La Cdmb cuestiona el manejo ambiental dado al Relleno Sanitario; la Emab, por su parte, se defiende de las acusaciones.

Publicado por: EUCLIDES ARDILA RUEDA
El Carrasco, que en el papel deberá cerrar sus puertas el próximo 30 de septiembre tras varias disposiciones judiciales, sigue en el “ojo del huracán”.
De hecho, la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga, Cdmb, emitió un concepto técnico que dio cuenta de una lista de “irregularidades ambientales” detectadas desde hace 14 años en ese relleno sanitario.
Los hechos más recientes, según la Corporación, estu-vieron asociados a una descarga de vertimientos, ocu-rrida el pasado 10 de mayo en la Quebrada La Iglesia, por una supuesta inadecuada operación técnica.
Ese día, también se denunció el presunto funcionamiento irregular de la planta de tratamiento de lixiviados.
Ante los hechos, la Cdmb abrió un proceso sancionatorio contra la Empresa de Aseo de Bucaramanga, Emab.
El inicio de la citada investigación, según la entidad, es apenas uno de los tantos procesos que se han abierto por faltas cometidas en la implementación del Plan de Manejo Ambiental en ese sitio de disposición final de residuos sólidos.
Desde 1999, hasta la fecha, son siete los procesos sancionatorios fallados por la Cdmb. Todos ellos se han dado en cumplimiento de las facultades de autoridad ambiental y a las obligaciones específicas que, frente a la vigilancia de El Carrasco, le han impuesto los jueces a la Corporación.
EMAB SE DEFIENDE DE ACUSACIONES DE LA CDMB
Samuel Prada Cobos, gerente de la Empresa de Aseo de Bucaramanga, Emab, salió a la defensa de su gestión al frente del manejo ambiental dado al Relleno Sanitario El Carrasco.
Señaló que, al menos durante la presente administración, “no se ha fallado ningún proceso sancionatorio en su contra”.
En un comunicado, enviado al director de esta entidad estatal, Ludwing Arley Anaya Méndez, aseguró que: “las declaraciones emitidas por la Cdmb distan de ser veraces, originando con ellas una información errática a la comunidad”.
Para él, lo que ocurrió con el derrame de lixiviados el pasado 10 de mayo, “solo fue una pequeña contingencia que incluso fue controlada de manera inmediata”.
Aseveró que: “el taponamiento de una tubería de lixiviados no tuvo efecto alguno en los componentes ambientales aledaños”.
Además, le hizo un nuevo llamado a la opinión pública para que no se deje confundir ante lo que pareciera ser “una campaña malintencionada”.
“Este rebose fue controlado y no duró más de una hora; y fue un lixiviado que además ya tenía tratamiento con microorganismos, que no es un material peligroso y que, por supuesto, fue controlado antes del mediodía de ese mismo viernes, 10 de mayo”.
Recordó que la Emab, la empresa que él gerencia, no está adecuando nuevas cárcavas en El Carrasco: “solo se ha circunscrito a rellenar la última celda construida para dar cumplimiento a la Emergencia Sanitaria”.
Desmintió que se hayan registrado más de 300 incidentes con gallinazos en el aeropuerto Palonegro desde que se declarara la ‘Emergencia Sanitaria’.
“Es falso que se diga que esos supuestos hechos son causados en gran parte por los nidos que hay en el Relleno Sanitario El Carrasco”.
“Tal declaración, de igual forma, es falsa. Es más, el Comité Aviar, del cual hace parte la Cdmb, ha desmentido tal información”.
“No se puede perder de vista que las autoridades públicas, en sus actuaciones, deben ceñirse a los principios consagrados en la Constitución Política y la ley”, añadió.
“Invoco tales principios, en la medida que considero que de existir desavenencias entre las instituciones, se deben observar los conductos regulares antes de ventilar estos temas ante los medios de comunicación, haciendo el flaco favor a la importante tarea de informar a la opinión pública”, agregó.
Finalmente, le solicitó a la Cdmb “abstenerse de continuar suministrando a los medios informaciones inexactas. De lo contrario, me veré forzado a iniciar las acciones judiciales a que haya lugar en defensa de la empresa que represento”.
Los siete procesos sancionatorios fallados
1 Sancionatorio 079 de 1999: Se sancionó por incumplir obligaciones inherentes al Plan de Manejo Ambiental, mediante resolución 00898 de diciembre 13 de 2000. Multa: $7 millones 150 mil.
2 Sancionatorio 039 de 2002: Se sancionó a la empresa con multa de $7 millones 630 mil por contravención al plan de cumplimiento dado por el auto 972, de octubre 18 de 2000. Todo consta en la resolución 000163 del 7 de Febrero de 2005.
3 Sancionatorio 010 de 2003: Se sancionó con multa de $7 millones 630 mil por incumplimiento de lo dispuesto en la resolución 000547, de Agosto 17 de 2001. Consta en la resolución 001450, del 10 de Octubre de 2005.
4 Sancionatorio 087 de 2006: Se sancionó con multa de $21 millones 685 mil, por descargas de lixiviados generados en El Carrasco sin contar con el permiso de vertimientos. Se trata de la resolución 000080, del 24 de Enero de 2007.
5 Sancionatorio 080 de 2008: Se sancionó con multa de 100 salarios mínimos mensuales legales vigentes, por los reiterados incumplimientos y la no construcción de la planta de tratamiento de lixiviados, y la conducción de estos. Resolución 9, del 7 de Enero de 2011.
6 Sancionatorio 195 de 2011: Se sancionó por afectación por vertimientos en la celda transitoria de disposición final de El Carrasco, con multa de 10 salarios mínimos mensuales legales vigentes.
7 Sancionatorio 11 de 2012: Se sancionó por la inadecuada disposición de escombros en El Carrasco. Multa: 10 salarios mínimos mensuales legales vigentes.












