Un total de 870 alumnos oficiales, desde preescolar hasta bachillerato, tendrán que ser reubicados porque el inmueble donde estudian fue afectado por una falla geológica.

Publicado por: JUAN CARLOS GUTIÉRREZ y PAULA PIMIENTO
Se trata del colegio del sector de Villas de San Ignacio, integrado por 24 aulas, un auditorio y espacios deportivos, que registra agrietamiento de paredes y pisos, desplazamiento de estructuras, remoción de tierra y caída parcial de un muro.
Este colegio, que inició actividades en febrero de 2011, (sin la dotación básica de los servicios públicos de agua, alcantarillado, energía eléctrica) con capacidad de albergar 1.300 estudiantes, tuvo una inversión $3 mil millones entregados por el Ministerio de Educación. La Alcaldía de Bucaramanga aportó $1.000 millones en adecuación, dotación y funcionamiento.
El colegio Villas de San Ignacio fue inaugurado el 29 de septiembre de 2010 por el exalcalde de Bucaramanga Fernando Vargas Mendoza.
¿Qué sucedió en el colegio?
El secretario de Infraestructura de Bucaramanga, Clemente León Olaya, aseguró a Vanguardia.com que esta semana, tras una inspección al plantel educativo, se ordenó su cierre temporal.
“Vamos a elaborar un estudio geotécnico que nos recomiende qué debemos hacer con las instalaciones del colegio. Se detectó que este sector registra la influencia de una falla geológica. Esperamos tener este estudio en unos 20 días”, precisó el funcionario.
¿Qué pasará con los estudiantes?
A su turno, la secretaría de Educación de Bucaramanga, Claudia Fernández, le dijo a Vanguardia.com que de forma temporal los 870 alumnos serán reubicados en algunas instituciones educativas con influencia en el sector.
"Trabajamos en reubicar a los estudiantes en los colegios de Promoción Social, Maiporé, Colegio Santander y Club Unión. Se trata de una medida preventiva mientras se determina qué pasara con las estructura del colegio”.
Los daños en el colegio
Una funcionaria de la institución educativa, que solicitó reserva de su identidad, aseguró a Vanguardia.com que pese a que la caída de una fracción de un muro se registró el pasado martes durante la jornada académica, la problemática con la estructura lleva varios meses durante los cuales, varios organismos municipales han realizado estudios para determinar el estado del centro académico y del terreno.
“Antes de que se cayera ese pedacito de muro ya habían venido varios ingenieros, gente de la Oficina de Gestión de Riesgos, de Infraestructura y de otras dependencias para revisar el colegio porque resulta que había un hundimiento en la vía. También se registraban daños en varios muros que ya tenían grietas, e incluso analizaron que el colegio está construido a solo 1,50 metros de un barranco, por lo que alertó a las personas de los riesgos si el colegio no era evacuado”, agregó la funcionaria.
Además de esta situación, la trabajadora del lugar agregó que presuntamente, y según estudios realizados, un tubo de gas ubicado en la entrada del colegio podría colapsar en cualquier momento.
“Aquí vinieron, revisaron eso y se dieron cuenta que el tubo se había hundido 50 centímetros y se había corrido de un lado al otro 20 centímetros. Por esta razón nos dijeron que debíamos salir de una vez del colegio por el riesgo que eso representaba”, puntualizó la funcionaria.













