lunes 20 de enero de 2020 - 3:30 PM

Así es la vida de dos cóndores, tras un año de su regreso a la libertad en Santander

Luego de haber librado una batalla contra veneno alojado en su sangre, de ser rescatados y liberados, esto es lo que ha pasado con Illika y Dasán, luego de 368 días de extender de nuevo sus alas en el páramo del Almorzadero del Cerrito, Santander.
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El 21 de noviembre de 2018 dos cóndores envenenados cayeron del cielo en la vereda Corral Falso del municipio del Cerrito. Tras ser rescatados por Ferney Barrios, el líder de la Policía Ambiental de la provincia de García Rovira y Fredy Villamizar, un integrante del Cuerpo de Bomberos del municipio y ser atendidos por el veterinario Carlos Grimaldos, arrancó una carrera contra el tiempo por salvarles la vida.

Un día después, el 22 de noviembre de 2018, un helicóptero de la Fuerza Aérea trasladó a las aves hasta el parque Jaime Duque donde por medio de la Fundación Neotropical recibieron atención especializada y permanecieron en tratamiento y recuperación por 57 días.

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Luego de haber sido dados de alta, Illika y Dasán fueron trasladados nuevamente hasta el Cerrito en donde fueron escoltados y liberados en la vereda Cruz de Piedra del municipio. En un emotivo acto, el 17 de enero de 2019, los cóndores extendieron sus alas de regreso a la libertad.

Un año de la liberación

Illika, la hembra liberada, según Fausto Sáenz de la Fundación Neotropical, “durante el año cumplido de su liberación ha realizado vuelos hasta de 300 kilómetros entre el páramo del Almorzadero y la Sierra Nevada de Santa Marta. Permanece allí algún tiempo y realiza su viaje de regreso nuevamente hacia Santander”.

Así es la vida de dos cóndores, tras un año de su regreso a la libertad en Santander

Sáenz dijo que “como Illika es una hembra adulta tiene sus territorios más establecidos y realiza sus vuelos como de ‘memoria’. Ella utiliza la Cordillera Oriental para desplazarse hacia la Serranía del Perijá y luego llegar a la Sierra Nevada, lo que nos ha permitido establecer que esta ruta es utilizada por más cóndores para desplazarse por el país”.

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Por su parte, Dasán, permanece más tiempo en el Almorzadero y realiza recorridos más cortos, hasta de 145 kilómetros durante un día. Sin embargo, ha estado en más territorios que Illika y por el seguimiento que se le tiene se le ha visto en Boyacá, Norte de Santander y Santander.

Fausto Sáenz explicó que el comportamiento de Dasán “es de recorridos más exploratorios y ha permitido saber que en municipios como Cáchira, el páramo de Guerrero y Presidente en Norte de Santander así como en la Sierra Nevada del Cocuy en Boyacá existen sitios que son usados como nidos por estas aves”.

Los expertos aseguran que por los recorridos que han tenido estas aves tras su liberación se puede inferir que gozan de buena salud y están en búsqueda constante de comida y territorio.

Aunque se han reportado nuevos incidentes entre comunidades y cóndores, la Fundación Neotropical afirma que tras este suceso se ha tomado mayor conciencia de conservar y proteger a estas aves en vía de extinción.

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