Así lo narró Carlos León, un comerciante dedicado a vender cerveza en su establecimiento ubicado en el barrio El Rocío en Bucaramanga.

Publicado por: PAULA PIMIENTO / VANGUARDIA.COM
Este hombre de 52 años aseguró que por evitar extraviar el dinero, pensó en guardarlo en un sitio seguro y qué mejor que el contenedor de basura. Lo que no tuvo en cuenta Carlos, es que justo media hora después de hacerlo, el camión recolector de estos residuos pasaría por su negocio para recoger estas bolsas.












