Un total de 20 mil 150 llamadas ha recibido la Policía del Área Metropolitana de Bucaramanga, en lo que va corrido del año, por denuncias o quejas relacionadas con alteración de la tranquilidad pública, es decir, por exceso de ruido tanto en viviendas, vehículos u otros espacios.

Publicado por: PAULA PIMIENTO / VANGUARDIA.COM
Cabe advertir que el Código de Policía Nacional, vigente desde 1970, no cuenta con un ítem que especifique multas o sanciones en contra de aquellas personas que afecten la tranquilidad de otros ciudadanos al utilizar música a alto volumen, según aseguró el teniente Luis Niño, Jefe del Centro Automático de Despacho, CAD, de la Policía. Por tal motivo el Gobierno Nacional busca sancionar a estos vecinos ruidosos.
“Cuando recibimos una llamada al Centro de Despacho Automático movilizamos unidades al lugar. Allí, dependiendo de si es una casa ubicada en un barrio o a un apartamento al interior de un conjunto residencial, pedimos el permiso para ingresar y le pedimos a la persona que modere el volumen de la música para no afectar a las demás personas. Sin embargo, no existe actualmente una ley que diga que podemos sancionar económicamente a estas personas”, aseguró el teniente de la Policía Nacional Luis Niño.
Según el Teniente Niño, la única normatividad que podría aplicarse en estos casos serían los reglamentos internos de los conjuntos residenciales a los cuales quien habita en este lugar debe acogerse.
Pese a que la cantidad de llamadas por este hecho es elevada, el oficial aseguró que se debe tener en cuenta que muchas de éstas están relacionadas con el mismo hecho, es decir, pueden provenir de una misma denuncia.
La Policía aseguró que este promedio diario de llamadas varía de acuerdo a la fecha, es decir, en épocas de festividad pueden aumentar, al igual que los fines de semana.
“En Navidad la gente llama mucho porque el vecino tiene música a alto volumen pero la gente debe entender que es una época particular del año. La Policía va la casa y le sugiere a la persona que modere un poco el volumen. Obviamente cabe la posibilidad de que al retirarnos, la persona vuelva a generar el ruido”, agregó el Teniente Niño.
Buscan que la Policía pueda ‘desconectar’ a los ruidosos
El Gobierno Nacional pretende mediante modificar en el Congreso de la República el Código Nacional de Policía. Se busca actualizar las normas, vigentes desde los años 70 y que están desactualizada frente a los comportamientos de los ciudadanos.
El tema de la contaminación auditiva tendría un capítulo en el código y también serán incluidas multas para particulares.
Allí no solo se incluyen las fiestas sino también las ceremonias religiosas que generen molestia a los vecinos del recinto en donde se lleve a cabo. En estos casos y a diferencia de la norma vigente, la Policía podrá ingresar a los inmuebles “y desactivar la fuente del ruido”. En ese capítulo están los vehículos ruidosos. Al transporte público y vehículos particulares los podrán sancionar por llevar el radio a todo volumen.
¿Cómo aplica la ley en establecimientos públicos?
Este tipo de eventos en los cuales el ruido irrumpe con la tranquilidad de un sector en donde hay viviendas, tiene una normatividad vigente que si contempla sanciones, al tratarse de lugares con ciertos permisos para funcionar.
La resolución número 8321 de 1983 define la contaminación por ruido como “cualquier emisión de sonido que afecte adversamente la salud o seguridad de los seres humanos, la propiedad o el disfrute de la misma”.
Es por esto, que los controles realizados por la Secretaría de Salud de Bucaramanga en los establecimientos públicos son estrictos en exigir que se maneje un nivel de decibeles adecuado para no afectar la tranquilidad de aquellos sectores en donde existen viviendas alrededor de discotecas.
Según Héctor Cáceres, coordinador de saneamiento de la Secretaría de Salud Municipal, su función frente al tema de contaminación auditiva está relacionada con la vigilancia y control de aquellos establecimientos que han sido reportados por la comunidad en derechos de petición.
“Nosotros debemos realizar en el año cuatro visitas a estos establecimientos, es decir, un trimestral, pero tenemos prioridad sobre aquellos derechos de petición que nos hace llegar la gente, porque son ellos quienes resultan afectados por los altos niveles de ruido de algunos sectores”, aseguró el funcionario.
La autoridad ambiental informó que en el momento en que realizan la inspección a estos lugares y se detecta la violación de la normatividad, estos establecimientos tendrán un sellamiento inicial por siete días, mientras se realizan las correcciones de estos hechos. En caso de reincidir, esta sanción acarreará mayor cantidad de días de acuerdo al tipo de infracción.










