Publicidad

Bucaramanga
Sábado 05 de noviembre de 2022 - 12:00 PM

Así opera el mercado negro del oro que sale del Páramo de Santurbán

A dónde va a parar el oro que se extrae de forma ilegal de las minas del Páramo de Santurbán Cómo opera el mercado negro de comercialización de oro Un intermediario en todo este proceso habló con Vanguardia.

Compartir
Imprimir
Comentarios

Compartir

¿Ha comprado alguna joya elaborada en oro recientemente? ¿Le han obsequiado un arete, una pulsera, una cadena o un anillo de oro últimamente? ¿Verificó que la procedencia de ese oro fuera legal? ¿Y de no ser así, lo hubiese comprado de igual forma?

Si usted adquirió ese elemento en Bucaramanga en los últimos años, existe una alta posibilidad que provenga del llamado ‘mercado negro’ de comercialización de oro, que no paga los impuestos de ley. Es más, también existe un riesgo que ese oro ilegal provenga de las minas ubicadas en área del Páramo de Santurbán, donde se extrae ilícitamente este mineral y se genera una flagrante contaminación con mercurio al ecosistema, poniendo en riesgo la salud de varias comunidades.

Estas minas, de acuerdo a una investigación periodística de Vanguardia, son ‘El Indio’, ‘Túnel-Diamante’ y ‘La Perezosa’, ubicadas en pleno Páramo de Santurbán, específicamente en la zona del antiguo proyecto de exploración de Eco-Oro, abandonado en el 2019 por la multinacional canadiense y en la actualidad sin presencia efectiva del Estado, pero tomadas por la minería ilegal.

Además de estos sectores, la extracción ilegal de oro ocurre en las minas ‘Bodega’ y ‘Emboque’, que si bien no están en el área del Páramo de Santurbán, hacen parte de la zona de influencia del ecosistema del páramo e integran el título minero de Minesa.

Estas cinco minas pueden congregar a cerca de 600 personas, que invadieron las áreas de los títulos mineros de Eco-Oro y Minesa, para explotar oro y generar contaminación con el uso descontrolado del mercurio y el cianuro.

Una vez los mineros extraen el oro, y realizan un proceso de separación de metales con mercurio y cianuro, lo ofrecen a una red que maneja de forma clandestina el ‘mercado negro’ de oro en Santander y el país. Estas personas operan tanto en la provincia de Soto Norte de Santander, como en Bucaramanga, y tienen conexiones en varias ciudades como Bogotá y Medellín. Incluso contactos en el exterior.

Vanguardia logró que una de estas personas, que adquiere el oro en la zona minera de California para venderlo a joyerías de la región y comercializadoras nacionales, contara la forma en que opera este ‘mercado negro’ y cómo se “legaliza” este oro extraído del Páramo de Santurbán.

Lo primero que usted debe tener claro es que existen dos tipos de oro. El ‘tipo A’, que hace referencia al oro que sale de las minas y se registra ante el gobierno, y el ‘tipo B’, que nutre mayormente el mercado negro, y por el cual no se paga nada al Estado.

Este último tipo es el oro que más se comercializa en la zona minera de California, según este intermediario, quien explicó que la cantidad de dinero en efectivo es tan alta, que en algunas ocasiones el dinero no se cuenta, por el contrario, “se pesa”.

Esta fuente aseguró que ese oro ‘tipo B’ es adquirido por joyerías del área metropolitana de Bucaramanga.

En tal sentido, Vanguardia habló con dos representantes del gremio de joyeros de la ciudad, quienes, cada uno por aparte, admitieron que en muchas ocasiones los negocios dedicados a esta actividad compran ese oro, para luego legalizarlo y comercializarlo en forma de joyas.

“Esa es una realidad, y no la podemos ocultar...”, precisó uno de los joyeros consultados. Una cifra, no tan reciente que refleja la comercialización de este ‘mercado negro’, hace referencia a que según registros de la División de Impuestos y Aduanas Nacionales, en el 2019 fueron exportadas 42,6 toneladas del país, cuando los yacimientos de oro reportaron una producción de tan solo 37,4 toneladas. Datos de la Asociación Colombiana de Minería advierten que entre el 70% y el 80% de oro exportado sería producido por la minería ilegal.

Hace una semana, el presidente Gustavo Petro, por primera vez desde que inició su mandato, se pronunció en contra de la extracción ilegal de oro en el área del Páramo de Santurbán, y la contaminación, producto de esta actividad, con mercurio, arsénico y cianuro, entre otros químicos, en las cuencas hídricas de la zona, que proveen agua para dos millones de personas en Santander y Norte de Santander.

