martes 20 de agosto de 2019 - 12:00 AM

Con huerta, jóvenes de Colorados le apuestan al cambio social

A través de diferentes actividades y procesos de aprendizaje se busca la inclusión social de los jóvenes de las comunas 1 y 2 de Bucaramanga. La huerta es un proyecto que nació en el barrio Los Colorados y se convirtió en excusa para la integración con la comunidad y la ocupación del tiempo libre.

Buscar la transformación de las fronteras sociales y culturales, esas mismas que les impiden a los ciudadanos salir de la pobreza, es el propósito de la estrategia ‘Casas para Nuevos Liderazgos’, un proyecto impulsado por la Alcaldía de Bucaramanga que se adelanta en barrios como Los Colorados, El Pablón, Bavaria II, La Juventud y Café Madrid.

Como resultado de la iniciativa, en el barrio Los Colorados surgió la huerta, una propuesta de los jóvenes que integran la estrategia en ese sector. En la actualidad hay 34 personas trabajando en ella.

Según cuenta José Nelson Ramírez, coordinador de la casa, un sábado cualquiera los muchachos dijeron “hagamos una huerta en el patio de la casa, tenemos tiempo”.

De esta forma y sin pensarlo mucho, hace dos años la ‘Casa para Nuevos Liderazgos’ de Los Colorados tiene su propia huerta, un escenario que ha servido de excusa para integrar a la comunidad, ocupar el tiempo libre de niños y jóvenes y poner sobre la mesa el tema de la seguridad alimentaria.

Lea también: Con su cortometraje, joven bumangués filmó la realidad de Los Colorados

“Para los muchachos es una forma de usar su tiempo libre y una manera de que se motiven a hacer cosas diferentes. Termina siendo un pretexto para integrarse e invitar a nuevas personas a hacer parte del proyecto, además de que la usamos para el autoabastecimiento, garantizando a futuro el tema de la seguridad alimentaria. Si se cultiva en la casa en cierta manera se está ahorrando dinero”, dijo José Nelson.

De generación en generación

Para sembrar las primeras plantas los jóvenes acudieron a los vecinos, quienes los orientaron sin ningún problema.

Tiempo después, una profesional del Sena, experta en horticultura les dio un taller sobre los principales factores a tener en cuenta en una huerta.

“Hoy tenemos cilantro, espinaca, tomate, pimentón, yuca, pitahaya, plantas medicinales, limonaria y anís”, relató Freddy Torres, joven integrante del proyecto.

Ahora, los jóvenes que idearon la huerta y trabajaron en ella se convirtieron en líderes y replicaron el proyecto en los alumnos del colegio Fe y Alegría, haciéndolos parte de la iniciativa.

“El proyecto básicamente se hizo para ayuda de nosotros mismos, en dado caso que necesitemos cilantro u otra planta o vegetal sabemos que en la casa hay y que podemos tomarlo sin ningún problema. El trabajo que realizamos allí es para nuestro propio beneficio, además de ser una distracción”, explicó Eliana Torres, quien hace parte de la casa desde el 2017.

Además de ser un pasatiempo, la huerta también busca resaltar experiencias positivas de solidaridad.

“La solidaridad es algo a lo que le apuntamos, la empatía entre vecinos... En este proyecto se conjugan muchos aspectos positivos, el trabajo en equipo, el cuidado por el medio ambiente, la responsabilidad de cuidar las plantas, entre otros”, señaló el coordinador.

Gracias a este proyecto, muchas familias se han dado a la tarea de cultivar su propia huerta, una experiencia de satisfacción personal al recoger sus hortalizas y preparar la comida que ellos mismos has obtenido y comprobar que todo trabajo tiene su fruto.

Le puede interesar: ‘Genética documental’, un proyecto que muestra la otra cara del Norte de Bucaramanga

“Cuando ven en la casa 30 jovenes descargando abono, bajando piedras, arando la tierra, la gente se motiva. Ha sido toda una experiencia con grandes resultados”, señaló Ramírez.

“El cambio se nota”

“Estos muchachos necesitan ver la vida de otra manera, tener un objetivo trazado y buscar formas diferentes de salir adelante. Infortunadamente, en el barrio y también en muchos lugares se ve el vandalismo y la venta de drogas. La idea es que no se vayan por el camino fácil de conseguir dinero, por eso hay que apoyarlos a cumplir sus sueños, claro, con trabajo propio de ellos”, afirmó José Nelson.

“El cambio en ellos se ha visto en un 100%, muchos aseguran que salieron de la rutina, que han aprendido nuevas cosas. Ellos son la evidencia de que el proyecto y todos los escenarios que hemos planteado han servido”, agregó.

Eliana Torres llegó de Venezuela en el 2017, tiene 16 años y cursa décimo grado en el colegio del sector. Según cuenta, cuando llegó se aislaba mucho debido al trato que muchos de sus connacionales reciben. Sin embargo, una vez recibió una invitación a una actividad de la casa y ella no dudó en asistir.

“El proyecto y todas las actividades que hemos realizado me han gustado mucho. La huerta nos ha ayudado a unirnos mucho más porque hay algunos vecinos que por las condiciones de su casa no pueden tener su propia huerta y acuden a la casa a ayudar a sembrar, a regar las plantas, a abonar, es un trabajo en equipo”, aseguró la joven venezolana, quien hace unos días recibió la nacionalidad colombiana.

Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí.
Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad