tanto la Alcaldía de Bucaramanga como el Área Metropolitana de Bucaramanga insistieron en que las dos medidas, la exclusividad del carril del Sitm y la reestructuración de rutas complementarias, ya están en firme y se tienen que cumplir, so pena de las respectivas sanciones.
Así transcurrió la protesta en Piedecuesta
Cerca de dos horas duró el bloqueo que protagonizaron ayer los propietarios y conductores de Piedecuesta, quienes taponaron la vía nacional que de ese municipio conduce a Bucaramanga.
Uno de los manifestantes, Rubén Darío Gómez, explicó que lo que buscaban era lograr un diálogo con las autoridades para discutir la eliminación de las rutas convencionales en esa localidad, ya que “tres mil personas se verían afectadas económicamente”.
Esta medida, cabe recordar, ya está en firme desde el pasado 19 de septiembre, pero se acordó iniciar el proceso de transición a los nuevos recorridos este fin de semana, fecha en la que entran a operar dos nuevas rutas de Metrolínea. Con esta decisión, solo el Sitm quedaría operando en Piedecuesta.
Aunque inició como una protesta pacífica, por motivos que aún no son muy claros, se presentó un enfrentamiento entre algunos manifestantes y miembros del Escuadrón Móvil Antidisturbios, Esmad.
Mientras los conductores acusan a las autoridades de haber iniciado los ataques lanzando gases lacrimógenos para dispersar a la gente, fuentes de la Policía indicaron que algunos individuos provocaron la reacción de las autoridades al atacar una patrulla.
El lunes buscarán acuerdo
Solo hasta las 9:00 de la mañana los ánimos se calmaron y los protestantes decidieron desbloquear la vía nacional y dirigirse a la Alcaldía de Piedecuesta, donde se hizo una reunión para tratar de llegar a un acuerdo entre las partes.
El servicio de transporte público, sin embargo, no se normalizó sino hasta el mediodía, cuando la Policía dio el visto bueno para que los buses alimentadores de Metrolínea circularan por la Autopista.
Aunque en un comienzo se habló de una posible autorización por parte del AMB para que los buses de Piedecuesta siguieran circulando hasta el próximo jueves 27 de septiembre, la Directora de esta entidad, Consuelo Ordóñez de Rincón, indicó que esto no era cierto.
“Ni el jueves, ni el viernes, yo no he dado plazos y no puedo darlos… mi único compromiso es reunirnos el lunes (a las 9:00 de la mañana) para evaluar el servicio de Metrolínea y escuchar lo que proponen… vamos a ver si el Sitm es capaz o no de servir todas las demandas de viaje”, comentó la Funcionaria.
Ordóñez de Rincón agregó que los buses de Piedecuesta tienen que atender desde hoy las nuevas rutas que les fueron asignadas en Girón y Bucaramanga, pues no hacerlo implica posibles sanciones económicas.
La exclusividad volvió con el ‘trancón’
Tal y como se esperaba, el retorno de la exclusividad del carril de Metrolínea trajo consigo un incremento en la congestión vehicular en el Viaducto García Cadena.
La Dirección de Tránsito dispuso seis agentes para regular el tráfico por el costado oriental de este sector y ubicó varios conos para impedir el paso de los conductores a la troncal.
El comandante operativo de tránsito de Bucaramanga, Gerardo Hernández, explicó que “en términos generales el balance fue positivo, si bien hubo bastante congestión, el tráfico fluyo de manera lenta y no hubo mayores percances… yo entiendo que haya algunos conductores enojados, pero hay que cumplir con la norma”.
Cabe destacar que estos ejercicios operativos solo se realizaron en horas pico.
Esto llevó a que en horas valle algunos conductores, desesperados por las largas colas de casi un kilómetro, aprovecharan la falta de alféreces para burlar la restricción.
Esto no solo se presentó en el Viaducto García Cadena, donde se concentraron los operativos, sino también en la carrera 15, donde fueron varios los conductores y motociclistas que invadieron el carril exclusivo.