El mandatario aseguró que “en nuestro programa, la decisión es que (el Páramo de) Santurbán no es solo el páramo, es el agua. Y esa agua se vuelva agua potable para la vida humana de la región y en los municipios. Y, por tanto, en el recorrido de esa agua hasta que llega hasta los acueductos no puede haber explotación minera...”.

Vanguardia ha denunciado que esta actividad minera, en zona del área del Páramo de Santurbán, es operada por grupos organizados de mineros de la zona y foráneos, que acumulan ganancias mensuales de varios miles de millones de pesos, y manejan el ‘mercado negro’ de mercurio y dinamita, cuya comercialización está prohibida, y oro.

Este mercurio, utilizado para obtener el oro de las rocas que retiran de las minas, termina por contaminar las aguas de la Quebrada La Baja y los ríos Vetas y Suratá.

Precisamente en este último se han registrado altas concentraciones de este metal pesado por parte del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga, en los últimos años.

Uno de los casos más recientes ocurrió el pasado 28 de julio, cuando las altas concentraciones de mercurio obligaron al Acueducto Metropolitano de Bucaramanga a suspender la captación de agua cruda desde el río Suratá. Las muestras que se tomaron arrojaron unos resultados cercanos a los 163 UG HG/L (microgramos de mercurio por litro de agua), cuando el máximo nivel permitido es de 2 UG HG/L.“L

“Luego la lucha por defender el Páramo de Santurbán, de la empresa minera en el pasado Gobierno, no ha triunfado. Está a punto de fracasar, y no en manos de los árabes, sino en manos de los mismos santandereanos. Estos diálogos son entonces para definir qué hacemos. Porque si le vamos a echar mercurio a lo que nosotros mismos nos vamos a tomar allá en las grandes ciudades, pues no es el progreso lo que viene, ni la salud, ni la paz lo que viene”, concluyó Petro haciendo alusión a la llamada “fiebre del oro” que ya llegó al Páramo de Santurbán. El ‘mercado negro del oro’

¿A dónde va a parar el oro que extraen del Páramo de Santurbán?

Primero hay que aclarar que existen dos tipos de oro. El ‘tipo A’ y ‘tipo B’. El oro ‘tipo A’ es el que se declara ante el gobierno para el pago de impuestos y tiene toda la documentación legal. El gramo puede costar $240.000 o $260.000, depende de la cotización del día.

El oro ‘tipo B’ es aquel que no se reporta, se maneja por ‘debajo de cuerda’ para intermediarios, lo legalizan sin pagar impuestos. En Bucaramanga, por ejemplo, muchas joyerías compran oro ‘tipo B’. ¿Qué hacen los mineros? Si de la mina sacan 15 kilos de oro, reportan 5 kilos al gobierno, pagan los impuestos de ley. Los restantes 10 kilos los venden por ‘debajo de cuerda’ y a ese oro le sacó más dinero.

¿El oro que se extrae en la actualidad del Páramo de Santurbán y la zona de California se comercializa mayormente ‘tipo A’ o ‘tipo B’?

Por ahora, en California, no sale tanto oro ‘tipo A’. Todo está muy quieto por lo que se ha publicado en la prensa sobre las minas en el Páramo de Santurbán. Lo que más se mueve es el oro ‘tipo B’. Todos los días hay oro en esta zona para vender y para comprar.

¿Usted les compra oro a los mineros de California?

Sí. Desde hace años. Yo conozco como funciona la minería en esta zona. Aquí la gente se mete a las minas abandonadas a trabajar en turnos de 12 horas. Hay gente que lo controla todo. Ellos ya no se meten a las minas, pero sí se quedan con un porcentaje del oro que se saca. Siempre ha sido así. Nunca un desconocido puede llegar a sacar oro. Necesita trabajar para las personas que controlan la entrada a las minas.

¿A qué precio paga el oro ‘tipo B’ aquí en California?

El precio del oro ‘tipo A’ se maneja con la Bolsa de Londres. Por el ‘tipo A’ se paga hoy a $242.000. El ‘tipo B’ está a $226.000. Se le pierde $16.000, pero usted no tiene que pagarle nada al gobierno en impuestos. Esa es la diferencia.

¿Las autoridades conocen este ‘mercado negro’ del oro?

