Santander tendrá la primera Zona Franca Permanente Especial dedicada a la salud en el país. Se trata de un megaproyecto de la Fundación Fosunab que consta de 167 mil metros cuadrados y que tendrá infraestructura de alta tecnología, servicios médicos especializados y de alto costo, así como hospitalarios y un área dedicada a la innovación y la investigación.

Publicado por: COLPRENSA
Se trata de una alianza de la Fundación Oftalmológica de Santander-Clínica Carlos Ardila Lulle, Foscal, y la Universidad Autónoma de Bucaramanga, Unab, de la cual nació la Fundación. La construcción ya empezó en el municipio de Floridablanca.
El rector de la Universidad Autónoma de Bucaramanga, Alberto Montoya Puyana, explicó a Colprensa que la idea es ofrecer una solución de alta complejidad para los colombianos tanto en régimen contributivo y subsidiado, así como a la comunidad internacional.
“Es decir atender casos a nivel internacional para poder propiciar turismo de salud. Buscar a nivel de islas del caribe toda una serie de pacientes que puedan ser atendidos en esta zona franca”, señaló.
Se espera que la primera etapa de la construcción, que abarca unos 100 mil metros cuadrados, termine antes de finalizar el año, para ya poner a disposición del público los servicios médicos y hospitalarios.
“Teniendo en cuenta equipos, hablamos de 500 mil millones de pesos. Es una inversión muy grande pero hay unas etapas ha desarrollar”, explicó Montoya.
La Zona Franca Fosunab espera generar 2 mil empleos y tener en la primera etapa 400 camas, centros de Oftalmología, de cáncer y enfermedades hematoncológicas, otro cardiovascular, un centro internacional de Cirugía Estética y Reconstructiva y un centro de Diagnostico de Alta Especialización.
Igualmente, se plantea un sector de urgencias (20 camas), UCI (15 camas), cirugía (23 salas), imaginología, laboratorio clínico, banco de Sangre y Genética, una farmacia, una morgue, así como un centro de congresos y Convenciones, un hotel, un centro de Innovación y otro de investigación Científica y Desarrollo del Conocimiento.
“Como es una zona franca se tiene la posibilidad de adquirir equipos sin tener unos costos muy elevados por cuanto temas de impuestos”, agregó Montoya, al explicar que los recursos son exclusivamente privados.
El proyecto igualmente permitirá a los estudiantes de medicina de la Unab desarrollar sus especializaciones y postgrados. La idea, señaló Montoya, es profundizar en los centros de alta tecnología.
Esto porque en la segunda etapa se espera tener centros de trasplantes y reemplazos articulares, un centro de fertilidad, un banco de Células Madre y de tejidos, un centro de nanotecnología y Genómica y un centro de medicina nuclear, entre otros.













