Bucaramanga
Martes 04 de diciembre de 2012 - 12:00 AM

Invasión de ventas ambulantes reduce vías a menos de un carril

Las fotografías, captadas por nuestro camarógrafo, ratificaron que los compromisos hechos por los informales de ‘respetar’ las áreas del centro, con miras a adquirir un comportamiento cívico y una futura reubicación, se fueron al traste. Puntos como los de las carreras 14 y 13 están convertidos en ‘mercados persas’.

Las fotografías, captadas por nuestro camarógrafo, ratificaron que los compromisos hechos por los infor-males de ‘respetar’ las áreas del centro, con miras a adquirir un comportamiento cívico y una futura reubicación, se fueron al traste. Puntos como los de las carreras 14 y 13 están convertidos en ‘mercados persas’. (Foto: Fotos: Javier Gutiérrez y César Flórez/VANGUARDIA LIBERAL)
Las fotografías, captadas por nuestro camarógrafo, ratificaron que los compromisos hechos por los infor-males de ‘respetar’ las áreas del centro, con miras a adquirir un comportamiento cívico y una futura reubicación, se fueron al traste. Puntos como los de las carreras 14 y 13 están convertidos en ‘mercados persas’. (Foto: Fotos: Javier Gutiérrez y César Flórez/VANGUARDIA LIBERAL)

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Publicado por: EUCLIDES ARDILA RUEDA

Ante la mirada permisible de los alféreces de Tránsito y de los inspectores del espacio público de la Alcaldía; las ventas ambulantes se tomaron, además de los andenes, poco más de un carril de las carreras 13 y 14, entre las calles 36 y 41.
La denuncia la hicieron los conductores que pasan por estos lados. Ellos, durante los últimos días, han visto cómo se ha congestionado de manera extrema el paso por tales sectores.
La lente de nuestro reportero gráfico captó ayer el desorden que se vive en estas vías y, en general, el centro de Bucaramanga, entre otras cosas, por la multiplicación del comercio informal en la temporada navideña.
Lo peor es que todo ocurre “en las narices” de las autoridades locales y, de manera irónica, en medio de lo que se ha conocido como la llamada “Gestión de la Autoridad”, tal como prometió el propio alcalde Luis Francisco Bohórquez Pedraza que tildaría a su administración.
Tanto peatones como conductores tienen que hacer verdaderos ‘malabares’ para intentar cruzar estas áreas, convertidas en puntos ‘caóticos’.
Los dueños de los negocios formales cuestionaron a los funcionarios porque, según ellos, “los ambulantes les están ganando el pulso en el tema de la fallida recuperación del espacio público”.
Para ellos, los controvertidos puntos de ‘acuerdo’, pactados hace unas semanas por los vendedores ambulantes con la Administración Local, para ponerles un ‘relativo orden’ a los puntos de expendios callejeros, se quedaron “en veremos”.
Tales comerciantes prometieron no ocupar más de un metro del andén, no dejar la mercancía tirada sobre la vía e incluso no invadir las calles 35 y 36.
Ninguna de estas promesas se cumplió; al menos así quedó claro durante los últimos días, cuando los  informales ganaron más terreno que de costumbre.
Es más, las ventas ambulantes, esparcidas por doquier, obligan a los transeúntes a lanzarse a las vías que están destinadas para el paso de  automotores y buses.
Los dueños de los negocios formales, quienes sí le pagan impuestos al Municipio, le solicitaron al Alcalde reforzar la vigilancia y redoblar los operativos de recuperación del espacio público.
Esta lamentable radiografía no solo ‘tiene en jaque’ al famoso acuerdo oficial, sino que además evidenció que ni los inspectores de la Secretaría del Interior ni los agentes de la Policía Metropolitana hacen respetar el espacio público.
Mientras tanto, ahí están los informales haciendo su “agosto en pleno diciembre”,  al tiempo que los transeúntes y los conductores pagan las consecuencias de la desidia oficial y de la falta de autoridad. ¡No hay derecho!

La constante invasión de andenes en este céntrico sector, en más de una ocasión, hace que los peatones se lancen a los corredores viales, exponiéndose con ello a ser atropellados en cualquier momento. ¡Qué peligro!

Es inadmisible que los vendedores ambulantes utilicen andenes y buena parte de la vía para adecuar allí sus productos, mientras los conductores y los peatones “se ven a gatas” para movilizarse. (Foto: Fotos: Javier Gutiérrez y César Flórez/VANGUARDIA LIBERAL)
Es inadmisible que los vendedores ambulantes utilicen andenes y buena parte de la vía para adecuar allí sus productos, mientras los conductores y los peatones “se ven a gatas” para movilizarse. (Foto: Fotos: Javier Gutiérrez y César Flórez/VANGUARDIA LIBERAL)

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Este cruce, en el sector de la calle 36 con la carrera 13, es un verdadero atolladero vial. ¿Culpables? las invasiones de las ventas ambulantes y la falta de autoridad. (Foto: Fotos: Javier Gutiérrez y César Flórez/VANGUARDIA LIBERAL)
Este cruce, en el sector de la calle 36 con la carrera 13, es un verdadero atolladero vial. ¿Culpables? las invasiones de las ventas ambulantes y la falta de autoridad. (Foto: Fotos: Javier Gutiérrez y César Flórez/VANGUARDIA LIBERAL)
El espacio que les es propio a conductores y transeúntes se reduce, de manera considerable, por la presencia de los informales. (Foto: Fotos: Javier Gutiérrez y César Flórez/VANGUARDIA LIBERAL)
El espacio que les es propio a conductores y transeúntes se reduce, de manera considerable, por la presencia de los informales. (Foto: Fotos: Javier Gutiérrez y César Flórez/VANGUARDIA LIBERAL)

Publicado por: EUCLIDES ARDILA RUEDA

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