domingo 31 de marzo de 2019 - 12:00 AM

Así nació y creció la Sagrada Familia de Bucaramanga

Continuamos registrando en letras de molde el ayer de Bucaramanga. Hoy desempolvamos la historia de la Catedral de la Sagrada Familia.

Dicen que la vida en familia es como un largo viaje por mar que nunca acaba y que, por el contrario, siempre tiene muchos puertos para visitar.

Hoy, en pleno año 2019, una gran familia bumanguesa, la misma que ha navegado por los océanos de la fe y de la esperanza, tiene un centenar de relatos por recordar.

Y entre sus remembranzas se teje una historia sagrada, redactada por esos fieles que han construido su propio templo.

Sí, es la historia de la Sagrada Familia; un ícono que se aproxima a cumplir sus 123 años de existencia con la fe de los católicos de la capital santandereana.

Hay que verla hoy sobresaliendo en la calle 36, entre las carreras 19 y 20 de Bucaramanga. Se reconoce por sus dos torres blancas y por su cúpula amarilla y verde, evocando los colores que predominan en la bandera de nuestro Municipio.

Por fuera se ve la imagen del núcleo familiar divino, compuesto por José, María y su hijo Jesús; por dentro se destacan la silla y el altar mayor de mármol, así como los vitrales y varias pinturas religiosas elaboradas por Luis Alberto Acuña y Óscar Rodríguez Naranjo.

La estructura data de 1895 y fue impulsada gracias a un sacerdote entusiasta que vio la necesidad de que Bucaramanga tuviera catedral.

El dinero para sacar adelante la bella estructura, en su mayoría, se obtuvo por medio de recursos aportados por la comunidad, evidenciando así el interés y la participación activa de los feligreses en esta bella obra.

La iglesia se construyó en varias fases, ya que durante la Guerra de los Mil Días las obras se suspendieron. Después de la confrontación bélica se avanzó poco a poco.

En 1910, las ‘buenas nuevas’ le dieron un aire a la obra y a punta de diezmos fue posible continuar el proyecto. A partir de esa fecha se reanudaron las actividades que, a la postre, nos regalaron una belleza arquitectónica de Bucaramanga.

Línea de Tiempo
Noviembre 3 de 1895:
Se efectúa una reunión promovida por el párroco de San Laureano, Juan Uribe Villarreal. La idea era anunciar la creación de un nuevo templo en la ciudad. Él logra congregar a 80 personas y recolectan, entre todos, la suma de $5.224,oo. más el obsequio de un lote de terreno de Don Pedro Miguel Jaimes, que posteriormente vendieron en $2.000,oo.
Diciembre 14 de 1895:
Mediante escritura No. 659, se compra la casa del doctor Eusebio Cadena, por la suma de $10.000,oo. pagaderos en varios contados.
Febrero 15 de 1896:
El Padre Uribe y sus feligreses estaban urgidos de la obra. Pronto se convirtió la casa comprada en capilla y celebraron la primera Eucaristía.
Diciembre 10 de 1896:
Como se encontró una imagen de la Virgen de Belén al hacer las construcciones, a la plazuela que quedaba frente a la casa comprada, le pusieron el nombre de Plaza de Belén. En la actualidad ese lugar es el Parque Santander.
Diciembre 26 de 1896:
Monseñor Ignacio A. Parra decretó la fundación de la Parroquia de la Sagrada Familia, o de Jesús, María y José, como la llamaron a veces.
Marzo 3 de 1898:
Se cumple la bendición de la primera piedra del templo.
Febrero 8 de 1910:
Se encierra la Plaza de Belén, dejando solamente dos entradas para los fieles, para hacer la construcción del moderno templo.
Enero 10 de 1912:
La parroquia obsequia al Municipio la Plaza de Belén.
Octubre 8 de 1922:
Con discurso de Marín Carvajal, se inauguraron las torres de la Sagrada Familia.
Enero 13 de 1925:
Se levanta el Altar Mayor de la parroquia, construido por Don Belisario Macías, de 9 metros 70 centímetros de altura; y 5 metros y 5 centímetros de ancho.
Noviembre 10 de 1929:
Se estrena la campana de la torre del Oriente, fundida en Piedecuesta.
Febrero 28 de 1941:
Se inaugura el reloj de la torre, obsequiado por la Sociedad de Mejoras Públicas y construido en los Talleres Robledo, de Medellín. Costó $2.360,oo.
Febrero 4 de 1953:
Se fijó la fundación de la Diócesis y la toma de posesión del Obispo. Ese día se cumplió un ‘toque de queda cívico’, para que todos permanecieran en sus hogares, mientras comisiones de damas y caballeros visitaban las familias solicitando la colaboración para los gastos de instalación de la casa y el arreglo de la catedral, que sería la Iglesia de la Sagrada Familia.
Enero 12 de 1963:
La firma Martínez Villalba inicia la construcción de la nueva casa cural.
Febrero 6 de 1966:
En una solemne celebración, doce diáconos fueron consagrados como sacerdotes.
Diciembre 14 de 1974:
La década del setenta trajo de nuevo un trascendental nombramiento que jerarquizó aún más a la Sagrada Familia. Y es que por disposición del Papa Pablo VI, la Diócesis de Bucaramanga se elevó a la categoría de Arquidiócesis, tomando como sede a la Catedral de la Sagrada Familia.
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