Aunque quedaron satisfechos con el informe del programa ‘Bucaramanga Cómo Vamos’, algunos alcaldes del área metropolitana sugirieron rectificar las cifras y las metas con los Planes de Desarrollo municipales.

Publicado por: REDACCIÓN VANGUARDIA.COM
En el caso de Piedecuesta, por ejemplo, según el informe, no era claro si pretendían aumentar las tasas de hurto de 325,2 en 2011 a una meta de 520,6 planteada en el Plan de Desarrollo. De igual manera, pareciera que el Plan de Desarrollo no contemplara metas para reducir las tasas de muertes en accidentes de tránsito, ni en cobertura en educación media y básica.
“Este es un estudio importante que va a servir como base de consulta para algunas organizaciones. Sin embargo, hay que ajustar algunos datos para que no se desvirtúen porque esto podría retrasar decisiones importantes para el bienestar del municipio”, manifestó el alcalde de Piedecuesta, Ángel de Jesús Becerra.
El mandatario agregó que “en materia financiera, educación y servicios públicos estamos bien. Hay alguna información equivocada en materia de salud que hay que rectificar y que he invitado a que las evaluemos. Ellos pueden tomar algunas bases de unas líneas distintas a las que nosotros tomamos. Nosotros tenemos como base las cifras de Dirección nacional de Planeación y no sabemos cuáles manejan ellos. Pero en un 90% las cifras de presenta ‘Bucaramanga Cómo Vamos’ son ciertas y tenemos que apostarle a mejorarlas y hacer una mejor gestión”.
Al respecto, el director del programa ‘Bucaramanga Cómo Vamos’, Erwin Rodríguez Salah, manifestó que las cifras del informe que adelanta estudios en 10 ciudades del país, “están soportadas con fuentes como el Dane, del Departamento Nacional de Planeación, DNP, y Planes de Desarrollo, entre otros. De hecho, en el caso de Bucaramanga, por ejemplo, encontramos Planes de Desarrollo hay cifras pero no dicen la fuente”, dijo.
El funcionario insistió en que los gobernantes del área metropolitana deben insistir en crear políticas cultura ciudadanas serias, en las que se aplique un anillo con tres aspectos: primero tu conciencia, segundo tus amigos y vecinos, y tercero Policía y Justicia, como lo mencionaba Antanas Mockus, y haciendo la aclaración “pero en ese orden”.
Bucaramanga lanzará programa ‘Tolerancia en movimiento’
En temas como lesiones personales Colombia tiene una tasa, a 2011, de 120,7 mientras que Bucaramanga registra una tasa de 403 y el Plan de Desarrollo tiene como meta reducirla a 300. Frente a este índice, Rodríguez Salah precisó que “en este momento triplicamos la tasa nacional y aun disminuyéndola seguiremos siendo una de las ciudades más violentas del país”.
Para erradicar los índices de intolerancia, causante de riñas, violencia intrafamiliar y lesiones, la Secretaría del Interior de Bucaramanga, planea lanzar la próxima semana el programa ‘Tolerancia en movimiento’, estrategia que tiene de 20 a 30 acciones en la ciudad, y que fue analizado con la Fiscalía, Policía y autoridades de la ciudad.
“La intolerancia es el índice más preocupante porque son producto de las riñas y lesiones. El programa tendrá una inversión aproximada de $3 mil millones que se ejecutarán en tres aspectos: prevención, reacción inmediata y conciliación… Las riñas, el microtráfico, hurtos callejeros de los cuales son víctimas los menores de edad, son temas que preocupan a la administración local”, afirmó el secretario del Interior, René Rodrigo Garzón.
Por ahora, el próximo miércoles y jueves se realizarán campañas de cultura ciudadana en la calle de los estudiantes.
Por su parte, el coronel William Boyacá, subcomandante de la Policía Metropolitana de Bucaramanga, afirmó que “en los próximos días empezará a aplicar el ‘Plan Corazón Verde’ que contempla 16 estrategias operativas para combatir las modalidades delictivas que afectan a los ciudadanos… además de la parte operativa, hoy se realizan planes preventivos ‘participación ciudadana’, escuelas de seguridad ciudadana en cada común para corregir las riñas, la intolerancia, la ingesta irresponsable de alcohol”.
El oficial hizo un llamado de atención a los padres de familia para que estén más pendientes de sus hijos. “Hace rato los menores de edad se le salieron de las manos a los padres de familia. Se ha perdido la influencia del padre y la madre en los menores de hoy”, precisó.













