El Tribunal Superior de Bucaramanga revocó el fallo de la tutela que ordenó la designación de Gilberto Carrillo Caicedo como rector de UIS.

Publicado por: Juan Carlos Chío
Araujo aseguró que fue notificado por la Universidad Industrial de Santander de la noticia. No obstante, reiteró que él, como representante de los estudiantes, no estaba de acuerdo con la decisión y la consideró desacertada.
El fallo del Tribunal argumenta que a Carrillo Caicedo no se le vulneró ningún derecho fundamental, ni siquiera el del debido proceso, pues él pudo haber utilizado otros recursos determinados por el artículo 50 del contencioso administrativo antes de recurrir a la mencionada acción de tutela, tales como la apelación, la queja o la reposición.
De esta manera, el futuro de la rectoría de la UIS vuelve a quedar ‘en el limbo’, pues el fallo de tutela que permitió la posesión de Gilberto Carrillo Caicedo el pasado 5 de septiembre perdió validez.
Reunión con abogados
Al cierre de esta edición, Vanguardia Liberal pudo conocer que la oficina jurídica de la UIS ya se notificó del falló, pero se desconoce si Carrillo Caicedo hizo lo propio, pues ni él, ni su abogado Pedro Rodríguez contestaron las llamadas de esta redacción.
Tampoco se tiene certeza sobre la fecha en la que se reunirá el Consejo Superior, aunque extraoficialmente se aseguró que sería mañana.
Además, a través de fuentes cercanas al rector designado, es que Carrillo se va a reunir con sus abogados el día de hoy para estudiar las salidas jurídicas que tiene y a partir de ahí tomará una decisión.
Habló con Vanguardia Liberal
Horas antes de que se conociera esta noticia, esta redacción dialogó con Gilberto Carrillo en una entrevista exclusiva, en la que el rector designado habló sobre los retos que tendrá en el futuro la universidad más importante del oriente colombiano.
En medio de la entrevista, Carrillo Caicedo ratificó lo que su antecesor, Jaime Alberto Camacho Pico, nunca reconoció, que la calidad de la UIS bajó de nivel en los últimos años y advirtió que esto se pudo dar a costa de una mejor situación financiera de la entidad educativa.
Además, el rector designado reiteró su deseo de que la universidad vuelva a recuperar su buen nombre en el corto plazo.
Por otro lado, reiteró su opinión de que el Gobierno Nacional debe realizar una reforma de la educación superior pensando en la universidad como un derecho de todos y no como un “servicio para vender”.
Preguntas y respuestas
Doctor Carrillo, luego de 20 días como rector designado ¿cómo encontró la UIS?
Encontré situaciones en algunos proyectos grandes que se deben atender de manera inmediata. Una de ellas es el caso del Hospital Universitario de Santander, en donde hay algunos problemas operativos. Por ejemplo, no se puede permitir que en los casos de urgencias no haya droga suficiente. Además, hay que hacer más planeación para que el HUS realmente funcione como un centro de formación.
¿Qué otras dificultades encontró?
También está el tema del Campo Escuela Los Colorados, que en estos momentos tiene unos costos muy altos. Además, ha habido algunos incumplimientos porque la UIS depende de Ecopetrol y si este no paga, la universidad se atrasa en el pago al operador (Weil Group). En este momento hay una solicitud en el tribunal de arbitramento por $180 mil millones, que es mucho más de lo que recibe la UIS en un año del Gobierno Nacional ($123 mil millones). Es decir, perder el tribunal pone en riesgo las finanzas de la universidad. Por ahora, se pidió un aplazamiento de tres meses, pues solo ir al tribunal le cuesta a la UIS unos $4 mil millones y el Consejo Superior quiere evitar a toda costa esa instancia.
¿Por qué le está saliendo tan caro a la UIS mantener el campo?
El problema es que el tiempo de operación que le queda al campo es muy corto, porque este tiene gas. Usualmente este gas se quema, pero eso genera un impacto en el medio ambiente y la UIS tiene que dar buen ejemplo y evitar estas prácticas. Si se le dice al operador que invierta, este querrá recuperar su inversión en poco tiempo y esto causa los altos costos.
¿Hay otros campos de formación como éste en el país?, ¿cuál es la importancia de mantener este campo para la UIS?
Hay varios en el mundo, pero este es el único campo de esas características en todo el país. Antiguamente se hacían visitas, pero no se hacía parte del proceso, que es algo muy importante en la etapa de formación. Lograr este convenio fue un logro muy grande para la UIS y por ello esperamos seguir operándolo de manera eficiente.
¿Qué carreras se benefician con este campo de formación?
En primera instancia, los ingenieros de petróleos y geólogos. Sin embargo, de manera indirecta también beneficia a estudiantes de trabajo social, a médicos, enfermeros, fisioterapeutas e ingenieros mecánicos, entre otros.
