miércoles 07 de octubre de 2009 - 10:00 AM

A medias se cumple el protocolo para atender casos por el virus A(H1N1)

Ya pasaron 15 días desde que a María Consuelo Delgado le confirmaron que había sido positiva para el virus A(H1N1) y más de un mes desde que fue hospitalizada por tener los síntomas de ese tipo de influenza, declarada como pandemia desde junio pasado.

Pese a ello y a que denunció ante los medios de comunicación serios problemas en el funcionamiento de la red de salud para la atención de los pacientes, esta es la hora que a su casa no ha ido un sólo funcionario de la Secretaría de Salud o del Ministerio para vigilarla. Es más. Ha sido ella quien decidió buscar el teléfono de la Secretaría en el directorio y llamar desde su casa para exigir seguimiento a su caso. Ayer a las 11:15 a.m. volvió a intentar y la respuesta fue fallida: 'La señora que me contestó me dijo que era técnico y que podía resolverme cualquier inquietud sobre el tema. Cuando le pregunté que por qué habían incumplido los protocolos de atención, me dijo que no estaba autorizada para dar información', aseguró Delgado.

El protocolo es un documento de 13 páginas que se puede descargar de la página en Internet del Ministerio de la Protección Social y que contiene los criterios que debe seguir la red de salud para la hospitalización en primero, segundo y tercer grado para niños y adultos con síntomas de influenza, así como  para el manejo del antiviral Oseltamivir, la molécula activa del medicamento Tamiflú.

Si se analiza el documento,  los testimonios de la paciente positiva para el virus y las historias de otros casos confirmados y sospechosos en Santander evidencian que tal protocolo se cumple sólo parcialmente.


'Fue tres veces y empeoró'

La muerte de Elizabeth Silva, habitante de un asentamiento en Girón, sigue generando inquietudes. El pasado 31 de agosto la joven de 23 años falleció en un hospital de Bucaramanga, tras 12 días de complicaciones respiratorias, fiebre y dolor en los huesos.

Sólo el pasado 23 de septiembre la Secretaría de Salud de Santander confirmó que la joven fue la primera víctima mortal de este virus en el departamento. Lo que la autoridad no explicó fue cómo la atendió la red de salud; además, que a la fecha los familiares esperan los resultados de la muestra así como la vigilancia epidemiológica o seguimiento a su entorno.

Y aunque el protocolo indica que una persona con deterioro de los síntomas, dificultad respiratoria y con motivos socioeconómicos o geográficos que imposibiliten su seguimiento requiere hospitalización en primer nivel, la joven acudió en más de tres oportunidades a centros médicos para solicitar urgente atención.

'Ella primero fue a un hospital y le dijeron que se fuera para la casa. Al volver al mismo centro médico, sus síntomas ya estaban peor. Por tal razón visitó otros centros. Finalmente fue trasladada al Hospital Universitario, donde falleció', comentó el pasado 31 de agosto uno de los familiares.

El día en que se enteraron por los medios de comunicación que la joven había sido positiva para el virus, otro de los familiares manifestó: 'Sólo ha ido dos veces una funcionara de la Alcaldía a preguntar que cómo estamos. Esta es la hora y no nos han practicado exámenes. Eso nos causa preocupación'.


Familia espera resultado

Aunque todavía se desconoce si Carlos Toledo Pinzón fue positivo o no para el virus, su familia espera conocer los resultados de los exámenes enviados al Instituto Nacional de Salud, INS. El argumento de la Secretaría es que estos sólo llegan y permanecen bajo su custodia por orden del Ministerio.

El hombre de 43 años, quien ejercía el cargo de fiscal Primero Local en San Gil, falleció el pasado 23 de septiembre con un diagnóstico de neumonía, después de permanecer nueve días en una unidad de cuidados intensivos de Bucaramanga.

Según el relato de los familiares y del seguimiento del caso en los medios, todavía hay varias preguntas por resolver sobre su tratamiento. Toledo acudió en tres ocasiones al hospital de San Gil por dificultades respiratorias y su salud cada vez empeoró.

Primero, le formularon acetaminofén y un antibiótico que, al parecer, no fueron suficientes para atacar su enfermedad. Luego, un tercer médico le informó que esas medicinas no eran las adecuadas para el tratamiento. Al final, la gripa se le convirtió en una bronquitis y luego en neumonía.

Lo particular es que el protocolo indica que una vez un paciente presenta complicaciones de los síntomas, debe ser hospitalizado y tratado. Pero fue Toledo quien por sus propios medios viajó a Bucaramanga en busca de mejor atención, aunque al final su cuerpo no resistió las complicaciones.


'Llegó tarde'

María del Consuelo Delgado, quien fue positiva, insiste en que la red de salud está tratando a los pacientes sospechosos y confirmados de una forma 'folclórica'.

Aunque en su caso contó con una profesional que de inmediato le suministró los antibióticos y le practicó la prueba, recuerda que el suministro del Tamiflú fue tardío en relación con lo que contempla el protocolo.

Según la guía de atención, 'el tratamiento debe iniciarse idealmente en las primeras 48 horas de aparición de los síntomas y continuarse 24 a 48 horas después de su resolución (máxima duración de la terapia cinco días'. Sin embargo, Delgado reitera: 'A mí el Tamiflú me llegó tres días después porque el hospital no lo tenía… ¿Cómo sucede eso si es que se trata de una pandemia? Esto lo están manejando por estrato'.

Pero eso no es todo. María Consuelo explica que debido a la falta de seguimiento por parte de la Secretaría, 'porque me dijeron que la vigilancia se hacía por teléfono', su hijo fue a tocar a las puertas de la Secretaría de Salud para exigir la visita epidemiológica.

'Él fue, se identificó como hijo de una paciente que había sido positiva y no le dieron ninguna solución. Con sólo decirle que han estado más pendientes los amigos de Facebook que preguntan a cada momento por mi salud', expresó Delgado.


‘PING-PONG’: la versión oficial

Vanguardia Liberal intentó comunicarse durante el día con los funcionarios de la Secretaría de Salud de Santander, pero las respuestas fueron delegadas a cuatro funcionarios sin obtener una declaración concreta. Esta Redacción se comunicó con las epidemiólogas Alba Nury Ramírez y Lilibeth López, así como con el jefe de prensa y el secretario de Salud, Luis Ernesto García, quien quedó de dar una respuesta a esta situación. Sin embargo, al cierre de esta edición, el funcionario no se había comunicado con el periódico como se había comprometido a hacerlo.


LA VOZ DEL EXPERTO

'Autoridades deben actuar'

El defensor regional del pueblo, Dílmar Ortiz, manifestó preocupación por las denuncias hechas sobre el manejo que les da la red de salud a los pacientes sospechosos y confirmados por el virus A(H1N1). 'Los primeros protocolos indicaban que sólo se atendía a las personas que tenían complicaciones de los síntomas. Antes todo se limitaba a dos preguntas: ¿Usted viajó al exterior? ¿Tiene dolor en le pecho? Esto ya es una pandemia y el virus está en Colombia. Por tanto, la red está obligada a atender de forma inmediata a cualquier persona que tenga síntomas y a practicarle la prueba'.

Y agregó: 'El protocolo es para cumplirlo, para que no se infecten ni mueran más personas. Que las palabras no se las lleve el viento'.

 

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