Los habitantes hacen un llamado a la Administración Municipal para que atienda las peticiones de los niños que se alimentan en este lugar y así mismo se recupere el inmueble que se está deteriorando.

Publicado por: LILIANA CARVAJAL PINEDA
El restaurante escolar del barrio La Colina de Piedecuesta poco a poco comienza a deteriorarse y a representar un peligro para los niños que frecuentan el lugar.
Así lo manifestaron los habitantes de este sector, quienes señalaron que el inmueble hace más de 10 años no recibe atención y que por ende, el daño avanza progresivamente.
“Es importante que la Administración Municipal atienda esta inquietud, porque aquí se benefician los pequeños menos favorecidos. No podemos permitir que desaparezca y mucho menos que se desplome”, manifestó la presidenta de la Junta de Acción Comunal, Edelmira Argüello, quien aseguró que los techos y las paredes de la edificación evidencian el avanzado deterioro.
A diario, 100 niños de este barrio reciben aquí el almuerzo.
Además de convertiste en una estructura peligrosa, el mal estado también atenta contra la salud de los menores, porque la humedad de los muros expele olores penetrantes que podrían afectar el ambiente del lugar, el cual es utilizado para preparación y consumo de alimentos.
“Necesitamos que se ejecuten los respectivos arreglos para evitar que el inmueble sea desalojado, por el inminente riesgo al que están expuestos los pequeños”, sostuvo Argüello.
Más seguridad
Según la comunidad, los pasillos externos del comedor infantil se convierten en refugio de delincuentes y consumidores de droga, quienes utilizan los altos matorrales que rodean el inmueble para cometer sus fechorías.
Colchonetas, cobijas y basura se ha encontrado en la parte trasera del lugar. La comunidad solicitó a las autoridades ejercer más control.