La semana pasada, Jairo Puente Bruges criticó en una columna de opinión que la UIS encabece la lista de las 50 empresas con mayores utilidades de Santander. Según ésta, la UIS tuvo una utilidad neta de $77 mil millones y le sigue muy detrás Gasoriente con $30 mil millones.
La UIS tiene que ser muy rentable, pero hay que entender la cadena de valor. Lo más importante es el conocimiento y no las finanzas. En el caso de la formación, la UIS recibe al hijo de un campesino y lo puede convertir, como ha pasado, en el fundador de una empresa. Por eso, la labor de la UIS no es producir dinero… si la contabilizamos como una empresa con un flujo de caja, eso es negativo, porque quiere decir que no se están usando sus recursos para lo que fue fundada, que es crear conocimiento.
Pero el columnista pareciera que da a entender que en la administración anterior primó el negocio y no tanto la generación de conocimiento.
Aquí hay que entender algunas cosas. Cuando hay que investigar, normalmente se tienen que cumplir unos formatos. En ese orden de ideas, es probable que en años anteriores se hayan ceñido más a las formas y no a la razón de ser la universidad, que es la generación de conocimiento, la inversión en investigación y el desarrollo de la región. En ese sentido, hay que mejorar.
Algunas personas, incluidos estudiantes, profesores y empresarios, han advertido que en los últimos años la calidad de la UIS ha bajado. ¿Está usted de acuerdo?
Para eso habría que ver los indicadores. Hay algunos de ellos que califican a las universidades y en casi todas hemos caído. Por ejemplo, en las pruebas Saber Pro pasamos de ser los primeros a ser los segundos en la región. También hemos caído en investigación por unidad, aunque no en total, porque ahí seguimos llevando la delantera. Por esta razón, el objetivo ahora es recuperar el buen nombre de la UIS, que fue líder y lamentablemente ha caído de nivel. ¿Cómo lo hacemos? De la manera que siempre lo hemos hecho, con la excelencia, con el compromiso con la sociedad e invirtiendo en investigación para generar innovación y desarrollo.
Bueno, toquemos ahora el tema de la reforma a la educación superior que, entre otras cosas, tiene polarizada a la sociedad. ¿Cuál es su visión de reforma?
Ahí hay una lucha entre dos visiones. Una de negocio, donde la educación se ve como un servicio y otra en donde la educación es un derecho. Yo parto de esa última definición. Todos deberían tener una alternativa para educarse. Ahora, si uno piensa que la educación es un derecho, eso no quiere decir que no tenga que ser eficiente. Obviamente hay que pensar en bajar los costos de las universidades, lo que pasa es que cuando pensamos en universidades con ánimo de lucro ya están imperando otros factores. ¿Por qué? Pues si pensamos solo en el dinero, la forma de rebajar los costos es sencilla, a un profesor en vez de 20 estudiantes le asignamos 50 o no dotamos de laboratorios adecuados a las universidades, es decir, podemos bajar costos sacrificando la educación.
Algunos insisten en que todo el enredo con la elección del rector obedece más a la necesidad de algunos de ‘poner’ sus fichas ante un eventual debate sobre la reforma.
Es posible. Lo que pasa es que por eso la Constitución le dio gran importancia a la autonomía universitaria. La universidad debe producir las ideas del futuro y para ello es necesario que tenga una financiación asegurada por el Estado. Mire el caso de Brasil, donde se invirtió en investigación durante 20 años, supuestamente a ‘fondo roto’, pero ya se están viendo las consecuencias. Ahora las empresas van allá a preguntar por perforación en el mar, para conocer sobre producción de biodiesel. Las universidades privadas tienen que ser autosostenibles, pero no debe ser así con las públicas, pues ellas tienen otra visión. El gobierno pareciera que quisiera sus fichas, sus ideas, sus propuestas… y la universidad no es la idea de una persona, sino la de una comunidad. Por eso es muy importante garantizar esa oportunidad de opinar y contraopinar. ¿Qué ejemplo le damos al país si nosotros no somos el primer ejemplo de ejercicio democrático?
¿Hacia dónde tiene que apuntar la UIS en los próximos años?
Hay que entender que la autonomía no es sinónimo de autosostenibilidad. Sí, hay que buscar que la UIS rebaje sus costos, pero la prioridad es que la UIS se siga proyectando. Para ello necesita tener una financiación con las puertas abiertas y en ese aspecto hay que trabajar mucho en la ley de educación superior. No creo que la labor de la universidad sea crear técnicos para las multinacionales. Nosotros tenemos que ser productivos, formar a los gerentes del futuro. Ahora, no se pueden mejorar los procesos académicos si no se está bien, si no hay confianza entre los estamentos, si los pupitres y los laboratorios no están bien. Tenemos que tener profesores suficientes y buenas áreas de esparcimiento para que los estudiantes y los docentes puedan descansar. Igualmente, hay que crear más maestrías, pues eso es lo que genera investigación y desarrollo. De esa manera se podrá recuperar el nombre de la UIS.














