viernes 23 de enero de 2009 - 10:00 AM

96 familias de La Estación en emergencia por falta de agua

El calor, la sed y las necesidades básicas como preparar alimentos y bañarse, obligaron ayer a los habitantes de La Estación, al norte de la ciudad, a tomar una medida desesperada: romper los candados de las bombas que suministran el agua.

Al mediodía, al menos 96 familias de ese proyecto de vivienda de interés social, recién inaugurado, alistaron todo tipo de baldes para sacar el líquido y llevarlo hasta sus viviendas.

Cetilia Peinado, residente de la torres 4, manifestó preocupación por un asunto adicional: 'El agua que sacamos de esos tanques está contaminada. Cuando llovió (a principios de semana) las aguas sucias pasaron por allí y la ensuciaron'.

Íngrid Paola Vides, su vecina, coincide con esa versión y señala que su bebé ya presentó síntomas que dan cuenta de la contaminación del líquido: 'No me di cuenta y lo bañé con esa agua. Al poco tiempo se brotó y me tocó llevarlo de urgencia al médico'.

Pero lo que no entiende la comunidad en general es cómo un proyecto apenas inaugurado hace tres meses presente este tipo de problemas: 'Es la primera vez que no tenemos agua. Consideramos que esos pozos no son higiénicos y afectan la salud de todos', indicó Rosa Helena Reyes, habitante de la torre 1B.

Cambio de redes


Frente a la situación que vive la comunidad, Miguel Antonio Quintana, líder de la torre 4, cuestiona por qué el suministro de agua de todas las viviendas es por medio de bombas y no a través de las redes de suministro que hay en la ciudad y el área.

'Por ahora esas bombas que se dañaron tienen garantía. Me pregunto qué va a pasar cuando eso se venza y vuelvan y se dañen… Pues el barrio va a quedar sin suministro de agua', apuntó el líder.

A la advertencia de Quintana se unieron otros vecinos como Nancy Flórez y María del Carmen Zúñiga, quienes consideran que el proyecto debería reconsiderar las redes de suministro de agua potable.

‘tEMEMOS POR CONTAMINACIÓN’

Además de la falta continua del líquido, la comunidad reitera su preocupación por la calidad del agua que hay en los pozos. Es el caso de María Díaz, habitante de la torre 7B, quien ayer decidió comprar los almuerzos porque el agua, a su juicio, no era potable.

Según la residente, el barro que llegó a los pozos contaminó toda el agua y ni siquiera hirviéndola es apta para el consumo: 'En estos días me gasté más de $25.000 comprando almuerzo para mis hijos y tres sobrinos'.

‘Necesitamos especificación’

Con los recibos en mano, María Vitalia León, habitante de la torre 7, cuestionó sobre el cobro del suministro de agua y del servicio de bombeo: 'Por el servicio de agua como tal se nos cobra un recibo y por el servicio de bombeo, el costo está incluido en el recibo de la luz. Lo que queremos saber es cuánto nos cobran por ese servicio de bombeo', indicó la residente.

Según los vecinos, el cobro presentaría algunas irregularidades, entre algunas cosas, porque algunos les ha llegado en las cuentas el servicio de bombeo superior a los $1.600 por apartamento.

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