Claro que lo saben. Todos en este negocio lo conocen del ‘mercado negro’ del oro. Y no solo es aquí en California. Allá en Bucaramanga se comercializa ‘oro tipo B’ que llega del Sur de Bolívar y sale para todo el país y el exterior. A mí me llaman de Bogotá y Medellín todos los meses preguntando por oro para comprar. Eso lo sabe todo el mundo y no pasa nada. Este negocio lo maneja gente muy poderosa.

¿Dónde se compra el oro?

Depende del precio que paguen. Se compra aquí arriba en California o en Bucaramanga. Ese es un proceso muy reservado. Uno tiene los clientes. Ellos me llaman y se hace el negocio. Entre menos personas conozcan cómo se hará el negocio, es mejor.

Aquí nadie sale a gritar que vendió uno kilo o 10 kilos de oro. Todo es de muy bajo perfil. Aquí arriba en la mina se compra oro ‘tipo B’ a $218.000, pero yo puedo pagar hasta $221.000 en Bucaramanga. Todo depende de la calidad del oro, pero esos $3.000 de diferencia es dinero que le queda al minero. En un kilo, eso representa $3 millones de pesos de ganancia. Entonces si pagan más por el oro en Bucaramanga, los mineros lo bajan a la ciudad.

¿Qué tanto oro se compra en California en una semana?

Como le decía, todos los días se negocia oro, pero no tengo datos para darle una cifra exacta. Nadie arriba se la pasa diciendo cuánto oro compró. Yo le hago un cálculo aproximado, los grandes grupos pueden estar manejando entre ocho a 10 kilos semanales, es decir, $2.180 millones de ganancia.

Un minero pequeño puede mover a la semana, si la mina está produciendo, unos dos o cuatro kilos de oro. Yo conozco que en Bucaramanga hay gente que compra 40 kilos de oro, ‘tipo B’, cada dos meses. Estamos hablando del pago de $8 mil millones por ese oro.

¿Se paga en efectivo?

Siempre. Por ejemplo, usted me llama y me dice, tengo un kilo de oro. Entonces nos ponemos una cita. Yo tengo clientes a los que les compró 10 kilos semanales. Uno verifica la calidad del oro, e inmediatamente, si todo está correcto, se paga en efectivo. Aquí en California muchas veces no se cuenta el dinero, se pesa. Uno ya sabe el peso exacto de los fajos de billetes por denominación. Se entrega el dinero. Lo echan en bolsas o tulas y listo el negocio.

¿Qué hace el minero con ese dinero?

Algunos lo invierten en finca raíz, en comprar edificios o fincas.

¿Qué debe hacer para legalizar el oro ‘tipo B’ que usted compra?

Primero hay que verificar la calidad del oro. Usted me lo trae, y yo lo analizo. Se comprueba el grado de pureza. A veces mezclan oro con plomo.

¿Intentan estafarlo?

Sí, en este negocio también hay ‘tumbes’. Por eso es que el oro se tiene que probar, fundir y pagar. Todo al mismo tiempo. Todo en un mismo momento. Cuando conozco la gente, no lo pruebo, pero si me presentan alguien por primera vez, hay desconfianza.

El oro siempre lo traen fundido y yo hago las pruebas. No todo el oro que llega es puro. Yo trabajo por ‘debajo de cuerda’ con gente de la región. En Bucaramanga algunas joyerías compran ese oro. Yo se los vendo. Ellos tienen sus formas de legalizarlo. Mucha gente comercializa oro y lo pone a producir en talleres satélites. De allí sacan oro amarillo, rojo o blanco.

¿Las autoridades controlan esos talleres en Bucaramanga?

No. Son satélites. Pocos saben dónde están y quienes trabajan allí son gente de confianza. Para final de año, por ejemplo, se mueve mucho oro en la ciudad. Mucho de ese oro es ‘tipo B’, que baja del Páramo de Santurbán, o llega del Sur de Bolívar. Esas joyerías se encargan de legalizarlo. Hay joyerías en Bucaramanga que compran 12 kilos de oro a la semana. Lo purifican y legalizan para sus trabajos. Yo tengo clientes en California, Bucaramanga y en otras ciudades.

¿Cuánto oro ‘tipo B’ compra a la semana?

Eso varía, según como esté el mercado. Entre tres y 10 kilos, pero a veces me piden más y compro más. Eso depende del negocio. Yo me gano $5.000 por gramo de oro ‘tipo B’ en promedio.

¿Usted vive del ‘mercado negro’ del oro?

Sí, pero también vendo mercurio y, por un tiempo compré la tierra que quedaba de la extracción del oro con mercurio (relave o ‘colas’), pero ya no lo hago.

La venta de mercurio es ilegal

Sí. Lo sé.

¿Cómo lo consigue?

En esta vida todo se consigue. Yo soy un intermediario entre la gente que lo trae del exterior y los mineros de California y otras regiones. Alguien me dice que necesita mercurio, y yo se lo consigo. El mercurio se vende en tarros de 33,4 kilos. Se parece a un envase de gaseosa.

¿Cuánto valen esos 33,4 kilos?

$30 millones.

¿Si alguien necesita menos?

Se puede vender por kilo. Pero uno le sube el precio. Póngale que el kilo salga a más de $3 millones.

¿Tiene alta demanda el mercurio?

Sí. Se compra para llevar a California o para el Sur de Bolívar. Para el lado de Cúcuta también vienen a comprar mucho.

¿Cuánta es la ganancia por vender mercurio?

Eso depende. Uno puede quedarse con $5 millones o $6 millones. Depende de la cantidad que el cliente pida. Ahora el negocio está difícil, porque la Policía molesta mucho. Solo se les vende a clientes de confianza.

¿Qué tanto mercurio tiene ahora para vender?

Eso depende mucho de la demanda. A veces se tienen 15 o 20 pipetas de 33,4 kilos cada una. Hay gente que se lleva dos o tres pipetas. Siempre hay demanda de mineros para comprar mercurio.

¿De dónde llega el mercurio que ingresa al país?

De México. Yo compro cada pipeta a $25 millones y las vendo a $30 millones.

¿Cómo la suben a California para evitar los controles?

Existen varias formas, una es hacerlas pasar como si fueran extintores de los carros. Tiene casi el mismo tamaño. Hay muchas formas.

¿Es consciente que usted hace parte de la cadena que genera contaminación en las fuentes hídricas del Páramo de Santurbán que llegan a Bucaramanga?

Desde hace muchos años hay contaminación del río Suratá. Desde hace años estamos tomando mercurio y cianuro del agua. Lo que pasa es que uno crea como defensas. Yo trabajo con mercurio y otros químicos y nunca me he enfermado, al menos por ahora. Lo que pasa es que con todo lo que se ha publicado en la prensa, ahora están más pendientes de la contaminación. También es culpa de algunos mineros descuidados.

Ellos son lo que generan la contaminación. No saben manejar bien el mercurio y el cianuro y por eso termina en el río Suratá. Hay gente descuidada en este negocio.

El presidente Gustavo Petro dijo hace una semana que no se permitirá minería en el Páramo de Santurbán, pero la cadena para extraer oro ilegal con el uso de mercurio es muy grande, con mucho dinero de por medio, como usted lo cuenta. ¿Cree que el ‘mercado negro’ de mercurio y oro alguna vez terminará?

Nunca va a cambiar. Seguirá lo mismo. A los mineros ilegales les cierran un paso y ellos lo abren por otro lado. Los políticos dicen una cosa, pero la realidad es otra. Esto (minería ilegal) ocurre hace mucho tiempo. En Vetas y California hay mucho oro, y se manejan grandes cantidades de dinero. Como le dije, hay gente muy poderosa en el negocio. Todo el mundo anda ‘cayetano’ (en silencio). Nadie le dice a nadie qué tanto le compra, qué tanto oro baja o qué tanto dinero recibió. El problema ahora son los jóvenes.

¿Por qué ellos?

Ellos se están ‘boleteando mucho’. Ellos ya no quieren estudiar. Muchos de ellos se ganan $8 millones o $10 millones a la semana. Usted ve ahora por acá ‘chinos’ con camionetas y motos lujosas. Esos ‘chinos’ se vuelven locos con tanto dinero.

Usted dijo que por un tiempo compró los relaves para sacar más oro. ¿Cómo era ese negocio?Yo compraba la tonelada a $500 mil. Las bajaba en una volqueta que le caben 12 toneladas. Esas ‘colas’ (relaves) se meten en piscina de cianuro, y se le saca más oro. Por tonelada me quedaban 28 gramos de oro.

¿Y ese negocio sigue?

Claro. Para esas piscinas lo que se necesita es tener mucha agua.

¿Una fuente le dijo a Vanguardia que ya hay piscinas de cianuro en el Norte de Bucaramanga?

Sí.

¿En qué parte?

Por ahí están. En el California de Bucaramanga usted siempre se encuentra esas volquetas. Piscinas de cianuro hay en Bucaramanga y en la vía a Rionegro.

Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí y únase a nuestro canal de Whastapp acá.

Publicado por Juan Carlos Gutiérrez

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad

Publicidad

Noticias del día

Publicidad